Ir al contenido principal

Loudness – Thunder in the east (ATCO 1985)


Amigos, después de descubrirlos con su Disillusion –visto aquí– y unos años antes de perderles la pista tras su On the prowl –visto aquí–, hoy os quiero comentar a otro de los cinco vinilos que en total poseo de los nipones Loudness, este fabuloso Thunder in the east del que el año pasado se celebró el trigésimo aniversario. Recién fichados por Atco records, este quinto álbum de la banda supuso su desembarco por la puerta grande en el mercado norteamericano. ¡Y vaya desembarco! Grabado en los Sound city studios con Max Norman en los controles, el line up que participó en la gestación de este imprescindible álbum fue el clásico de Akira Takasaki a las guitarras, Minoru Niihara a las voces, Masayoshi Yamashita al bajo y el malogrado Munetaka Higuchi a la batería. 

El track list era: 

A 
Crazy nights 
Like hell 
Heavy chains 
Get away 
We could be together 

B 
Run for your life 
Clockwork toy 
No way out 
The lines are down 
Never change your mind 


El disco se inicia con la fuerza del riff inconfundible –para los conocedores de la obra ochentera del grupo, claro- de Crazy nights, tema de estribillo facilón y estupendo solo de Takasaki que el sello escogió como acertado single de presentación. Like hell es otro pelotazo de hard rock del mismo estilo, guitarras potentes, virtuosismo y estribillos de esos que se te meten en la cabeza. Heavy chains tiene un breve inicio tranquilito de introducción instrumental que sirve de preámbulo a un medio tiempo de hard rock pesado en el que destaca el estupendo trabajo de un Akira Takasaki que tiene de nuevo el protagonismo y está que se sale a lo largo de todo el álbum, sin olvidar el inestimable apoyo de la sección rítmica Yamashita/Higuchi. Con Get away, el grupo adquiere velocidad y factura otro estupendo temazo en el que Akira se luce. La cara finaliza con We could be together que es más de lo mismo, jamoncito de pata negra. 


Y al dar la vuelta al vinilo, uno se encuentra con Run for your life, una joyita con diversos cambios de ritmo en la que Loudness nos regala otro estupendo tema en el que todos y cada uno de sus integrantes demuestran el gran nivel que tenían. Clockwork toy vuelve a traernos esa vertiente speedica de Takasaki en la que el guitarrista se encuentra tan cómodo. Y la verdad es que tampoco hay demasiado más que contar de un disco que destila calidad en cada surco. No way out es otro temazo con un solo estupendo, The lines are down va en la línea de Like hell y vuelve a presentarnos a un Akira virtuoso e inspirado en grado sumo y Never change your mind es un medio tiempo emotivo y con alucinante trabajo de guitarras que pone fin a un álbum excepcional que tuvo su continuación en el siguiente Lightning strikes –reseñado aquí por el amigo @RockologiaTwit–, también con Max Norman a la producción. 


A modo ilustrativo, acompaño la grabación completa para que la disfrutéis de inmediato. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

Otros crímenes...

Firehouse - Firehouse (CBS, 1990)

El pasado 5 de abril falleció el cantante de Firehouse, Carl Jeffrey Snare, por un fallo cardíaco en un proceso cancerígeno que le había llevado unos días antes a pasar por un quirófano. Además de ser un seguidor fiel de la banda, les he visto dos veces en directo; una de ellas la recuerdo con especial felicidad por lo que disfruté (tocaron junto a unos fantásticos TNT).  Casualmente, la semana pasada en este blog hablaba, en los comentarios de un post, del legado de algunos músicos más o menos desconocidos por el "gran público" comparándolo con otros del mismo o menor valor idolatrados, quienes reciben homenajes y se les dedican calles. Con esa reflexión me quedé enganchado. Al repasar la discografía de Firehouse, me di cuenta de algo obvio: existen músicos que han dejado un legado en nosotros. Da igual lo importante que sean más allá de nuestras orejas. Nos pertenecen. Y C. J. Snare es, para mí, uno de esos músicos. Desde este debut que hoy comparto su voz me ha acompañ

Scorpions – Love at first sting (Harvest-EMI, 1984)

Y si hace unas semanas os hablé aquí del inmenso 1984 de Van Halen , hoy toca comentar el no menos imprescindible Love at first sting de los alemanes Scorpions , otro que este año también celebra su 40º aniversario. La banda venía de una gira internacional presentando Blackout , el pedazo de disco que finalmente los había puesto en el mapa –yo mismo los descubrí gracias a él, os lo conté aquí – y tenían la misión de superarse, algo nada fácil no sólo en el aspecto creativo. Una de las razones era la mala relación entre el bajista Francis Buchholz y Dieter Dierks , dueño de su compañía de discos y productor del grupo desde 1975. Por eso, cuando la banda –que empezaba a tener dinerito del bueno– pidió grabar el nuevo álbum en un estudio que no fuese el del productor, Dierks se los llevó a los Polar studios de Estocolmo –exacto, los de Björn y Benny de ABBA – pero dejó en Hannover al bajista, contratando como músico d

CJ Ramone "Last Chance To dance" (2014)

En 1989 poco después de la publicación de   Brain Drain ,  Ramones  se encontraban en un momento de crisis interna. El bajista y principal compositor del grupo, el carismático  Dee Dee Ramone , abandonaba el combo definitivamente. Para cubrir su plaza  Johnny  reclutó al joven  Chris Ward , rebautizado para la ocasión como  CJ Ramone . Al principio, como es normal, costó que los fans del grupo lo aceptasen pero a lo largo de los siguientes siete años  CJ  llegó a tener un fuerte rol dentro del grupo, llegando a grabar hasta cuatro temas en  Adiós Amigos  (1995), el disco póstumo de  Ramones.

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Boikot - Los ojos de la calle (Discos Barrabás, 1990)

  Hay música que corresponde a un momento concreto de nuestra vida y que, por edad usualmente, por cuestiones personales a veces, queda ahí anclada, como un bonito recuerdo. Música a la que no suelo volver casi nunca. Y ese caso lo representa perfectamente el debut de Boikot. En el devenir de la cultura rock madrileña se conformó, en la segunda mitad de los ochenta, un grupo de bandas jóvenes con unas sonoridades muy particulares, emparejadas con eso del rock urbano, pero tintado de una manera particular en la que escuchábamos las raíces de Leño o Burning junto con ramalazos unas veces punk, otras más metaleras, otras más seventies, incluso algo de blues. Ahí puedes meter a Esturión, Casablanca, Porretas o los mismos Boikot.  En medio de ese “fregao” musical cobró protagonismo Mariano García, polémico personaje, especialmente en sus últimos años. Generó negocio, oportunidades y ayudó a crear y mantener “la escena” madrileña a través de varias salas (Canciller, Barrabás), su labor promo