Ir al contenido principal

Blondie - Autoamerican (Chrysalis, 1980)

La portada, una foto posteriormente pintada sobre ella




Hola de nuevo, mis queridos/as vinileros y vinileras:

¿Quién de vosotros no ha cometido el error de pensar que Blondie era el nombre de la rubia cantante de esta banda y no el nombre de la misma?
Y ya sabido que en realidad Blondie es el grupo y la cantante se llama Deborah Harry, ¿quién no estuvo enamorado de ella?
Pues supongo que, como muchos de mi quinta, no seré el único, al igual que lo estuvimos de Chrissie Hynde de Pretenders, o de Suzi Quatro.

Jimmy Destri, que fue teclista en dos temporadas en la banda, cumple mañana 58 años, y aunque actualmente no limita en la banda de la rubia, he pensado que era buen momento para hablar de un vinilo de ellos.

Contraportada
Blondie es un grupo neoyorkino formado a mitad de los 70, aunque no fue hasta bien avanzada la década que no empezaron a saborear las mieles del éxito con temas tan conocidos como 'Heart Of Glass' entre otros.
En esos días las modas y los sonidos iban y venían vertiginosamente, y tan pronto eras un punk, como un 'new wave' o 'new romantic' o lo que en el momento se estilara. Y Blondie estuvo en todos los flancos, desde luego.

A pesar de ser una banda bastante longeva, tuvieron un parón forzoso a principios de los 80 por una enfermedad de su guitarrista Chris Stein. El primero, el homónimo 'Blondie' data de 1976 y el último aparecido con el nombre de 'Panic Of Girls' es de 2011, un total de 9 álbumes.


Y aquí os presento este 'Autoamerican' en un vinilo original de 1980, que me tocó en un sorteo que realizó mi buen amigo @ViniloRocKodiuM en Twitter, y que aprovecho para que visitéis su tienda en eBay.

Carpeta interior con créditos
No me voy a alargar excesivamente, porque Blondie es una banda bastante desconocida para mi, y tan sólo recuerdo que tuvieron algunos 'pelotazos' como el ya mencionado 'Heart Of Glass', o los que aparecen en este disco, los famosos 'The Tide Is High' o 'Rapture'.
En su regreso, en 1999, con el álbum 'No Exit', demostrarían, tras 17 años en dique seco, estar en buena forma con la aparición del single extraído de este disco, 'Maria'. Blondie no es de esos grupos que vuelven para pagarse una buena jubilación, lo hicieron con disco bajo el brazo, y desde entonces han sacado dos más. Ahora mismo Debbie, que es así como la conocen, está cercana a los 70 años.


El otro lado de la carpeta interior
'Autoamerican' es un vaticinio de que la década de los 80 iba a ser complicada para los grupos que nacieron en los 60 y 70, y por ello encontramos temas reggae, como el single 'The Tide Is High', o cuando Debbie saca todo su swing en temas como 'Here's Looking At You' o 'Faces',  o la llena-pistas con sonido disco 'Rapture', donde Debbie, se lanza a rapear. El disco está repleto de todo tipo de ritmos y melodías, a gusto del consumidor.

El álbum está producido nada menos que por Mike Chapman, que tantas alegrías dió en su día a gente como The Sweet, Suzi Quatro o The Knack. Su otra mitad era el también productor y escritor de éxitos Nicky Chinn, que tantos temazos escribieron para The Sweet, por ejemplo.

En definitiva, un buen disco para escuchar, con mente abierta, para pasar un buen rato y ver lo que se cocía en la movida neoyorquina en aquellos tiempos.

Nos leemos la semana próxima. Un saludo.


'Rapture', todos a bailar


Con aires caribeños 'The Tide Is High'

Comentarios

  1. Debbie "Blondie" Harry's en su día fue una celebridad entre los adolescentes y jóvenes... una rubia al frente de un grupo daba para muchas películas.
    Yo casi vi a Blondie en el Canet Roc de 1978 y digo "casi" ya que cuando actuaron estaba dormido... son las cosas de empalmar horas de viaje, horas de consumo y desmadre... al final te rindes como un niño... y es que apenas tenía unos años más que un niño.
    (Otra mas de las batallitas del abuelo)

    ResponderEliminar
  2. Pues yo la llevé varios años en una camiseta negra (eso si me la quitaba de vez en cuando jaja). Esa forma de cantar, de moverse, esa chulería y ese cuelgue (como ha comentado en twitter King)y encima una banda de 10 detrás.

    ResponderEliminar
  3. Buena reseña...la verdad es que yo me quedé con el "Heart of Glass", esta canción siempre ha sido un tanto mágica para mí, recuerdos de mi infancia, me quedaba delante de la radio a escucharla, ensimismado, no tendría entonces más de cinco o seis años, no supe hasta años después del aspecto de la rubia.
    Gracias por la publi colega, se agradece!!, además eres el primero que hace un #FFvinilo de un disco que ha salido de mi tienda. Mira me ha hecho ilusión. :))

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Scorpions - Animal magnetism (Harvest/Mercury 1980)

Lo han explicado más de una vez los propios protagonistas. Este disco fue grabado de una manera inapropiada. Entre el éxito del anterior Lovedrive , que les llevó, por fin, a un gran tour por Estados Unidos y a su primer disco de oro, hasta que editaron el siguiente, Blackout , no pararon de girar. De hecho, dedicaron seis semanas a recoger el grueso de este Animal magnetism en dos estudios diferentes. Esa prisa los llevó a tener menos canciones terminadas de lo habitual y a no poder valorar en el propio estudio su trabajo. Si le sumas que, intentando adaptarse a los “nuevos” oídos yanquis, endurecieron su propuesta con canciones algo más rápidas y rudas, pero también menos complejas, quizá más directas para las radios, de escucha sencilla, tienes esa inmediatez, ese puñetazo en la mesa que Animal magnetism ocupa en la discografía de aquellos Scorpions. ¿Un disco de transición? Quizá en el mismo sentido que lo fue el anterior Lovedrive , un viaje desde los sonidos con Uli Jon Roth has...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...