Ir al contenido principal

Touch - Touch (Ariola, 1980)

 


Hay que reconocer el esfuerzo de algunas personas por conseguir sus sueños. La perseverancia, la insistencia, la dedicación, llámalo como quieras. Y hoy vamos a rendir un pequeño homenaje a uno de esos músicos que dieron todo lo que tenían por lograr el éxito y, más o menos, o casi, lo consiguieron. Aunque ya ha aparecido por el blog, quiero presentaros a Mark Mangold

Nacido en Miami, grabó por primera vez en el debut de la efímera banda Valhalla en 1969. Poco después se unió a American Tears con quien grabó tres discos (Branded Bad, 74, Tear Gas, 75, y Powerhouse, 77) y giró profusamente por Estados Unidos. Su estilo, más pop que otra cosa, basado en los teclados de Mangold y en armonías pegajosas, no consiguió entrar en ningún chart y obligó a nuestro protagonista a repensar su carrera. Lo que se vendía era el rock melódico y eso que hoy llamamos AOR. Con sus colegas de American Tears, el batería Glenn Kethcart y el guitarrista Craig Brooks, más el añadido del bajista Doug Howard, formó Touch

Tras varias demos, consiguió un contrato con ATCO para grabar esta joya que hoy comparto. Y dio en la tecla y el primer single, When the spirit moves you, entró en las listas del Billboard Hot 100 hasta un respetable puesto 65 y también en la lista de Melody Maker en el Reino Unido. El siguiente sencillo, Don’t you know what love is, también subió en las listas y se convirtió en uno de los temas más radiados en buena parte de las radiofórmulas especializadas en la costa oeste de los USA. Cosas del destino (o de las malas decisiones comerciales), se metieron a grabar una continuación con Todd Rundgren como productor, pero el álbum no llegó a publicarse formalmente (aunque hay una copia “pirata” y apareció en una edición en 1998 titulada “The complete Works”). 


Mangold no se arrugó ante las circunstancias y se dedicó a componer y grabar teclados en cualquier proyecto que se le arrimara. Consiguió, de nuevo, entrar en listas, y bien alto, gracias a sus trabajos con Michael Bolton, el roquerillo, antes de que se dedicara a eso que llaman “adult contemporary music”. Juntos compusieron Fool’s game, el primer éxito Mr. Bolton, allá por 1983, y gran parte del álbum Everybody’s crazy (85), Pero el pelotazo lo dio con I found someone, grabado por Laura Branigan y top 10 en la voz de la Cher ochentera. Subido en esta fiebre, decidió intentarlo de nuevo y con un proyecto que ya apareció por el blog: Drive, She said

Tras el poco éxito de esta propuesta y el viraje sonoro de inicios de los noventa, nuestro artista se ha dedicado a componer para gentes muy diversas (Paul Rodgers, House of Lords, Jennifer Rush) y a formar diversos grupos con ningún éxito, por lo que fue reformando sucesivamente Drive, She Said (Pedal to the metal, 16), American Tears (Free ángel express, 20) y Touch (Tomorro never comes, 21). Su última aventura lleva por nombre Keys y ha editado dos discos, el último en 2024 bajo el título The grand seduction, con Jake Lundberg a la voz.

Toda esta vida dedicada a la música alcanzó, en mi opinión, el punto álgido con este debut de Touch en 1980. La banda (Mangold, Kethcart, Brooks y Howard) entró en los Atlantic Studios de Nueva York con Tim Friese Green a los controles y acabó el disco en los Kingdom Sound Studios en Long Island, donde registraron la mayoría de las voces y las guitarras.

Epopeya de pomposo rock de tonadas melifluas y arreglos bombásticos. Más o menos.


Arranca Don't You Know What Love Is, el tema más conocido, basado en un riff y en un ritmo de perfecto AOR yanqui y un buen estribillo. Ojo al solo que se marcan Craig y Mangold a medias. Estupendo cierre a capella. When The Spirit Moves You, el sencillo que les dio éxito inicial, tiene un toque REO Speedwagoon tremendo, con buenas armonías vocales (esos Queen) y el protagonismo del teclado. Muy pegadiza y bien arreglada. Sigue Love Don't Fail Me, melosa balada de voces hiperglucémicas y epiquísimas con un toque pomp rock fantástico. Esos cambios en los ritos de la canción para entrar y salir del estribillo quedan muy bien. Lo amas o lo odias: puro AOR eighties de voces agudas. Black Star se calza, sin embargo, las botas de Mercury y May para un hard rock acelerado (una mezcla  de Brighton rock y Stone cold crazy) que funciona muy bien, en especial ese contraste entre las partes instrumentales, las estrofas solo con el teclado al fondo y el estribillo. Tremendo solo de teclado y guitarra de nuevo. Cierra esta cara There's A Light volviendo a los melodiosos giros aoreros; arranca a medio gas para sumar una buena dosis de armonías vocales, el punto fuerte de la canción. 


Aunque ya nos hemos dado cuenta, queda claro que “excesivo” no entraba en el vocabulario de aquellos músicos en aquel estudio. Porque, por momentos, parece grabado para coro, orquesta y equipo tetrafónico. Ojo al vídeo anterior, las pintas, los sonidos, en fin, qué época.


Girado el plástico, suena So High, un tema más “serio”, menos pop, con un toque prog tremendo, casi parece más un corte de mitad de los setenta que una canción pensada para las radiofórmulas. Quizá ahí radica su poder: se diferencia de lo escuchado hasta ahora sin perder el rollo melódico. Last Chance For Love vuelve a la inmediatez roquera y me encanta, un puñetazo en la mesa para animarte a mover el culo; adoro la parte del puente y el estribillo, con ese exagerado Hammond. Y ese final, qué voces, por favor. Afirman Yes (You Need To Rock N' Roll) ¡claro que necesitas r’n’r! Igual un poco más contundente que el de este tema, pero no lo dudes. Los muchachos se ponen guitarreros (de nuevo no puedo evitar acordarme de May) y alternan partes más gruesas con sus habituales gorgoritos angelicales. Brutal y excesivísimo final. Listen (Can You Feel It) es un tema largo donde juegan de nuevo con el prog, la repetición de partes para ir sumando arreglos diferentes y una ejecución instrumental de lujo. Ojo a la voz, muy Rundgren aquí. Y con My Life Depends On You cierran subiendo el ritmo, el corte más agresivo quizá, tanto en la interpretación como en la ejecución, con cierta rudeza en las voces, alguna armonía grave y un toque psicodélico en los solos. 


La edición que traigo está impresa en el Benelux, con la extraña y fea portada a cargo de Robert Lewis (llamativa sí es, ojo).  Existe una redición de la siempre bien adorada por aquí Candy Records que incluye tres cortes también grabados en las mismas sesiones, del mismo estilo, claro (una pena que no incluyeran Take it back, temazo). Ojo a esa foto de la contraportada, entre cabreados y aseados para una tarde en el rodeo.


Como anécdota final: Touch fue la primera banda en tocar en un Monster of Rock en Castle Donington.

Disfrutad del fin de semana. 





Comentarios

  1. Me ha interesado mucho esta entrada, no solo por recordar este gran clásico de Pomp AOR muy Styx y REO de la época (sigue de fondo), sino porque creo que Mark Mangold es una leyenda ¿Porqué Mangold no ha tenido éxito más allá de Touch y de su faceta de compositor? Yo lo tengo claro. Solo ha querido hacer AOR toda su vida ¿Qué bandas de AOR han tenido un éxito masivo además de las archiconocidas? Pues eso.
    Para entender y disfrutar de este músico hay que irse a su grupo más renombrado, Drive, She Said, del que solo hay una referencia en el blog y no muy entusiasta.
    Su culmen musical y compositivo se encuentran también en el 2º y 3er disco de Drive, She Said, "Drivin´ Wheel" y "Excelerator". También os recomiendo el súper grupo (de verdad) The Sign que grabó dos fantásticos discos con el sello Frontiers.
    Buena entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He tenido que leer la crítica de Drive, She Said (por alusiones) y no me parece tan desapasionada. Cierto es que no me vuelve loco ese disco, pero creo que lo califico con bastante justicia. Claro, que si te encanta, lo dejo a medio camino. A mí la carrera "moderna" de Mangold a veces me deja frío, no por falta de calidad, si no por cierta tendencia a caer en la repetición, en especial con las producciones "made in Frontiers". Aun así, me pones deberes para esta semana: re-escuchar todos estos discos. Y coincido contigo en algo: Drivin' wheel sea, posiblemente, el mejor disco después de este que traigo de la carrera de Mangold. Un saludo.

      Eliminar
    2. Es que esos discos de DSS están en mi top ten. Creo que te sorprenderá The Sign gratamente (no está en plataformas me temo).
      Abrazos

      Eliminar
  2. Anónimo6/3/26 20:16

    Ese es mi Manu. AOR melifluo del bueno, dulce a más no poder pero con los guitarrazos y arreglos necesarios para aportarle una pátina muy atractiva, con ecos de las bandas que comentas –lo de Queen es de una alevosía incluso punible– y unas raíces setenteras innegables. Si los Cynics han sido un chute de energía con sonidos crudos y algo de psicodelia, esto es un caramelito para disfrutar con una sonrisa, con más matices de los que en un principio pueda parecer. Sin ser el exponente hard melódico de la década, tiene un montón de calidad. Un abrazo cómplice. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja, ja, gracias por las loas y los amores. Buen disco, sí señor, y, por supuesto, esperaba que fuera de tu gusto. Este viernes has tenido poco sufrimiento y mucho gozo. Un abrazo.

      Eliminar
  3. No estaba yo al tanto de las aventuras de este tipo, Mark Mangold. La verdad es que aquí hay calidad, aunque también mucho azúcar, la verdad. Pero es así. Este es el estilo "exagerado" que bien has descrito en la reseña. Yo, como fan de Queen, me he ido directo a escuchar el "Black Star". Aparte de esa evidente inspiración, hay cosas interesantes en todo el disco. Me han sorprendido las guitarras y sobre todos muchas de los coros y las armonías vocales. Si, hay calidad, y me apunto también para escuchar a Drive, She Said. No los tenía en mi radar. Estupenda entrada. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por la parte que me toca. El disco está muy bien compuesto, arreglado y grabado. Otra cosa es el gusto de cada uno o la (por momentos) exagerada producción, que, por otro lado, a mí me parece uno de los puntos fuertes. Dale un repaso a la carrera de Mangold que merece la pena. Un saludo.

      Eliminar
  4. Tenía por ahí la reedición de Rock Candy pero no me gusta este disco, me parece que está muy apolillado, el tiempo lo ha tratado mal, en mi opinión por los arreglos sobre todo. Hay otros discos de Pomp de Roadmaster, Prims o Airborne que me molan bastante. En este disco se les ven cosas de Styx, Queen, Starcastle...desgraciadamente no me gusta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se puede hacer feliz a todo el mundo 😉Gracias por el comentario y por la escucha de mi propuesta. Un saludo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...