Ir al contenido principal

Mötley Crüe – Theatre of pain (Elektra-1985)


Pues bueno amigos, aprovechando que el pasado domingo se cumplieron 35 años –¡35 años, joder!– de su lanzamiento, ha llegado el momento de hablaros de Theatre of pain, el álbum que –como ya os conté por aquí– me dio a conocer a los Crüe mientras esperaba que saliese el segundo trabajo de WASP. Quizás no es la mejor manera de tomar contacto con una banda el hacerlo con el que, según ellos mismos, es el peor disco que han grabado nunca, pero es lo que hay. Eso sí, la verdad es que no me extraña que Sixx y compañía piensen de esa manera. 

Vince Neil había sido encarcelado por conducir bebido y provocar el accidente en el que falleció el batería de Hanoi Rocks y resultaron gravemente heridas dos personas que viajaban en el coche contra el que se empotró su De Tomaso. Además del golpe que a nivel emocional significó eso para la banda en pleno, mientras Neil cumplía condena, el resto del grupo cayó en un pozo de adicciones atiborrándose de alcohol, cocaina y heroína, sobre todo un Nikki Sixx fuera de control que andó de desfase continuo esnifando e inyectándose todo lo que pudo junto al malogrado Robbin Crosby –guitarrista de Ratt–, con quien compartía una casa convertida en un antro de sexo y drogas. 


Total, que cuando llegó el momento de grabar un nuevo elepé y con un Neil disfrutando de relativa y forzada sobriedad, este se encontró con unos tipos que casi no podían tenerse en pie. Así que, con algunas canciones nuevas, arreglos sobre antiguas demos sacadas del cajón de los descartes y una versión que el vocalista acostumbraba a cantar en su grupo pre-Crüe, se dedicaron a grabar atropelladamente un disco que les llevó mucho más tiempo del necesario ya que estaban tan pasados de vueltas que a veces dedicaban días enteros a discutir sobre un tema sin grabar apenas nada. Pese a lo explicado y contra todo pronóstico, el álbum fue un pelotazo comercial que sin tener en cuenta la valoración de la crítica y del mismo grupo aupó al Theatre of pain a ventas de doble platino, colocando un single que no habían escrito ellos en el Top 20 y una balada en el Top 100. Y yo fui uno de los compradores de esta obra que, pese a no resultar redonda, me enganchó a su sonido hasta bien entrados los 90. 


Producido por Tom Werman entre los Cherokee studios, los Pasha studios y The Record Plant, contó con Vince Neil a las voces, coros y armónica, Mick Mars a las guitarras y coros, Nikki Sixx al bajo, pedales, sintetizador y coros y a Tommy Lee a la batería, percusión, piano y coros, con la participación acreditada de Jai Winding a los teclados adicionales. 


Con portada del ilustrador Dave Willardson según diseño de Bob Defrin y Nikki Sixx, el track list del vinilo era: 

A 
City boy blues 
Smokin’ in the boys room 
Louder than hell 
Keep your eye on the money 
Home sweet home 

B 
Tonight (We need a lover) 
Use it or lose it 
Save our souls 
Raise your hands to rock 
Fight for your rights 


Comienza el álbum con City boy blues, un tema de los varios que me gustan del disco, con un estupendo inicio en el que los teclados acompañan el riff de entrada antes de que cambie el ritmo y nos encontremos ante una versión endurecida de lo que sería un rock clásico de toda la vida. Le sigue Smokin’ in the boys room, una canción de los Brownsville Station de principios de los 70 que al aprecer cantaba Neil en los albores de su carrera, por lo que no es de extrañar que clave su interpretación y se le note realmente cómodo. Del tema se rodó un vídeo que recuerdo tener grabado en VHS de alguno de esos programas de la época en los que te podías encontrar a Christopher Cross, Peter Gabriel y WASP en un mismo pack. El vídeo tenía dos puntos fuertes. Por un lado la presencia de Michael Berryman, famoso actor de películas de terror, y por el otro la imagen glam extrema de la que bandas como Poison y tantas otras han declarado ser deudoras, con profusión de lencería, encajes, maquillaje y colores chillones. Entonces llega Louder than hell, uno de los temas rescatados de la época del Shout at the devil y uno de mis preferidos del disco. La siguiente es Keep your eyes on the money, que no me parece excesivamente destacable, quizás porque antes tenía un tema que me encanta y le seguía Home sweet home, un baladón del que se rodó un vídeo fantástico y emotivo. 

La cara B se inicia con Tonight (We need a lover), otra que parece sacada de ideas anteriores y que –quizás por ello– es otra de mis preferidas, con Lee y Sixx golpeando sus instrumentos con rabia y un Mars siempre solvente que toca un estupendo solo con prólogo de teclados. Le sigue la cañera Use it or lose it, sucia, hard rockera y otra de las que salvaría del disco. No me pasa lo mismo con Save our souls, que me aburre y en la que encuentro a Neil muy forzado en varios momentos del tema. La cosa no se arregla –para mi gusto– con Raise your hands to rock, algo así como un country rock con coros y batería machacona. Y pone fin al disco otra de las que salvaría de la quema, una Fight for your rights en la que también encontramos teclados dando ambiente, coros y un trabajo de Mars más que aceptable. 


Lo dicho, un disco al que tengo especial cariño, que no está dentro de lo mejor de la banda pero tampoco creo que esté precisamente entre lo peor. Además, teniendo en cuenta las circunstancias del momento, aún les quedó bastante más que aceptable. Y si a eso le sumamos su éxito de ventas, quizás es que tenemos que reconocer que estos tipos eran algo más que cuatro borrachos y drogadictos con suerte y un buen management

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. No es mi estilo, pero me ha gustado mucho cómo has contado la historia del disco. Es sorprendente cómo en algunos casos (recordemos el “Rumours”) el abuso de alcohol y drogas da lugar a obras maestras y en otros (supongo que la mayoría) a discos más bien mediocres, por no decir malos. En cualquier caso, y aunque no sea nada mi estilo, voy a darle un repaso, porque no sé tendrá este blog que dan ganas de escuchar lo que aquí leemos. Y eso solo puede ser muy positivo. ¡Buen fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Sí, no pinta mucho de tu estilo y ya te digo que no es el mejor disco para conocer a la banda, pero es lo que hicieron ese año. En efecto, me ocurre igual: tengo que escuchar el 99% de todos los vinilos de los que habláis, aunque no haya escuchado nada de la correspondiente banda en la vida. Por supuesto, hay un 1% que no puedo afrontar. Buen fin de semana igualmente.

      Eliminar
  2. Yo los conocí con el siguiente, el Girls, pero en casa sólo tuvimos el Dr Feelgood, que sigue siendo mi preferido. Seguimos conectados en nuestras entradas a través de un músico, como el otro día Chris Hughes en Tears for Fears/Def Leppard: el guitarrista del Dirty Diana de Jacko, Steve Stevens, estuvo con Vince cuando se fue/echaron del grupo.
    A mi me mola mucho lo que hizo luego Nikki con Sixx AM.
    Gran entrada, como siempre. Historia muy interesante

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, un poco por los pelos, pero también aquí hay una conexión. También tengo el cedé de Stevens con Neil y me encanta, así como en su Atomic Playboys. En Dirty Diana no hace demasiado buen trabajo en mi opinión, con un solo poco inspirado y unos riffs que recuerdan al Beat it. Y de Sixx AM no he escuchado nada apenas. A ver si me pongo algo. Saludos.

      Eliminar
  3. Mola lo que cuentas y sobre todo cómo lo cuentas, aunque la banda en cuestión me resbale muchísimo. Solo he escuchado el Dr Feelgood y Girls de estos tipos, aunque hay bandas de los que no necesitas escuchar mucho más para saber que no están hechas para tu bocaza de burro jeje. No obstante, por alguna extraña razón que nadie de los que escribimos por aquí sabemos explicar muy bien, le voy a dar una escucha

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Para mi, el mejor de los Crüe es Shout at the devil. Dale esa escucha, a ver si te gusta algo de lo que te encuentras. Y si no, no te preocupes demasiado. Ya coincidiremos en otra ocasión jejeje. Saludos.

      Eliminar
  4. Eran cuatro drogadictos con buen management. Y buenas canciones, qué coño. Este disco me costó una barbaridad encontrarlo, no sé porqué no lo vendían o yo no era capaz de conseguirlo. De "importación" tuve que comprarlo. Cosas del pasado. A mí no me disgusta, aunque está por debajo de sus trabajos anteriores y posteriores. Salieron airosos; un buen par de singles para vender mucho y a otra cosa. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...