Ir al contenido principal

Tears for Fears - The Seeds of Love (1989, Fontana Records)




A veces hago trampas. Y esta va ser una de ellas. Como cuando mis amigos de @super7moto me dejan escribir algo de música y hago una lista de rockeros muertos en accidentes de moto y meto a Roy Orbison (él no murió en su accidente sino su mujer). O como cuando hice lista de videoclips no rockeros con motos en ellos y metí el video promocional que hizo Imelda May, enfundada en pantalones de cuero, de su Tribal sin que fuese una canción. La trampa que voy a hacer ahora es que voy a contar todo lo que me evoca este vinilo de Tears for Fears…pero teniendo en cuenta que sólo lo tengo desde hace unos pocos meses y que es la versión en CD la que me trae todos los recuerdos que quiero compartir.



Este The seeds of love fue el primer compacto que me compré. Cuando tenía 16 años mis padres compraron para Navidad una cadena Hi-Fi con reproductor de CD (aquí está en mi casa desempeñando su trabajo a día de hoy).

Esto lo sabíamos con antelación y por eso, aunque me costó un gran esfuerzo, no quise hacerme con este disco en vinilo cuando salió y esperé hasta poder comprarlo en formato compacto. Ya sabéis, era lo que estaba de moda y el futuro. Y ¿por qué digo que fue un sacrificio esperar? Porque había estado desde el final del verano quemando la grabación que hice de la radio de su primer single, “Sowing the seeds of love”. Cuando llegaron las vacaciones de navidad, mi amigo Alberto tenía que comprar unas cuerdas para su guitarra y me apunté a acompañarlo para hacerme con este CD. Así que, nos montamos en la correspondiente BLASA que nos acercó a Madrid (para los que no seáis de por allí, se conocían coloquialmente como BLASAS los autobuses interurbanos de la empresa BLAS y Cia que conectaban los municipios del Suroeste con la capital. Hoy en día, no sé si la gente los seguirá llamando igual). Y nos fuimos para los sótanos de Gran Vía, ya en sus últimos estertores. Allí compraba mi amigo sus cuerdas y allí estaba Discoplay. Y me traje a casa el flamante CD. De aquel viaje y de sus consecuencias musicales para nuestras vidas nos acordamos mucho Alberto y yo. Lógicamente, le prometí que le grabaría una cassette TDK de aquel disco en cuanto que pudiese y, todavía hoy, me echa la culpa de que cuando le preguntan qué único disco se llevaría a una isla desierta no puede sino responder que sería este The seeds of love. Y yo le señalo como responsable de mi debilidad por un grupo de nombre precioso y música preciosista, La Dama se Esconde, que fue la cinta que él me pasó como contrapartida. Varios vinilos y CDs de ellos descansan en mi pequeña colección. También me abrió los oídos con Los Ronaldos, y terminé comprando una cassette original del Saca la Lengua. Y cuando alguien habla de los Ronaldos (los de fútbol, el brasileño y el portugués) me cuesta esfuerzo centrarme pues mi mente se obceca en los Ronaldos musicales.

Creo que esa fue la única visita que pude hacer a la tienda de Discoplay en Los Sótanos, porque cerraron todos los negocios de los bajos al poco tiempo. Así que mis viajes a Madrid a comprar, primero tanto vinilos como CDs (coño, qué caros eran los CDs al principio en relación con el plástico) y luego solo CDs, tenían como destino Madrid Rock, al principio a la calle Mayor y luego a la Gran Vía. También tuve la suerte que en mi pueblo abrieron sucursal, el Móstoles Rock. Para muestra, aquí los otros dos vinilos de Tears for Fears que me compré por entonces y que aún conservan los plásticos de embalaje.

Lo lógico es que hubiese escogido cualquiera de ellos para este #FFVinilo, sobre todo el Songs from the big chair cuyos videosingles había visto-escuchado miles de veces en mis adoradas VHS’s. Pero me apetecía compartir la vivencia que os he narrado. Además, que da la casualidad de que esta semana se cumplen 30 años de la publicación del primer single de este The seeds of love, el "Sowings the seeds of love"


Bueno, me que desvío. Vuelvo al vinilo que comparto con vosotros. Como ya he dicho, lo adquirí hace unos meses en un comercio de segunda mano. Tengo pocos discos en ambos formatos. En ocasiones por la importancia y en otras por el deterioro o porque la versión CD trajese más canciones. El Songs from the Big chair, antes mencionado, también lo tengo en los dos formatos, como alguno de U2, Michael Jackson, Housemartins, Whitesnake…Cuando la aguja de diamante comenzó a acariciar los surcos de mi adquisición, me di cuenta de que hacía mucho tiempo que no escuchaba este trabajo. Lo había oído alguna otra vez no hacía demasiado. Pero no lo había escuchado. No como te predispone tener entre tus manos un trabajo gráfico de 32x32cm, con unas letras que se leen sin esfuerzo y puedes cotillear los músicos y técnicos que trabajaron en el disco sin dejarte la vista (que uno empieza a ser mayor). Lo dicho: me dispuse a escucharlo y disfrutarlo como cuando estrené el CD. Como podéis encontrar críticas y reviews por todos los lados, no voy a entrar demasiado al detalle.




El comienzo con el bajo de Curt Smith y la batería del invitado Phill Collins es espectacular. “Womans in chains es una canción feminista cuando aún no era normal tocar esos temas en las letras. Y qué decir de la voz sedosa de Oleta Adams que hace dueto con Roland Orzabal. También colabora Oleta en el siguiente corte, “Badman’s song” de estilo muy jazzistíco y que es una de mis favoritas.

Pasamos al “Sowing the seeds of love”, obra culmen del pop progresivo de estos señores ingleses. Y termina la cara A con “Advice for the Young at heart” que creo que intenta repetir el éxito de la archifamosa y una de las canciones más representativas de los 80, “Everybody wants to rule the world” de su anterior trabajo. Se queda un poco lejos, la verdad.

Pasamos a la cara B con el soft pop “Standing on the corner of the third world” que sigue con la crítica social que ya han esbozado en la primera cara. “Swords and Knives” sigue en la misma estela, aunque con un solo de guitarra muy del estilo al “Shout” de su anterior LP. “Year of the knife” es otro de esos temas poco conocidos para el gran público como “Badman’s song” pero de una calidad incuestionable.

Y terminamos con “Famous last words”, la balada del disco.



Leí en alguna ocasión que la complejidad técnica y la gran cantidad de tiempo que dedicaron a este LP dinamitó la relación entre Roland Orzabal y Curt Smith y terminaron separándose. Al cabo de los años volvieron y, a pesar de que demuestran que saben hacer grandes canciones, ya no es lo mismo.

En definitiva, este vinilo recientemente adquirido no tiene detrás una gran historia, pero como habéis comprobado, me ha hecho recordar y me ha transportado, como decían en Calles de Fuego, a otra época y otro lugar.

Comentarios

  1. Pues nada, después de leer tu entretenida entrada, escuchando los temas que recomiendas. Evidentemente, no es el estilo que más me tire ni conozco tanto a la banda -exceptuando pelotazos como Shout o Everybody wants to rule the world de su Songs from the big chair-, pero me declaro capaz de disfrutar de -casi- todo en algunos momentos. Y ahora, con un Martini, es buen momento para estas melodías.

    Por cierto, la trampa que comentas no es tal. Has explicado vivencias relacionadas con este álbum y lo tienes en vinilo. Así que la entrada, señor, cumple la norma (léase con la voz de Doug Marcaida. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya estás destrozando ilusiones. Si no es por la música es porque me hago el malote yendo de tramposo y tal y vas y me lo desmontas, jajaja. Abrazos!!

      Eliminar
    2. Si es que siempre la tengo que cagar... ¡malote! :D

      Eliminar
  2. Womans in chains es la canción que más me gusta de Tears for Fears y con bastante diferencias.
    La canción de Sowing the seeds of love me recuerda mucho al album Sgt Peppers de los Beatles en su conjunto y al tema de Penny Lane, pero lo mismo estoy soltando una barbaridad, por lo que me acojo al "me recuerda a mi"...ajajajajaj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón: siempre se ha dicho que Sowing the Seeds of LOVE es uno de los homenajes más inteligentes que se han hecho a los de Liverpool.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...