Ir al contenido principal

Van Halen – Van Halen II (Warner Bros. Records – 1979)


Pues aquí estoy, con otro de mis vinilos de los que aún nadie ha hablado en este espacio, concretamente el Van Halen II en su reedicion española de 1986, a la que le quité aquella horrible pegatina que WEA ponía a sus promociones y sin la funda interior original que una vez más pone de manifiesto el poco respeto que los sellos españoles tenían por cuidar producto y compradores potenciales. El disco –ya os lo digo desde ahora– es una joya imprescindible que a mi me gusta mucho más que su primer álbum. Grabado en sólo tres semanas en el studio one de los míticos Sunset sound recorders con la producción de Ted Templeman, pese al éxito del primer álbum de la banda, incomprensiblemente Warner Bros. decidieron invertir menos dinero en su continuación por lo que algunas canciones se fueron a la mezcla final tras una única toma por falta de tiempo contratado. Hay que pensar que, para el mundo, Van Halen todavía no se habían convertido en lo que luego serían y el señor Edward Lodewijk Van Halen todavía no había adquirido el estatus de genio de la guitarra, así que tampoco debe extrañarnos que tras el éxito de su debut, la sorprendida compañía debió pensar cómo aprovechar el tirón y sacar rápidamente otro disco invirtiendo lo mínimo. En resumen, que una semana después de completar su primer tour mundial, se metieron en el estudio para grabar su segundo elepé. Eddie contaba que el principal problema que tuvo fue hacer que sus compañeros –todavía en modo fiesta continua– se concentrasen en grabar las nuevas canciones. Sin embargo, en cuanto se pusieron manos a la obra, todo funcionó como la seda y el buen rollo impregnó las sesiones en el estudio. No es de extrañar pues que tan pronto como salió a la venta, esa atmósfera y unos temas matadores consiguieran aupar el disco en las listas de ventas y alcanzar la certificación de platino a los dos meses de ser puesto en las tiendas. Ahí es nada. 
 
Como anécdota, contaros que en la lista de agradecimientos de la contraportada puede encontrarse uno a la séptima planta del Sheraton Inn, un hotel de Madison que destrozaron, tirando televisores por las ventanas y haciendo peleas de extintores en los pasillos y al que otorgaron esta mención a modo de tímida disculpa (aunque parece ser que en el hotel la banda le echó la culpa a Journey, sus compañeros de tour). Así mismo, para la foto de la contraportada, Roth hizo tres saltos y en el tercero, que fue el que acabó siendo escogido para el disco, aterrizó mal y se rompió los huesos de un pie. Por eso en la funda interior –esa que en mi reedición no existe– aparece vendado y apoyado en dos enfermeras sexy. 
 

Total, que con portada diseñada por Dave Bhang, el disco –con David Lee Roth a las voces, Edward Van Halen a la guitarra y coros, Michael Anthony al bajo y coros y Alex Van Halen a la percusión–, Van Halen II tuvo el siguiente track list
 
A 
You’re no good 
Dance the night away 
Somebody get me a doctor 
Bottoms up! 
Outta love again 
 
B 
Light up the sky 
Spanish fly 
D.O.A. 
Women in love 
Beautiful girls 
 
El disco se inicia con You’re no good y unas líneas de bajo a cargo de Michael Anthony a las que no tardan en unirse los guitarrazos del añorado Edward Van Halen, los habituales coros marca de la casa y la personal voz de Roth. Dance the night away no puede ser más alegre, con un tapping que le da un sonido a la guitarra que me recuerda a un steelpan, unos estupendos coros y a David exagerando sus característicos grititos sin poder contener la risa, una señal de que el ambiente en el estudio en aquel momento distaba mucho del que a mediados de los 80 se respiraría en el seno de la banda. El nivel de energía aumenta con Somebody get me a doctor, con un riff mucho más hard rockero y donde una vez más despunta un Michael Anthony del que se ha hablado poco, que para mi es un estupendo bajista con un estilo muy personal que quedó eclipsado por el genio de la guitarra que tuvo al lado durante años. David sigue con su desfase vocal de grititos y sonidos varios. En fin, una gozada. Y con fuerza y alegría, la diversión continua con una Bottoms up! llena de coros –y risas que quedaron para la posteridad–, un bajo matador y una guitarra alucinante. La cara finaliza con Outta love again, otro pedazo de hard rock con Alex a su bola golpeando aquí y allá, la dupla Eddie-Michael dando caña y la voz característica de David –sí amiguitos, soy un fan de Sammy Hagar, pero Van Halen sin David no era Van Halen, lo siento– poniendo su sello en un tema simple pero muy válido. 
 

Y al girar el vinilo nos encontramos con Light up the sky, EL TEMA, un pedazo de hard rock cañero que –para mi gusto– convierte a este Van Halen II en imprescindible. Todo en él es maravilloso y sobran las palabras. Spanish fly es una joyita grabada con una sencilla Ovation de cuerdas de nailon que está considerada como la versión acústica de la técnica que Eddie mostró en su Eruption del disco de debut. Y como para recordarnos que no estamos ante una banda de flamenco, entra D.O.A. con un riff distorsionado que nos introduce en un nuevo hard rock trufado de coros. Women in love, con ese inicio delicioso, es otro temazo que comienza delicado con la guitarra de Edward como hilo conductor, arropada por unos coros estupendos y la voz de David cantando de forma más pausada que en los temas anteriores. Me encanta ese final en el que la canción va ganando fuerza. Por último, Beautiful girls es otro hard rock con coros marca de la casa y un ritmo alegre que –como todo el album– contagia optimismo desde su comienzo hasta ese besito final. 
 
En fin, que si no tenéis este disco, no merecéis el aire que respiráis, así os lo digo desde la subjetividad más obsoluta. Sabréis perdonarme. 
 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Pues lo habré escuchado una o ninguna vez. Voy a ponerle remedio ahora mismo a ver si a un jovenzuelo como yo le puede seguir gustando esta música. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me lo puedo creer. Ya estás tardando jejejeje

      Eliminar
    2. Pues ya está. Rápido e indoloro. No era yo mucho de Van Halen. Y sigo sin serlo jeje. Pero tiene sus momentos.

      Eliminar
    3. Me sangra el alma de leer esto.

      Eliminar
    4. No hagas caso a D. Lo ha flipado. Pero le gusta picarte. Hacerte daño...

      Eliminar
    5. Pues va en serio: Van Halen nunca me capturó, lo que no quiere decir que no los haya escuchado y no me gusten. Pero prefiero otras bandas.

      Eliminar
  2. Qué voy a decir yo. Si no está al nivel de su debut, está a su lado. Los dos son un continuo de fiesta, alegría, técnica, arte y espontaneidad inigualable. Creo que fue Eddie el que contó que la compañía no daba un duro por ellos a pesar del éxito del debut, que consideraban una casualidad, y unido a su "lamentable estilo de vida de estrellas del rock" hizo que no se atrevieran a poner mucho dinero en un nuevo disco. Tampoco eran ellos por entonces de aguantar mucho tiempo en un estudio. Ahora mismo pincho el vinilo. Imprescindibles Van Halen. Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú sí que sabes y no el hombre blandengue. Imprescindibles como dices. Abrazo de vuelta.

      Eliminar
    2. Por cierto, el mío tiene aún pegada la puta pegatina.

      Eliminar
  3. De estos tipos solo he escuchado el disco homónimo, que le tengo, y 1984, que nunca me gustó. De hecho Van Halen, más allá de ese primer disco que me sigue gustando bastante, me dan bastante pereza, no te voy a engañar. Pero qué cabrón, has descrito el disco de tal manera que me han entrado ganas de escucharlo, así que en cuanto termine el de Jethro Tull de Manu que estoy ya en los últimos temas le meto mano a este, será una buena banda sonora para corregir exámenes.
    Lo que dices de las ediciones españolas es sangrante, vergonzoso lo que se hacía con tal de ahorrarse unas pesetas. En fin. ¡Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, ya sabemos que en el arte y todo lo que conlleve emociones, la subjetividad manda. Para mi, Van Halen son imprescindibles, al menos hasta el enorme 1984. Espero que te guste este y -si quieres profundizar- lo intentes con Fair Warning o Women and children first, dependiendo del día. O el Diver down, que no es tan malo como parece... En fin, ya lo ves, no soy objetivo. Feliz semana.

      Eliminar
  4. Mientras me saco unas palomitas para asistir a las pullas entre King y Dani (apasionantes, como cada jornada de #FFVinilo xDD) tengo puesto este disco y me encanta, guitarras potentes e innovadoras, como las de "Spanish Fly" (tremenda) o "Light Up the Sky". Debe de haber un lugar en los infiernos para las discográficas que ponían pegatinas con un signo de admiración en la portada de los discos y no les ponían la funda con las letras, malditos sean todos, los disgustos que nos dan…

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...