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Obús - Poderoso como el trueno (Chapa Discos, 1982)

 


Adoro traer a este blog un vinilo de metal rancio patrio o de heavy poppy ochentero, por aquello de provocar sarpullido en los puretas del hard rock o el heavy metal. Grupos como este levantan odios y pasiones a partes iguales entre los fanes del género: si viviste en esta época o celebras el rock en nuestro idioma, poco menos que son himnos mesiánicos; si te la saltaste, no entiendes el metal más que en inglés o eres de los que creen que la movida era pop y tecno y se la inventó Almodóvar, los odias y los desprecias.

Aquí está, pues, el mejor disco de Obús. Así lo digo. Publicado entre los más famosos y admirados, el inicial Prepárate (1981) y el pelotazo comercial El que más (1984), me atrevo a defender que las canciones que conforman Poderoso como el trueno son su mejor colección. Y eso a pesar del sonido que, en ocasiones, no llega a ser tan limpio como en producciones posteriores (cuestión de dinero y estudios de grabación). Suena buen heavy metal al estilo de Judas Priest, hard rock de guitarras poderosas como lo hacía Michael Schenker, más hard rock de rollo setentero, un poco de blues como base compositiva y algo de boogie con recuerdos a Angus Young. Estos ingredientes se mezclan en un paquete que producen Tino Casal y Luis Soler. 

La relación entre Fortu (cantante de la banda) y Tino va más allá de lo musical. Ambos eran perros nocturnos que corrían por las mismas calles, cada uno en su estética propia. Pero Fortu comenzó a imitarle, como a un maestro, llevando sus consejos de moda, estética y composición (muy enraizados en el glam seventies) a sus propios gustos. Debía de ser un espectáculo verlos juntos por las calles de Madrid. Aquellos años Casal (treinta y pocos) había conseguido un exitazo con su debut (Neocasal, 1981) y el single tecno Champú de huevo, que nada tenía que ver con las tachuelas, los pantalones de leopardo, el cuero y los cinturones de balas. Pero esa amistad hizo que mezclaran juntos en la producción y los arreglos de los dos primeros discos de Obús, clave para conseguir el éxito. No en vano, ya en 1981 los vallecanos consiguieron llenar ellos solos un recinto grande como el Palacio de los Deportes (con un aforo de 6000 espectadores entonces).

Así pues, metemos a Tino Casal en un estudio de la capital (Escorpio) con la banda, formada por Fortu, a la voz, Paco Laguna, a las guitarras, Fernando Sánchez, a la batería, y Juan Luis Serrano, al bajo, para grabar nueve canciones que les masterizaron en Londres durante el verano de 1982. Y eso se tituló Poderoso como el trueno.

El álbum abre con La invasión de las máquinas, una alegoría avisadora del peligro del mal uso de las tecnologías "son una broma, no me dejan vivir/me han atrapado, no ser cómo salir". ¿A alguien le pasa? Tiene un riff y un solo crudo, pero con un aire a UFO. Sigue Buscando acción: cuenta una historia con la cual me identifico por mis vivencias adolescentes. "Recorres la ciudad buscando acción/(...)/el extrarradio está a uno hora desde aquí/tendrás que atravesar a pie medio Madrid". Y así era. Más roquera, con una buena batería, machacona, y un sencillo estribillo, para puños en alto, vaya. "Sentirá miedo quien cruce junto a ti": entraba en unos grandes almacenes y el de seguridad (o el encargado, que eran los ochenta) me seguía pasillo tras pasillo; o esas señoras amas de casa de bien (las que sostuvieron el país) murmurando al pasar. 

El que perdura como single estrella tampoco dice mentiras, aunque el propio Fortu se ha encargado en los últimos años de contradecirse: "nunca podrás cambiar/mi marcha ni mi fuego/nunca, nuca podrás cambiar". Cosas que pasan si vives suficiente. Dinero, dinero maneja un riff de rocanrol clásico, una melodía vocal algo plana pero bien cortada en el estribillo y buenos arreglos, con una segunda guitarra inspirada. La cara A cierra con Perdido en la ciudad, donde toman riesgos compositivos haciendo una balada con muchos arreglos que va creciendo con un aroma glammy; buenos guitarrazos, pero quizá demasiado ¿compleja? para lo que un grupo de heavy ofrecía entonces.


Por contra, la cara b se abre a toda tralla con dos cortes reivindicando el sentimiento metalero/roquero. Poderoso como el trueno, cantada por Paco Laguna, suena muy similar a lo que hacían Barón Rojo, parecido acentuado por el tono vocal, con un cambio de ritmo en el estribillo: "y era poderoso como el trueno/como cien misiles nucleares/que lograba hacer cantar/a un mundo lleno de tensiones y de sangre". Luego Fortu regresa para reivindicar su lado antisistema: todo se va por la alcantarilla, pero siempre te quedará el rock. Prohibido hacer rock recuerda al boogie al estilo acedeciano: "grandes titulares/dos jóvenes muertos/en un concierto de rock". Un poco de victimismo para el personal y luego "grita que te oigan/que nadie te calle/diles que amas el rock and roll". Ahondamos en las influencias setenteras con Dame amor. ¿A quién no le ha pasado? Recuerdo a la chica de anoche, aunque no sé dónde encontrarla, "de un bar a otro sin lograr dar contigo/y no me acuerdo de tu rostro, mujer". Resulta que "hace la calle". ¿Importa eso? Fue tan fantástico que "dame amor". Un clásico. Por cierto, buen solo de Paco. 

Quizá el mejor trabajo de guitarra suene en Estúpido acusador, con cierto aire a Deep Purple. Volvemos a reivindicar la tribu. La gente te tratará mal, huirá de ti porque "te asusta que lleve cadenas/todo cuero, todo metal/el pelo largo también te molesta/y mi modo de caminar". Y cerramos con Labios asesinos, la más heavy (dicen que compuesta en realidad por Tino Casal) de riff veloz (muy NWOBHM), donde una "siniestra mujer" con poderes amorosos provoca el sufrimiento masculino "qué clase de ser eres/mujer medio fantasma/que mandas en mi mente".

El discutible workart corrió a cargo de Manolo Cuevas con fotos de J. F. Patiño.

Mi vinilo se imprimió en aquel año 1982 y ni sé las vueltas que ha dado hasta llegar, hace pocos meses, a mis manos. Bien acabado, con las letras y los créditos en el encarte interior y, cómo no, la (aún) mítica galleta de Chapa Discos.

Apenas treinta y un minutos veloces, crudos por momentos, que marcaron un ladrillo más en el ascenso al Olimpo heavy-ochentero de estos tipos, mitad vallekanos, mitad carabancheleros, capaces de llegar al número 1 de las radiofórmulas, llenar recintos grandes (no como otros monos de "La Movida") y obligar a miles de chavales a agotar el cuero y las botas negras de las tiendas.

Disfrutad el fin de semana. Más aún si no permanecéis confinados en casa.















Comentarios

  1. Bienhallado, señor ocupado! jejeje... pensaba que no ibas a publicar nada este viernes (el pasado ni comentaste) y lo de Obus ha sido una sorpresa. Como dices, has hecho un Pacodelatorre. Pues nada, feliz fin de semana y voy a disfrutar del disco que propones, que no solo de barones vive el jebi patrio.

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    1. La vida me mantiene muy ocupado. Intento publicar cada dos semanas (alternando contigo) para que todos los viernes haya algo. Si algún viernes veo mucho movimiento me guardo la entrada para más adelante. Pero aquí estoy. Con un disco rancio metalero que me gusta mucho. Igual me he venido arriba diciendo que es el mejor de Obús, pero qué más da. Tan bueno como los otros. Está bien que me eches de menos ;)

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    1. estoy de la olla pero si esa es del álbum del '84.. lo confundo con este atope

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  3. la época de los sueños paso.. autopista como distracción


    oda a las megaciudades ese cyberpunk ochentero que nunca se materializó de la manera en la que se imaginaban en los 80s

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  4. El otro día se lo escribí a Fco Javier: en mi casa no entraba heavy español porque mi hermano decía que sonaba mal, que tenía que ser en inglés. Por eso he tenido que escucharlo más tarde y con muchos perjuicios...y me he decantado por grandes éxitos o directos. Quizás sea el momento de escuchar sus Lp's.
    El King tiene razón: se te echa de menos por aquí y en Twitter. Siéntete orgulloso porque eso no pasa con todo el mundo.

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    1. Da alegría que a uno le echen de menos. Gracias. Respecto al rock en español, creo que es un problema general, que aceptamos con más facilidad el rock en inglés. Así somos. Un abrazo.

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  5. Solo tengo un disco de heavy nacional, el Volumen Brutal, que me gusta mucho la verdad. El problema que tengo yo con Obús es que no soporto la voz de Fortu, entonces lo poco que he escuchado de ellos (El Que Más) ni lo llegué a terminar creo. En fin, problema mío en todo caso. No nos puede gustar todo. Abrazo!!

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    1. Creo que lo he comentado por aquí. La voz de Fortu tiene un timbre extraño y a mucha gente no le gusta, en especial cuando intenta sacar esos agudos. Cuestión de gustos, obviamente. Un gusto tenerte de vuelta por aquí. Abrazo de vuelta.

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  6. Es increíble la invasión de las máquinas, aunque ya existían referencias aun no había salido Terminator !!

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