Hoy os quiero hablar de Lita Rossanna Ford, una mujer a la que supongo todos conocéis y que pasó de rasgar una guitarra barata de Sears a los 11 años a unirse a una banda de chicas a los 16 –se llamaban The Runaways, quizás os suenen–, dejar el grupo al descubrir que eran lesbianas, regresar más tarde, convertirse en leyenda y quedarse en el paro a principios de los 80, antes de decidirse por emprender una carrera en solitario de inicios algo irregulares, con un anodino Out for blood –aunque el tema título me encanta– y este Dancin’ on the edge que hoy os comento y que me parece de lo mejor de su carrera.
Eran los años locos, tríos con Jon Bon Jovi y Richie Sambora, su tumultuosa relación con un Tony Iommi sepultado en cocaína y escarceos con la heroína por cortesía de Nikki Sixx. A partir de entonces, la todopoderosa Sharon Osbourne la acogió bajo su protección, le regaló un fabuloso dueto con Ozzy y le dio la oportunidad de encarrilar una carrera como sex symbol del hard rock basada en hits radiables, una cara bonita y un cuerpo modelado por el gimnasio y el hambre. Así, su álbum Lita fue un pelotazo aunque a mi sólo me gusten el dueto Close my eyes forever y la cañera Can’t catch me, coescrita con Lemmy. Pero eso es otra historia.
Como os he dicho, de escoger un disco de la rubia de las BC Rich me quedo con este Dancin’ on the edge, el último que grabó para Mercury records y que tuvo un estupendo line up formado por Lita a la guitarra y voces, el malogrado Randy Castillo a la batería, Hugh McDonald al bajo –actualmente en Bon Jovi– y la colaboración de Aldo Nova, Jeff Leib y Robbie Kondor en teclados y sintetizadores.
Grabado en The power station, The warehouse y Studio 4 con producción de Lance Quinn y con portada de Barry Levine sobre diseño de Vigon/Seireeni, el track list fue:
A
Gotta let go
Dancin’ on the edge
Dressed to kill
Hit ‘n run
B
Lady killer
Still waitin’
Fire in my heart
Don’t let me down tonight
Run with the $
Se inicia el álbum con la estupenda Gotta let go, un hard rock melódico que fue lanzado como single, con una bonita melodía, coros y un solo de guitarra aceptable. Mucho más rockera es Dancin’ on the edge, con un riff que me recuerda a los del Sammy Hagar más cañero y un solo mucho más enérgico y trabajado que el anterior. Dressed to kill es un medio tiempo resultón con un buen trabajo de guitarra y coros pegadizos del que se rodó un clip con aparición de Tony Iommi incluida. En esos momentos, el mítico fundador de Black Sabbath tenía una relación con Ford e incluso llegó a coproducir The Bride Wore Black, el que tenía que ser la continuación de este disco y que se quedó en un cajón al cambiar la directiva de la discográfica, que echó del sello a la guitarrista. La cara A finaliza con Hit ‘n run, un hard rock que sin estar claramente orientado a las emisoras de radio, abusa de un estribillo repetitivo pese a que los guitarrazos de Lita compensan la balanza.
Ya al otro lado del vinilo, Lady killer tiene un riff totalmente ochentero. Es un tema en el que destaca las labores vocales de Ford –con esa mezcla de voz rota y dulzura– y una guitarra muy a lo NWOBHM. Con Still waitin’ volvemos a los estribillos radiables pero tanto la energía de Castillo en su pegada como los guitarrazos de Lita se imponen a esos teclados que llevan la melodía por debajo. El hard rock cañero regresa con Fire in my heart, con unas voces muy a lo Runaways. No podía faltar la balada, representada por Don´t let me down tonight, agradable y con unas buenas guitarras. Y cierra el disco Run with the $ que fue cara B del single con el que se abría el álbum y es un tema potente, con un buen trabajo de Castillo a la batería y unas guitarras cañeras que finaliza con unas risas de Ford. Círculo cerrado.
En resumen, un estupendo disco de hard rock que me encanta –es el único de la rubia guitarrista que salvaría de cabo a rabo– y que hoy he querido compartir con vosotros.
Pues a mí la Ford me parece mucha imagen y poca chicha. Este disco está muy bien, como comentas, sobre todo por la labor de Randy y compañía. El siguiente (Lita) también me gusta, más por la época en que me pilló, y lo traje por aquí. El resto normalito. Con los años le he perdido feeling, será la próstata o el colesterol. En cualquier caso, aprovecho para rescatar este disco que llevo años sin escuchar. Abrazo como si fuera la Ford.
Una currante del Rock que ha sabido de una manera o otra cuando empezó y luego en solitario vivir de la música que no todo el mundo tiene la suerte de poder hacerlo a pesar de tener mucha calidad,éste uno de sus mejores trabajos.
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La primera vez que me recomendaron escuchar a lita ford estaba en un pub heavy y dos camareras macizas me empezaron a hablar de ella xDD
ResponderEliminarA rocklogia le habria gustado estar en esa situación seguro jajajajajaja
EliminarToma, y a quien no.
EliminarToma, y a quién no. Me ha llegado al alma lo de los tríos.
EliminarMuy curranta la tía. Recuero que apareció en la peli Highway to Hell. Hoy hemos cubierto la igualdad de género en el blog. Saludos
ResponderEliminarNo conocía esa película... pero tiene una pintaca que tengo que verla sí o sí. Saludos!
EliminarPues a mí la Ford me parece mucha imagen y poca chicha. Este disco está muy bien, como comentas, sobre todo por la labor de Randy y compañía. El siguiente (Lita) también me gusta, más por la época en que me pilló, y lo traje por aquí. El resto normalito. Con los años le he perdido feeling, será la próstata o el colesterol. En cualquier caso, aprovecho para rescatar este disco que llevo años sin escuchar. Abrazo como si fuera la Ford.
ResponderEliminar"Abrazo como si fuera la Ford". Ummm, ¿te gustan las películas de gladiadores? jajajajajajajaja
EliminarMe gustan más las de gladiadoras, la verdad ;P
EliminarUna currante del Rock que ha sabido de una manera o otra cuando empezó y luego en solitario vivir de la música que no todo el mundo tiene la suerte de poder hacerlo a pesar de tener mucha calidad,éste uno de sus mejores trabajos.
ResponderEliminarCurranta ha sido, desde luego, y con algunos momentos brillantes, también.
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