sábado, 1 de agosto de 2015

Los Secretos - "El Primer Cruce" (1986)

Aunque hoy es sábado, espero que me disculpéis que publique esta entrada que ayer no pude colgar por motivos logísticos, en cierto modo es una calurosa forma de empezar agosto con un disco crepuscular y muy de este tiempo.
Gracias.


Tras el enorme éxito que consiguieron los Urquijo con su primer disco bajo el nombre de Los Secretos a principios de los ochenta, la banda se vió encerrada en una espiral de acontecimientos que les hicieron pasar por una auténtica travesía por el desierto, tras la cual la idea de Enrique era formar un nuevo grupo con carácter más americano y tendencias mas countries para la que no pensaba contar con su hermano Alvaro.


Finalmente es convencido de continuar con Alvaro y manteniendo el mismo nombre, para ello la pareja de hermanos se enriquece con tres músicos excepcionales: Steve Jordan a la batería, Ramón Arroyo a la guitarra y Nacho Lles al bajo formando un conjunto realmente sobresaliente.
De esta manera con formación nueva, sello nuevo (Twins) y productor viejo: Juan Luis Izaguirre graban en 1986 un mini-Lp: "El primer cruce" que supuso la vuelta al meollo de la banda, cierto que de forma tímida, pero lo suficientemente firme para asegurar la continuidad de la formación.


Queda claro que el proyecto corresponde a la idea de nuevos aires de Enrique, pues él es quien compone cuatro de los temas del disco, el instrumental enraizado: "San José" corresponde al nuevo guitarrista Ramón Arroyo y "Cerrar los bares" es una adaptación brillante del tema de R. Simpson a cargo del propio Enrique, que consigue crear un corte de country nostálgico y etílico de desamor que conjuga de forma notable el americanismo de la textura del tema con un sentido muy local de la historia.



El country es el género que domina estilísticamente el trabajo, con cierto color de ranchera en algunos momentos, como en la sublime balada: "Quiero beber hasta perder el control", convertida en clásico total del grupo y que se trata de un nostálgico corte, de preciosa melodía y letra de desamor mezclado con whisky, un grandioso tema.
También hay momentos mas inspirados en sonidos de carretera como "El primer cruce", magnífico tema de encendidas guitarras y melodía fluida y soleada sobre los furtivos amores nocturnos de una pareja joven que se veía cada noche, a espaldas de sus familias en el primer cruce, deliciosa, y con un irresistible encanto romantico-adolescente.



El disco lo abre "No me falles", en la misma tónica estilistica que la anterior, otro corte excelente y digerible en clave de country-rock que sabé no quedarse desubicado, mismo análisis se puede hacer a propósito de otro clásico de este breve álbum, el popular "Sin dirección".



Magnífico mini-Lp que supone la vuelta de los hermanos a la primera división de la música española y lo que es más importante, la consolidación del grupo que tras este y el posterior directo de 1988 depararía en los noventa una tripla de magníficos discos por todos conocidos.
Sigo recuperando discos en castellano, actuales y preteritos que entiendo merecen más y mejor crédito del que se les concede.

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