Ir al contenido principal

Tygers of Pan Tang - The Cage - 1982 (MCA)


Antes del obligado parón vacacional quería acercar al blog este álbum de Tygers of Pan Tang, al que le he dado un par de vueltas (literalmente) esta semana en casa. Creo que la banda siempre ha quedado relegada a un segundo (o tercer) plano entre los grupos de la famosa NWOBHM y tiene material para codearse con algunos de los grandes. Sin embargo, su breve historia (realmente aguantaron cuatro discos, aunque luego volvieran, pero ya no fue lo mismo) y lo accidentado de sus ventas y conciertos hicieron que quedaran un poco en el olvido.

Este The Cage fue el último de aquella primera etapa y el más vendido. Tras el éxito, la compañía MCA quiso hacer de ellos un superventas pop-metal a base de versiones y canciones de otros y la banda se negó, lo que dio al traste con la continuidad que necesitaban (eso y la falta de apoyo financiero).


La banda acababa de perder a su guitarrista estrella John Sykes, quien fue sustituido por Fred Purser. El resto de la banda lo formaban Jon Derevill a la voz, Robb Weir a la guitarra, Brian Dick a las baterías y Richard "Rocky" Laws al bajo. 

La producción recayó en un joven Peter Collins, quien introdujo su experiencia con sintetizadores, guitarras y baterías electrónicas. El resultado, un cambio de estilo respecto al más crudo Crazy Nights de un año antes, un sonido más de moda, vaya, que sacrifica buena parte del sonido heavy en favor del trabajo de armonías vocales, arreglos melódicos y estribillos facilones.


Sin embargo, hay buenas composiciones propias y ajenas y el álbum sale bien parado a pesar de los años. Sirvan de ejemplo The Cage, Making trakes, Tides, You always see what you want to see o el celebérrimo (en la época) single Love Potion number 9.

A disfrutar, amantes del vinilo.
¡Buen fin de semana!

Tygers of Pan Tang - Love potion #9



Tygers of Pan Tang - Making trakes



Tygers of Pan Tang - Tides



Comentarios

  1. De los Tygers no tengo nada excepto un único single... y es precisamente de este álbum. Paris by night + Love's a lie, que me costó 400 pesetas.
    Ya es casualidad. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, pues sí es casualidad. Porque este es el único que tengo en vinilo de la banda. A mí me gustan estos tipos, aunque me gustan más los anteriores, con Tsangarides en la producción.

      Eliminar
  2. Creo recordar que fueron a un Leyendas del Rock y que por cuestiones etílicas no los vi! Ay, esta juventud....

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Firehouse - Firehouse (CBS, 1990)

El pasado 5 de abril falleció el cantante de Firehouse, Carl Jeffrey Snare, por un fallo cardíaco en un proceso cancerígeno que le había llevado unos días antes a pasar por un quirófano. Además de ser un seguidor fiel de la banda, les he visto dos veces en directo; una de ellas la recuerdo con especial felicidad por lo que disfruté (tocaron junto a unos fantásticos TNT).  Casualmente, la semana pasada en este blog hablaba, en los comentarios de un post, del legado de algunos músicos más o menos desconocidos por el "gran público" comparándolo con otros del mismo o menor valor idolatrados, quienes reciben homenajes y se les dedican calles. Con esa reflexión me quedé enganchado. Al repasar la discografía de Firehouse, me di cuenta de algo obvio: existen músicos que han dejado un legado en nosotros. Da igual lo importante que sean más allá de nuestras orejas. Nos pertenecen. Y C. J. Snare es, para mí, uno de esos músicos. Desde este debut que hoy comparto su voz me ha acompañ

Scorpions – Love at first sting (Harvest-EMI, 1984)

Y si hace unas semanas os hablé aquí del inmenso 1984 de Van Halen , hoy toca comentar el no menos imprescindible Love at first sting de los alemanes Scorpions , otro que este año también celebra su 40º aniversario. La banda venía de una gira internacional presentando Blackout , el pedazo de disco que finalmente los había puesto en el mapa –yo mismo los descubrí gracias a él, os lo conté aquí – y tenían la misión de superarse, algo nada fácil no sólo en el aspecto creativo. Una de las razones era la mala relación entre el bajista Francis Buchholz y Dieter Dierks , dueño de su compañía de discos y productor del grupo desde 1975. Por eso, cuando la banda –que empezaba a tener dinerito del bueno– pidió grabar el nuevo álbum en un estudio que no fuese el del productor, Dierks se los llevó a los Polar studios de Estocolmo –exacto, los de Björn y Benny de ABBA – pero dejó en Hannover al bajista, contratando como músico d

CJ Ramone "Last Chance To dance" (2014)

En 1989 poco después de la publicación de   Brain Drain ,  Ramones  se encontraban en un momento de crisis interna. El bajista y principal compositor del grupo, el carismático  Dee Dee Ramone , abandonaba el combo definitivamente. Para cubrir su plaza  Johnny  reclutó al joven  Chris Ward , rebautizado para la ocasión como  CJ Ramone . Al principio, como es normal, costó que los fans del grupo lo aceptasen pero a lo largo de los siguientes siete años  CJ  llegó a tener un fuerte rol dentro del grupo, llegando a grabar hasta cuatro temas en  Adiós Amigos  (1995), el disco póstumo de  Ramones.

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Boikot - Los ojos de la calle (Discos Barrabás, 1990)

  Hay música que corresponde a un momento concreto de nuestra vida y que, por edad usualmente, por cuestiones personales a veces, queda ahí anclada, como un bonito recuerdo. Música a la que no suelo volver casi nunca. Y ese caso lo representa perfectamente el debut de Boikot. En el devenir de la cultura rock madrileña se conformó, en la segunda mitad de los ochenta, un grupo de bandas jóvenes con unas sonoridades muy particulares, emparejadas con eso del rock urbano, pero tintado de una manera particular en la que escuchábamos las raíces de Leño o Burning junto con ramalazos unas veces punk, otras más metaleras, otras más seventies, incluso algo de blues. Ahí puedes meter a Esturión, Casablanca, Porretas o los mismos Boikot.  En medio de ese “fregao” musical cobró protagonismo Mariano García, polémico personaje, especialmente en sus últimos años. Generó negocio, oportunidades y ayudó a crear y mantener “la escena” madrileña a través de varias salas (Canciller, Barrabás), su labor promo