viernes, 11 de abril de 2014

Thin Lizzy – Live & Dangerous – 1978





Para mí este album supuso un antes y un después. En el antes estaba el chaval que se inclinaba por el rock más “extremo”, sin dar demasiada cabida al hard rock más clásico (salvo pinceladas púrpuras como las citadas en la anterior entrada) pensando que nada podía aportarme y que era música muy blanda para mis oidos y mis necesidades musicales en aquellos momentos. 
No podía estar más equivocado. Fue gracias al programa de “El Pirata” (que por entonces tenía como sintonía el tema Jump de Van Halen) que descubrí este album de Thin Lizzy.

Este disco “me dio en toda la boca”, me abrió la mente, me hizo madurar musicalmente e hizo entender a ese chaval que se podía hacer rock, hard rock, heavy o como quiera que llamemos a esta maravilla de música, sin recurrir a berridos, gritos, alaridos, y sin necesidad de hacer mucho ruido con la guitarra o la batería.

Cito textualmente lo escrito en el nº98 de la revista “This is Rock” y que define perfectamente a Thin Lizzy:
Todas las grandes bandas de la historia han cultivado una imagen salvaje y fuera de la ley. Desde Bon Jovi fantaseando sobre ser buscados “vivos o muertos”, a Metallica presumiendo de ser capaces de “cabalgar rayos” o Guns n´ Roses incitando a sus enemigos a pelear. Thin Lizzy, en cambio – los hechiceros que tanto influyeron a los aprendices mencionados arriba – no se limitaban a cantar sobre el asunto, ellos lo vivian.


Para mi este album es la máxima expresión del rock, transmite todo lo que yo espero de esta música. Rock n Roll con mayúsculas.

La actuación comienza con un par de temas muy rockeros: Jailbreak, con un riff de guitarra muy pegadizo y solos de guitarra bestiales, con un cambio de ritmo a mitad de canción que te quita el hipo; y Emerald, que empieza tranquilo con una batería genial (bombo y platillos de las baquetas de Brian Downey) y con otro magnifico riff de guitarra que te hace recordar a Irlanda…. y cuando te das cuenta, la canción ya te ha atrapado en un ritmo trepidante con solos increibles. De repente, se detiene un momento para volver de inmediato con una batalla de solos de guitarra (Gorham vs Robertson) hasta el final de la canción. Se aprecia el uso de las guitarras dobladas que después usarían grupos como Iron Maiden

El público está entregado al grupo desde el principio: así se empieza un concierto!!

Ahora toca uno de esos momentos en los que bajan las revoluciones dando paso al trio:  Southbound, todo un himno donde Phill muestra un registro menos salvaje, unas guitarras de nuevo increibles, un medio tiempo y un estribillo pegadizos que no se te va de la cabeza; Rosalie, una estupenda versión de la canción de Bob Seger que editaron en el álbum Fighting; y Dancing in the moonlight, una canción ligerita que no te esperas, con líneas de saxo incluidas de la mano de John Earle (miembro de los Graham Parker and The Rumor).

Y de repente, casi sin haber acabado la anterior, un golpe de efecto con la trepidante Massacre para volver a enseñar los dientes, que en menos de tres minutos te deja con la boca abierta con unas líneas de bajo con punteos de guitarra de fondo bestiales. Seco y directo. 



Vuelven a bajar los decibelios con otros tres temas: Still in love with you, una balada en toda regla donde Phill Lynott y el grupo vuelven a mostrar su lado más sensible, recreándose en la que es la canción más larga del álbum con casi ocho minutos de duración, creando de nuevo un clímax más relajado que continua con Johnny the fox meets Jimmy the weed, un tema que en mi opinión experimenta con sonidos diferentes cercanos al funk. Y para acabar, Cowboy Song, que te engaña con un principio de balada pero que pasa a ser una canción de lo más rockera, al estilo clásico con riff de toda la vida y solos de guitarras gemelas, cambio de ritmo en mitad de la canción y un final que enlaza de nuevo con la siguiente canción, sin dejar respirar. 

Es el momento de ir subiendo de nuevo las revoluciones, pero a medio tiempo: The boys are back in town, un éxito proveniente del álbum anterior (Jailbreak) que es otro tema pegadizo al más puro estilo Thin Lyzzy que, con un final en todo lo alto,  da paso a la gran versión del tema Don´t Believe a Word que escribieron juntos Phil Lynott y Gary Moore, mucho mas cañera y rockera que el original de Moore editado en “Back on the Streets” y que es una de mis canciones preferidas: la letra, el sentimiento de Phill, las guitarras… lo tiene todo. 

A partir de aquí no baja el ritmo ni un momento hasta el final de la actuación, aunque para mi gusto lo mejor ya ha pasado. Descargan todo el arsenal empezando con Warrior, un tema magnifico, de los mejores del album. Cuatro minutos que se te pasan volando y en los que todo encaja a la perfección: guitarras afiladas, voz, ritmo y pedazo de bateria que sigue derrochando virtuosismo a raudales. Continúan con un tema que por su nombre bien podría ser el principio del concierto: Are you Ready?, toda una declaración de intenciones que, si bien no es de los mejores temas, contiene un mensaje claro…

Are you ready to rock?
Are you ready to hit the floor?
Are you ready lover?
'Cause if you're ready, I'm ready!”

Suicide es un tema inspirado en un episodio de la serie Perry Mason, con un tiempo de boogie que mantiene el nivel (lo mejor los solos de guitarra). Se acerca el final del concierto y Sha la la vuelve a subir las revoluciones. Disfrutad del solo de batería que se marca Downey. Después, vuelta al rock más clásico (con harmónica incluida) de la mano de Baby drives me Crazy, con la que aprovechan para hacer la presentación de los componentes del grupo, típica de los directos de la época. Phill juega a cantar con el público, se huele la despedida.

Para acabar, el tema con el que siempre cerraban sus actuaciones fuera de Irlanda: The Rocker (en su país cerraban con Whiskey in the Jar. Me hubiese gustado más este tema dentro del album), un tema movidito, otro rock n roll de toda la vida…

I love to rock and roll
I get my records from the Rock On stall
Rock and roll
Teddy boy, he's got them all, all, all, all, all









Acabo con una frase extraida de la resvista Heavy Rock, del especial “La historia en vivo” (enero de 2007):
Live and Dangerous es una grabación que sabe a puro Rock duro y que todo seguidor de esta música debería escuchar. Lo malo (o lo bueno más bien) es que no podrá hacerlo solo una vez.”





















Enlaces:
 
Listado de canciones con algunos enlaces:

A1          Jailbreak
A2          Emerald
A3          Southbound
A4          Rosalie

B1           Dancing In The Moonlight (It's Caught Me In Its Spotlight)
B2           Massacre
B3           Still In Love With You
B4           Johnny The Fox Meets Jimmy The Weed

C1           Cowboy Song
C2           The Boys Are Back In Town
C3           Don´t Believe a Word
C4           Warrior
C5           Are You Ready

D1          Suicide
D2          Sha La La
D3          Baby Drives Me Crazy
D4          The Rocker

Salud y vinilos amigos!!!

5 comentarios:

  1. Un auténtico discazo, de lo que tienen que deberían estar en cualquier colección!

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  2. A poco que sigas por aquí y por twitter sabrás que adoro a este grupo. Deberían estar en el altar al lado de Deep Purple, Sabbath, Zeppelin y compañía. Un gran álbum. Y aunque las malas lenguas dicen que buena parte se grabó en estudio... ¡que les den! El disco es jodidamente eterno.

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    1. Toda la razón, cuando y donde ponemos ese altar? No sabia de esos rumores pero me ds igual el disco es para disfrutarlo de punta a rabo!!!

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    2. Toda la razón, cuando y donde ponemos ese altar? No sabia de esos rumores pero me ds igual el disco es para disfrutarlo de punta a rabo!!!

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  3. Uno de los mejores directos de la historia y punto. Gran entrada master. Saludos.

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