Ir al contenido principal

Bernie Marsden – And about time too! (EMI Electrola, 1979)

Podría compartir este vinilo por muchas razones, de las que os iré hablando, aunque la principal es homenajear a un músico sencillo que siempre tenía una sonrisa en su vida para todo el mundo y merecía tener en nuestra vinilopedia una obra con su nombre en la portada. Un currito del rock.

Bernie Marsden se hizo famoso como parte de una de las mejores bandas de hard rock de la Historia (y punto en boca): los Whitesnake de los primeros ochenta, aquellos que grabaron Ready an’ willing (1980), Come an’ get it (1981) y Saints & sinners (1982). Antes de esto, Marsden dio muchos tumbos. Arrancó con varios proyectos: Wild Turkey, Cozy Powell’s Hammer, Babe Ruth (grabaron dos discos), los primeros UFO y un breve periodo en Paice Ashton Lord. Desde 1978 hasta 1982 se convirtió casi en exclusiva en el guitarrista de Coverdale, junto a Micky Moody, Jon Lord, Neil Murray y las baterías de Ian Paice y Dave Dowle. Le dio tiempo, eso sí, a hacer algunos pinitos en solitario, como este de hoy, o colaborar con amiguetes.

Tras los años en la banda de la serpiente blanca intentó formar la suya propia (Bernie Marsden’s SOS), sin cuajar, y pasó al line-up de Alaska editando dos discos: Heart of the storm (1984) y The pack (1985). A partir de ahí, diversas aventuras, todas sin éxito, y muchas con exmiembros de Whitesnake. A finales de los noventa formó The Snake con Jorn Lande y Micky Moody, y, después, The Company of Snakes, con Don Airey y Neil Murray, entre otros. Sus últimos años como músico los dedicó a recuperar su catálogo emocional publicando varios discos de versiones en los que evidenció su gran pasión por el blues y su enorme maestría a las seis cuerdas.


Otra de las razones por las que podría compartir esta obra se llama Martin Birch, productor aquí y de una colección de álbumes constructores del hard & heavy tal como lo conocemos. Agárrate: Machine head, Made in Japan, Who do we think we are, Burn, Stormbringer, Argus, Rising, Long live Rock’n’Roll, Heaven and Hell, Mob Rules, The number of the beast, Piece of mind, Seventh son of a seventh son (venga, todos los “buenos” de Maiden) o Assault attack, más los nombrados de Whitesnake. Cómo te quedas.

Más razones. La pléyade de músicos participantes quita el vértigo y el hipo: Jack Bruce (Cream, BBM) y Neil Murray (Coosseum II, Whitesnake, Gary Moore) al bajo, Jon Lord (Deep Purple, Whitesenake, Paice Ashton Lord) y Don Airey (Rainbow, Ozzy, Deep Purple) a todo lo que tenga teclas y Cozy Powell (MSG, Black Sabbath, Whitesnake, Jeff Beck y mucho más), Ian Paice (Deep Purple, Whitesnake) y Simon Phillips (Judas Priest, Toto, Gary Moore) a las baterías. Fijaos en las múltiples coincidencias, juntos y revueltos de diferentes maneras, intercambiando bandas, apoyándose unos a otros. Por aquí ya compartimos algunas de estas joyas, claro.

Quédate con la razón que quieras o con esta última: es un discazo. Pero no esperes una copia de “aquellos” Whitesnake; Marsden se deja querer por sonoridades poperas o por los sonidos West Coast en algunos momentos, siempre con ese poso blues rock tan suyo. Y su voz no tiene la potencia ni la versatilidad de otros, pero compensa con técnica, sentimiento y capacidad melódica. 


Bernie compuso con David Coverdale (acreditado como “C.C.Songs”) cuatro cortes, todos recogidos en la cara A. La que inicia, Your’re the one, tiene un toque funky divertido, buen estribillo y un fantástico Jack Bruce en la ejecución. Love made a fool of me, este con Murray en el bajo y Powell en la batería, tiene un rollo más rocanrolero, pero al estilo The Doobie Brothers, más bien. Estupendo (breve) solo de Moog de Don Airey. Here we go again ya nos acerca a lo que sería el álbum Lovehunter, aunque con presencia de un piano protagonista y un coro femenino. Pero ese estribillo… pura serpiente. Y, quizá, la balada Still the same podría haber encajado aún mejor en el nombrado álbum; fácilmente me imagino a Coverdale dando su toque. También es el corte (de este cuarteto) en el que más se luce Marsden con la guitarra. Escucha cómo Powell trabaja los platos.


El álbum contiene tres cortes instrumentales. Además de las canciones anteriores, en la cara A escuchamos Song for Fran, un homenaje a su esposa, quien le acompañó hasta su fallecimiento en el 2023. Apenas tres minutos de sensibilidad blusera a las seis cuerdas; qué sencillo parece tocar así. Gary Moore escuchó alguna vez esta canción. Ya en la otra cara, Brief encounter es uno de los puntos fuertes del disco, por la mágica ejecución de Bernie y por el aporte del nunca suficientemente valorado Jon Lord y, de nuevo, Bruce. Te revienta. El más rocanrolero de esta terna cierra el disco, Head the ball, dejando la sensación de que por ahí hubiera debido tirar más el tito Bernie, que por momentos se suelta unos punteos realmente heavies. Simon Phillips a la batería parece tocar con tres brazos y Airey le da al Moog otra vez con maestría (qué hubiera hecho un tipo así en una banda como Iron Maiden, por ejemplo, curioso experimento).


Las dos canciones restantes las firma en solitario nuestro protagonista. Los cinco minutos de Sad clown resultan de lo más apetecible de este viaje, con su juego de guitarras (dos y hasta tres suenan por momentos) con el bajo. Quizá en el que mejor canta Marsden también. Are you ready? se acerca más al blues-boogie de los primeros Whitesnake, con un ritmo espléndido y fabulosa ejecución. Un puntito las voces femeninas intercambiando protagonismo.

Lo editó solamente en Japón el sello Trash. Al poco se convirtió en el disco más importado en el Reino Unido y EMI adquirió los derechos para una versión europea, que compartió con Parlophone. Mi copia la imprimió EMI Services Benelux B.V. en Holanda.


La última razón para compartirlo hoy, 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores (así, con mayúsculas) está en la portada y, en general, la temática del envoltorio. En el frontal vemos a Bernie con su mono en la zona de fichaje enfrentado a, suponemos, el jefe. En la trasera y en el insert varias imágenes de hojas de fichaje y cobro. Todo, además, está en relación a una frase con la que se cierran los agradecimientos: “this álbum is dedicated to al musicians who are told to “get a proper job”… Don’t”. Otro detalle de los agradecimientos: “Willy Fyffe for the McBurgers, Kebabs and alcohol”. Como dijo Robe Iniesta, no solo de pan vive el hombre.

Un currante del rock para un día de reivindicación como este.




Comentarios

  1. Anónimo1/5/26 19:53

    Qué bien traído lo del mono, el reloj de fichar y el Día del Trabajo. No me parece un discarralus maximus, pero no negaré que quizás se acerca. Me ha resultado muy entretenido y disfrutable, con calidad a raudales y unas colaboraciones de aúpa. Y la producción limpita y clara también es de remarcar. Qué buena entrada para hoy, amigo. Y para casualidades de la vida, dos portadas diseñadas por Shoot that Tiger! en este viernes. Por cierto, que no salga Don Airey en las fotos de la contraportada ¿se sabe por qué fue? Un abrazo. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Llevaba escrita varias semanas la reseña, pero caí en hacerla coincidir con el día de hoy, ya ves, cosas mías. Es un gran disco con una producción de diez, aunque, quizá, poco enfocada en un estilo propio o concreto. No había caído en los autores de la portada, sí es casualidad, sí, pero ya estamos acostumbrados 😉 Los motivos de la ausencia de Airey los desconozco. Abrazo de vuelta.

      Eliminar
  2. Anónimo2/5/26 13:45

    Tengo Look at me Now, pero no este. Le echaré una escuchada. Abzo desde Buenos Aires.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son discos distintos. A mí me gusta más este, pero cuestión de gustos. Gracias por comentar.

      Eliminar
  3. Nunca estarán en una lista de guitar heroes, pero la importancia de Marsden y Moddy para el Hard Rock es incalculable. Fue viendo el VHS del directo de Whitesnake 'Straight in the heart of the city', cuando me di cuenta porqué Mardsen llevaba tanto tiempo con Coverdale.
    El disco, que no conocía, una gozada. En otro plano y calidad diferente a Straight eights, pero muy 80 también. El momento Iron Maiden en Head the ball (gracias Martin), la maravillosa Still the same (qué hubiera hecho Coverdale con esta canción). Momentos muy californianos, como era la época. Y bien la voz de Bernie, como tu indicas. Con gusto.
    Lo de Simon Philips en Iron Maiden, me ha encantado. Justo hoy he visto un video de su proyecto progresivo Protocol 6. No hubiera aguantado a un tipo tan inamovible como Steve Harris. Por suerte Nicko McBrain tenía la inquietud musical de una mosca tse-tse.
    Discazo que me has descubierto. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra haberte descubierto este disco. Tiene muchos detalles que, como dices, en manos más capaces o exigentes o ambiciosas hubiera dado un punto extra al álbum. Aún así, para la colección del blog. Un abrazo

      Eliminar
  4. No lo conocía la verdad, de Mardsen tengo el último que sacó que me encanta. Amo a los Whitesnake en los que toca este señor. El disco me ha sorprendido por lo Soft de muchas de sus canciones, algunas me han recordado a Fleetwood Mac, que cosas. Me han gustado bastante las dos primeras y luego You & Me que es muy Whitesnake, Are You Ready y Sad Clown. Saludos y buena semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa conexión con Fleetwood Mac no la había hecho pero sí se da un aire a veces. Si has gozado con la escucha, ya me vale.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...