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Mostrando las entradas etiquetadas como Rockologia

Touch - Touch (Ariola, 1980)

  Hay que reconocer el esfuerzo de algunas personas por conseguir sus sueños. La perseverancia, la insistencia, la dedicación, llámalo como quieras. Y hoy vamos a rendir un pequeño homenaje a uno de esos músicos que dieron todo lo que tenían por lograr el éxito y, más o menos, o casi, lo consiguieron. Aunque ya ha aparecido por el blog, quiero presentaros a Mark Mangold .  Nacido en Miami, grabó por primera vez en el debut de la efímera banda Valhalla en 1969. Poco después se unió a American Tears con quien grabó tres discos (Branded Bad, 74, Tear Gas, 75, y Powerhouse, 77) y giró profusamente por Estados Unidos. Su estilo, más pop que otra cosa, basado en los teclados de Mangold y en armonías pegajosas, no consiguió entrar en ningún chart y obligó a nuestro protagonista a repensar su carrera. Lo que se vendía era el rock melódico y eso que hoy llamamos AOR. Con sus colegas de American Tears, el batería Glenn Kethcart y el guitarrista Craig Brooks, más el añadido del bajista...

Leize - Loca pasión (Barrabás, 1993)

  En los años 80 vivíamos de cara a la calle. Nuestras redes sociales estaban en el parque, en el colegio, en el equipo de fútbol o en casa de una vecina. El intercambio de archivos musicales se hacía de mano en mano a través de cintas grabadas, prestándonos/intercambiando los soportes físicos (discos de vinilo, casés y, al final, cedés) o compartiendo las escuchas en el radiocasé de algún colega. Míticas horas encerrados en el cuarto de algún amigo o sentados en el banco de alguna plaza alternando las cintas “escucha esto” “pon esto, verás” “dale para atrás, ponla otra vez”.  Esto no lo comparto solo por nostalgia viejuna. Tiene su razón en la forma en la que nos llegaba la música y, por tanto, en la que los músicos conseguían hacerse escuchar. Cuando unos chavales formaban un grupo solían quedar a ensayar y no en los míticos garajes yanquis, si no en algún sótano, un local abandonado de alguien de la familia, a veces en espacios que cedían colegios o ayuntamientos y, los más...

FM - Though it out (CBS, 1989)

  Algunos discos permanecen extrañamente ignorados en la Historia del rock y ya sabes que a mí me encanta rescatarlos, mierda tras mierda, para deleite del género humano. O, al menos, para los humanos que pasean sus ojos y oídos por este blog. Y hoy comparto una de esas gemas de una banda más o menos conocida por los habituales del género: el segundo disco de los británicos FM.  Y digo bien, pues existe otra banda canadiense del mismo nombre, hecho que llevó a nombrarlos en Estados Unidos como FMUK.  El grupo comenzó a gestarse a mitad de los ochenta cuando unos curtidos músicos de la escena hard & heavy londinense decidieron unir fuerzas. Merv Goldsworthy, bajista, venía de tocar con Diamond Head y Samson , misma banda de la que vino el baterista PeteJupp ; probaron fortuna con los hermanos Overland, Steve a la voz y Chris a las guitarras. Tras unos bolos y muchos ensayos acabaron integrando al tan necesario teclista, Didge Digital, un curioso tipo de nombre Phil Ma...

George Thorogood and The Destroyers - George Thorogood and The Destroyers (Rounder Records, 1977)

  Fue el empuje de John Forward el que llevó a George Thorogood y sus muchachos a firmar su primer contrato discográfico. Una noche de julio de 1975, buscando algo que hacer con los amigos, John decidió apostar por un garito llamado Joe’s Place. Cuenta que “cuando llegamos al lugar, a través de las ventanas de la segunda planta podías escuchar el Shake your money maker de Elmore James. El lugar parecía lleno y animado”. Dejó a sus amigos en el coche, subió buscando la fiesta y se encontró un lugar vacío, con apenas una docena de paisanos incluyendo a los camareros y los propios músicos. “No podía creerlo. Me senté allí y disfruté de uno de los mejores conciertos de mi vida”. George y sus Destroyers tocaron como si hubiera doce mil personas delante, en vez de solo doce. Y desde entonces Forward se convirtió en el fan número 1 del grupo. Les hizo de celestina, de intermediario, de acompañante hasta lograr que dos años después grabaran su primer álbum. En la propia compañía de discos...

Chevy - The taker (Avatar, 1980)

  Para el último post del año 2025 tenía preparado otro disco con más enjundia que este, pero la inmediatez y la casualidad han querido que el debut y única grabación de los británicos Chevy tenga este honor. Y me explico. El domingo, el anterior al que publico esto, visité El Rastro madrileño. Para quien no lo conozca, es un mercadillo al aire libre en el centro de Madrid que se lleva celebrando (casi) ininterrumpidamente desde el siglo XVIII. En los locales de las calles aledañas prosperan (o no) una serie de comercios dedicados a variopintas actividades; lugar de peregrinaje para quien busque comprar o vender antigüedades, una docena de tiendas de ropa (montaña, militar, gótica, de todo un poco) y varias tiendas de música.  A pesar de rebuscar en tres de estas tiendas, mi hallazgo principal, este que comparto, apareció en un puesto callejero, un caballero que lleva en el mismo sitio desde que me acuerdo. Y encontrarme una mañana fría y lluviosa con un disco que creí que nu...

Shooting Star - Shooting Star (Virgin Records, 1980)

  Año 1979. Suena el teléfono en un despacho de Portobello Road en Londres. Richard Branson levanta el auricular y, tras saludar, escucha atentamente. “¿Una banda de Kansas con violinista, varios cantantes y un rollo rock melódico? ¡Ficha a esa banda!”, gritó. Y, quizá, esto fue el momento más importante en la carrera de un grupo de muchachos que llevaban años pelándose el culo por los escenarios de Kansas y Misuri y alrededores buscando su oportunidad, hasta, por azar, convertirse en la primera banda yanqui en firmar por la emergente compañía Virgin Record, parte de lo que en los años ochenta y noventa se convirtió en un emporio multimedia planetario. La compañía de discos, formada a principios de los setenta, no pudo comenzar con mayor acierto: su primera publicación se tituló Tubular bells de un tal Mike Oldfield, muchacho descubierto por Tom Newman, uno de los socios por entonces. Tras un tiempo centrados en el progresivo y el krautrock ( Tangerine Dream, Faust, Gong ) comenza...

Helloween - Pink bubbles go ape (1991, EMI)

  Aprovecho la reciente visita a nuestro país de la banda multigermánica Helloween para compartir aquí contigo, lector con orejas inquietas, otro de esos discos que me gusta catalogar con la etiqueta de “síndrome del disco de después”: aquella obra musical editada tras un pelotazo, éxito o gloria en forma de DISCARRAL y que palidece a su sombra independientemente de su calidad o éxito. Discos que han sido “un fracaso” porque vendieron la mitad que su predecesor o porque, simplemente, no respondió a las expectativas. En este contexto, queda claro que casi cualquier cosa que nuestros protagonistas hubieran editado después de “Keeper of the seven keys II” (más aún si lo consideramos un solo disco con su primera parte) iba a ser valorado con el rasero de una(s) obra(s) catalogadas aún hoy como Obras Maestras del Discarralismo (OMD para los entendidos). Si añadimos que las acciones (o inacciones) de algunos de los protagonistas de la banda y alrededores contribuyeron a dificultar la pr...

City Boy - The day the earth caught fire (Atlantic, 1979)

  Si puedes imaginar una reunión entre Jeff Lynne y Freddie Mercury un sábado a medio día con unos cócteles y un piano delante de ellos, puedes hacerte una idea de lo que vas a escuchar en este The day the earth caught fire . Ah, y se pasó por allí uno de los hermanos Gibb (no recuerdo cual, creo que el bajito) en algún momento para retocar algunas armonías y, tal vez, Jim Steinman metió algunas letras a la hora de la cena. Esta mezcolanza la consiguieron seis tipos, seis: Lol Mason a la voz principal, labor que comparte con Steve Broughton, también guitarrista, Mike Slamer, guitarrista principal, y Roy Ward, baterista a la sazón; “solo” hacen coros Chris Dunn, bajista, y Max Thomas, aporreando todo lo que tenga teclas. Hasta cuatro cantantes principales van intercambiando sus roles y todos los miembros, en mayor o menor medida, participando en las composiciones. Una obra muy coral esta. Aquí tienes a los muchachos. Formados como una banda de folk rock a principios de los setenta...