Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.
Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks.
Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses.
| Copia original holandesa |
El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya portada tenéis en pantallas y que con solo mirarla ya sabías que te ibas a encontrar, pues es ese tipo de cubierta (cada grupo con su matiz) era típica de las bandas Sleazy, aquí adoptando un toque más Cherokee pero posando como hacían desde Guns N Roses hasta Rock City Angels pasando por Faster Pussycat.
Y la música tampoco desentona con la portada, también intuías que iba a ocurrir, es más, recuerdo leer la crítica en "Metal Hammer" y pillar el disco después en unos meses en los que fue una locura con el "Pump", "Dr Feelgood" o los debuts de Sea Hags y Salty Dog cayendo un mes tras otro.
Y el disco, sus canciones no son la quintaesencia de la originalidad, eso me queda claro desde el primer riff de guitarra, pero es resultón y variado, además de que la voz de la chavala es potente y tiene carácter.
Hay varios himnos Hard rockeros como "Simpathy" que tienen una pegada innegable y que mezclan el Hard 80's de bandas como Great White o Black N Blue con la crudeza de los La Guns, y también temas más heavies y acelerados ("Scream and Shout") donde musicalmente recrean con crudeza a los Gunners con riffs y punteos a lo Slash, y un ritmo muy Steve Adler a la batería.
Me gusta la producción y el sonido del disco, potente y al grano, no es totalmente sucio y su crudeza siempre es suavizada por estribillos como el de "China Doll", no es el único que resuena con fuerza, "Baby Blue" que es una vibrante balada-medio tiempo electro-acústica también posee uno pletórico, canción esta con madera de hit single que nunca lo fue.
No todos los estribillos funcionan igual de bien, "Too Much, Too Soon" que la canción tanto sónica (ese bajo Funky esa guitarra Joe Perry) como vocalmente da la talla, en el chorus flojea. "Any Way you Want It" en cambio es todo lo contrario con sus maneras "Appetianas" y un estribillo cervecero.
Más madera Sleazy para quemar? "I'm not Playin'", con un solo sucio a lo Slash y ese bajo Duff total. Las dos canciones "populares" del álbum fueron la inicial "Trouble in Paradise" (rockera y vacilona) con muchos clichés pero con las cosas claras, y el medio tiempo Sleazy "Find my Heart a Home"; en la primera Cinderella y GNR dejaron su huella y en la segunda buscaron romper seguramente en la Radio y en la MTV sin ser la típica Power Ballad hortera de la época.
En "South St. Kids" se muestran más glam metaleros y en "No Reason to Cry" en una onda Georgia Satellites/Faster Pussycat/Dogs D'Mour. En definitiva que Princess Pang no inventaron la pólvora pero tanto en sus canciones como en la voz de Jeni Foster algo de TNT si que había.
La banda abrió para Mr. Big que estaban presentando su debut en algunas fechas y parece ser que hicieron algunos shows en Europa con Wolfsbane, pero el LP en si pasó bastante desapercibido para el gran público. Durante el año 90 se disolvieron como tantos otros sin dejar huellas ni rastro en el asfalto del rock & roll.
Un grupo que conocía, que seguro que he escuchado en alguna ocasión pero que no me llamaron la atención lo suficiente como para hacerme con el disco. Totalmente de acuerdo contigo en lo que escribes. Nada especial ni original, siguiendo la moda sleazy de finales de los 80, pero altamente disfrutable. El resultado tiene calidad, lo que ya es de agradecer. Saludos. KING
ResponderEliminarSi, es un disco divertido y entra bien. Me lo he pasado bien desempolvándolo para hacer la reseña que lo tenía muy olvidado. Saludos!
EliminarCoño, qué buen rato he pasado escuchando este disco, que desconocía totalmente. Más simple que el mecanismo de un botijo y, como este, perfectamente acabado. Obviamente se quedan un escalón por debajo de sus "hermanos mayores" y a quién le importa cuando les escuchas a buen volumen. Un ratillo muy agradable. Un saludo.
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