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LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)


Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda.

Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel, que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage, un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden, nacido Gregory Charles Harges, con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade.

Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, "Master of Disguise" de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar. 

Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercial de origen francés, apareció de la nada y por un precio irrisorio en pesetas el vinilo que hoy traemos. Edición original de Metal Blade y Enigma (los 2 sellos están acreditados), pero que a su vez había llegado a España de importación, ya que el vinilo cuenta con el reconocido (y que debería ser ilegal) corte en la portada y que llegaba hasta la funda interior. Como si alguien se hubiera llevado un trozo de tu alma. Que atrocidad.

El Sr. Borden puede tener varios récords ridículos a sus espaldas. El del artista con más fotos con hachas de la historia (homenaje a la Lizzy real) y el mayor número de portadas nefastas. Para muestra, un botón. El que las letras estén en rojo y amarillo y con un fondo celeste tampoco facilita mucho la labor, más cuando la presbicia empieza a causar estragos. Pero lo importante es el contenido y aquí sí que se ponen serios.

Rescatando una muy acertada frase de un periodista: “de Lizzy Borden siempre hay que esperar lo inesperado”. Y esto es cierto desde “Master of Disguise”. A partir de este disco, puedes encontrarte en cualquier parte de su discografía, temas muy contundentes, metal clásico de dobles guitarras, hard rock rimbombante, medios tiempos con orquestaciones o pequeñas piezas introspectivas. Y de repente aparece de la nada y vuelve a desaparecer en un instante (ocurre en cada disco) un claro homenaje a Iron Maiden. Todo es posible. Por esto es tan difícil ubicar a Lizzy Borden, aunque beban de la misma fuente de la escuela californiana donde encontramos a Malice, Keel o Warrior.

Pero es justo “Visual Lies”, su mayor éxito comercial, su obra más asequible y la más redonda. 9 canciones, 41 minutos de duración. La voz de Lizzy se modera. Es un cantante con un tono muy particular y que puede gustar o no, pero lo que es seguro es que cansa. Tiene además una forma de atacar las melodías bastante peculiar. Probablemente por la entrada en la banda del guitarrista Joe Holmes (Ozzy Osbourne) y la producción del gran Max Norman (Ozzy, Loudness, Megadeth, Lynch Mob, Y&T), tanto las composiciones, los coros y las melodías en general, compuestas junto a su fiel escudero, el guitarrista Gene Allen, se convierten en más clásicas y melódicas.

Demasiado personales para ponerles una etiqueta y demasiado buenos para olvidarlos.







Comentarios

  1. Estupenda entrada y estupendo álbum. Los Lizzy Borden (a los que en sus inicios se les criticó un sonido deudor del de Maiden, lo que también decían de Queensryche, que no digo que no) son una de esas bandas de metal americano infravaloradas y no tan conocidas a nivel mayoritario como pasa con los Riot. También me encanta que menciones a los Malice o Warrior, otras semidesconocidas que me atraparon hace años (también de importación y con esa muesca en la funda, por supuesto). En fin, una fabulosa escucha para la mañana que me ha recordado que tengo que incluir este álbum en mi colección en cuanto lo vea por ahí. Saludos. KING

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  2. Desde luego el tufillo Maiden lo tienen, pero muy limitado. A los Queensryche nunca se lo vi.
    He escuchado este disco de nuevo 2 veces completo esta semana y es fenomenal. Y una discografía muy seria y completa. Otro artista nuevo en el blog, que no desconocido por vosotros (algo imposible) y que reivindicar. Gracias por la aportación. Saludos.

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  3. Es curioso que nunca me he sentido atraído por la música de esta banda y eso que WASP y todo ese elenco de bandas me gustan de siempre. Vi muchas veces esta portada y otras de Lizzy Borden pero nunca me apetecía escucharlos, "Me Against the World" si la conocía, y el video clip, el disco me ha molado, entretenido y con bastante calidad. No he visto mucho Maiden y si algún tic Queensryche, como digo una escucha muy amena. Saludos!

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  4. Que bien. Gracias por disfrutarlo.
    Master of disguise es un paso más en composición. Por si os apetece seguir con Lizzy.
    Saludos!

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  5. ¡Recuperando a un músico maldito! O casi. Porque, en realidad, salvo por ese salvajismo y esa provocación, nunca obtuvo el reconocimiento que su música merecía. Lo mejor de tu entrada: voy a recuperar no solo esta joya y otras de Lizzy Borden, si no que esta semana la dedicaré a otras maravillas del heavy yanqui que tengo abandonado desde hace años. Para esto también sirve este blog, para conocer, reconocer y recuperar música que por diversas razones se nos escapó o tenemos medio olvidadas. Cierto es que la voz de Lizzy y la forma en la que producía los discos le alejaba un poco de los "oídos mainstream" y, como dices, en este se "amabiliza" un poco. Sin embargo, ninguna de sus obras ochenteras desmerece un milímetro, cada una en su concepto y momento. Venga, termino con esta frase tuya "apareció de la nada y por un precio irrisorio en pesetas el vinilo que hoy traemos": he viajado a esos paseos acompañando a la familia en las compras a centros comerciales con la única esperanza de arañar algún vinilo o casé con la pegatina de rebaja, precio especial o similar. Un abrazo heavymetaleroyanqui por aquí.

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  6. Hay que reconocer que en los centros comerciales y sus batiburrillos de discos (no sabian ni lo que tenian) siempre se encontraban, a nuestro ojo de halcón, auténticas joyas. Vamos! A recuperar a Lizzy. Un abrazo.

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