Ir al contenido principal

FOREIGNER: “Unusual Heat” (Atlantic, 1991)


Hay discos malditos, incluso antes de su grabación.

Las circunstancias que les rodean suelen ser las mismas: la marcha de un artista de renombre, el doloroso intento por sustituirlo y su improbable aceptación por parte de los seguidores más acérrimos (por aquí se le llama "el innombrable").

No dudé ni un por un momento en ir a comprar a mi tienda de discos de referencia, la edición original del sello Atlantic, sencilla pero completa, con todos sus créditos y letras, de “Unusual Heat” de Foreigner. Y no solo porque me encantan estos retos, sino porque había tenido la oportunidad de escuchar un par de canciones: las apabullantes “Only heaven knows” y “When the night comes down”. Solo por ellas, ya merece la pena todo el disco.

Hay dos héroes claros (los más heterodoxos los llamarán villanos) en esta magnífica obra de Hard AOR. Johnny Edwards venía de sustituir con total solvencia a otra leyenda como Mark/Marcie Free en el tercer álbum de King Kobra. Que no es poca cosa. La voz de Edwards era lo suficientemente diferente, sobre todo en los tonos altos, a la de Lou Gramm, para sortear las humanas e inevitables comparaciones. Pero es que además demostró su versatilidad y control vocal tanto en las maravillosas baladas “I´ll fight for you” y “Safe in my heart”, como en los magníficos temas más potentes y directos como “Lowdown and dirty”, “Mountain of Love” o “No Hiding Place”, en los que Edwards se calza los zapatos de Gramm y le quedan como un guante.

Mick Jones, que produjo el álbum junto a Terry Thomas (Bad Company, Giant, Tesla, Tommy Shaw, Brian Howe), aguantó la presión del Grunge y compuso junto a Edwards (otro punto a su favor) y Thomas, un disco que seguía a la perfección el guion y la calidad de sus imponentes predecesores con un par de hits, tres canciones de lujo y un buen puñado de estupendos temas hard rockeros. Incluso consiguieron, a pesar del varapalo comercial, que “Lowdown and dirty” entrara en las listas de rock.

En definitiva, un enorme disco con o sin la alargada sombra de Lou Gramm. No sé lo que está pensando Robert DeNiro al respecto.

P.D. Si alguien es capaz de traer aquí el vinilo de "Mr. Moonlight", la reunión de Jones y Gramm, o de "Can´t Slow Down", con Kelly Hansen a las voces, estaré encantado de aportar mi granito de arena. Me los sé también de memoria.








Comentarios

  1. Gran álbum, pero -además de Gramm- le falta algo. Soy team Foreigner a muerte y me encanta que hayas reseñado este vinilo, pero sin la voz de Lou está cojo, aunque en algunos momentos este Edwards es un fantástico impersonator. Y tampoco contiene temas icónicos, tan solo música de calidad pero sin un carisma especial, sin alma, como con piloto automático. En mi opinión sesgada y subjetiva, ojo. Saludos. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. En absoluto es sesgada. Subjetiva, como la mía. Muy buen disco y que creo que se disfruta con el tiempo a pesar de tantos " y si". Gracias por tu sabiduría foreignerniana.

      Eliminar
  2. Hace mil años que no lo escucho, lo tengo en CD por ahí y recuerdo que me había gustado pese a no tener a Gramm, obviamente no es 4, ni siquiera Inside Information pero se dejaba escuchar. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Obviamente y todos lo tenemos. Se merece una oportunidad de escucha con los años. Gracias por comentar

      Eliminar
  3. Yo llegué tarde a Foreigner como a casi todas las bandas de hard rock/AOR del estilo, por lo que nunca sufrí esos abandonos que los fans sufristeis. Igual por eso escucho con mucho gusto esta obra. También me pasa con los Bad Company ochenteros que he traído por aquí, una auténtica blasfemia a la marca original. En fin, que he disfrutado rememorando esta obra. Reconozco que le encuentro más valor a las canciones roqueras (Mountain of love, Lowdown and dirtt) que a las baladas. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con Bad Company como tú bien indicas o las últimas versiones de Journey, puede pasar lo mismo que con este disco. Falta la leyenda, pero son grandes discos.
      Gracias por participar.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. No soy experto en esta banda. Por ahí tengo su clásico "4", y he escuchado lo que habéis compartido por aquí. Así que no puedo entrar en muchos detalles. Solo puedo decir que el disco me ha gustado en general. Aunque no todas las canciones están al mismo nivel. Me quedo con "Only heaven knows". Por lo demás, buena escucha. Y aquí hay una obra de calidad. Un saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...