Ir al contenido principal

The Darkness- One Way to Ticket to Hell...and Back (Atlantic, 2005)

 

El debut de los británicos supuso un soplo de aire fresco cuando irrumpió como un terremoto en las listas de su país. Los mismos que celebraron el regreso del RNR a UK, cuando The Darkness publicaron su continuación en 2005 bajo el título de "One Way Ticket to Hell", tildaron el disco de mierda, y no tardaron en afirmar que Justin Hawkins y cia estaban totalmente acabados y de que eran un hype. 

En realidad para un servidor hay mucho más que eso, este segundo trabajo me flipó cuando ni siquiera había prestado cinco míseros minutos al "Permission to Land".

  "One Way..".me dejó con el culo torcido desde la esnifada inicial del hímnico tema título, con aquellos riffs de guitarras tan poco originales pero que quedaban de puta madre junto a su altanero estribillo.

Entonces me agarré al CD como a un clavo ardiendo y tras escucharlo decenas de veces durante semanas se convirtió en mi disco favorito de aquel año. Quizás lo fue como rebeldía ante los gafapasta que repudiaron a la banda de antemano, como los que veían un disco mediocre repleto de clichés baratos de Queen, Thin Lizzy e incluso Police.

Sobre las dos canciones que suceden a la inicial cero dudas,  ambas eran (son) sobresalientes, brillantes y pegadizas. Justin Hawkins suelta gorgoritos que quedan perfectos, y todo suena de un 70's cool total, grandilocuente y tan inconfundiblemente british como una taza de te con leche. 

"Dady Lady Arms"era (es) un temazo y "Seemed Like a Good Idea at the Time" una gozosa robada a Queen y quizás a Roxy Music que suena de miedo.

"Hazel Eyes" siempre me pareció una sobrada de canción, con esos arreglos pomposos, ese estribillo oriental idem de pompa; es la comunión entre el Hard Rock y el Pop de guitarras, el de Queen con Cheap Trick. Con esta canción merecieron un nuevo número 1, en fin...

"Bald" es sólida y Hard rockera, quizá el tema más "serio" del álbum y contrasta con la vitalidad y alegría de "Girlfriend", tan descarada en su sonido que apuesto al Rojo impar a que se ganó cientos de detractores después de su escucha. 

"English Country Garden" es territorio para los falsetes desmedidos de Hawkins entre pianos a los Elton John con un ligero desenfoque Kinks por lo del retrato de la campiña british, mientras que "Blindman", balada que cierra de forma ampulosa el disco, es el momento más Queen sin duda, absolutamente hermoso en mi opinión.

"One Way Tickett..." fue editado en vinilo en 2005 pero nunca lo vi en este formato hasta hace unos meses, aunque se trate de una reedición del 2025 en vinilo de color. 

A decir verdad siempre me encantó la cubierta, así que tenerlo delante en edición Gatefold fue irresistible para un servidor que tenía el CD más quemado que las ruedas de un Fórmula 1, así que pasé por caja sin rechistar, ya sabéis aquello de sarna con gusto... 




Comentarios

  1. Anónimo9/1/26 18:08

    Me alegra que reivindiques a estos tipos porque soy de los que disfrutó Permission to land desde el minuto uno –lo tengo en CD, no puedo reseñarlo aquí– y he disfrutado sus lanzamientos hasta el Easter is cancelled. Last of our kind me pareció en su día uno de los mejores discos del año, por ejemplo. Y de mierda nada, este segundo me pareció un digno sucesor de su debut (yo era de los que escuchaba Bald una y otra vez). Y sí, suenan a Thin Lizzy, a Queen, a AC/DC, a Bryan Adams o a los que mencionas tú. ¿Y qué? Eso sí, tengo que ponerme al día con los últimos álbumes. Me has dado una idea. Y la reedición en color y gatefold, muy guapa. Saludos. KING

    ResponderEliminar
  2. Last of our Kind me parece brutal! Quizás es mi disco favorito de ellos, y Hot Cakes también es muy bueno. Sus dos últimos discos no los he escuchado, Pinewood Smile tampoco y Easter is Cancelled no me satisfizo en su momento. Saludos!

    ResponderEliminar
  3. A mí me pasa con The Darkness un poco lo que con Ghost: me gustan, los escucho, pero no me llegan a gustar como a vosotros. Sí que me chirría a veces esas similitudes forzadas con algunos de los músicos que habéis nombrado. Pero, en definitiva, qué es la historia del arte más que un constante recorta-pega (ni creatividad ni hostias). Me gustó más el primero, eso sí, pero ha sido gustoso volver a escuchar este. Bonita edición también. ¿El vinilo es rojo? Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, es de color rojo. Lo que comentas de Ghost me parece acertado, seguramente que lo que sientes por las dos bandas es lo que me pasa a mi con Ghost, lo he intentado por activa y por pasiva con ellos y solamente me gustan sus dos primeros discos. Un saludo para tí también.

      Eliminar
  4. Lo confieso, soy de los escuché hasta la saciedad el “Permission to land”, y cuando salió este disco me decepcionó. Ojo, no es un mal disco. Sigue teniendo todas las referencias musicales que comentas en la entrada, pero para mí, las canciones de este disco no tienen el mismo “gancho” que las de su primer disco. Ni que decir tiene que me encanta el sonido, los riffs, las armonías vocales, pero no lo pongo a la altura del primero. Bueno, en realidad nada de lo han hecho después me parece a la altura del “Permission to land”. He vuelto a escucharlo para probar si me percepción era la misma, y si, confirmo mi opinión. Pero claro, esto es simplemente una percepción personal. Repito, un buen disco, pero tengo la manía de compararlo con el primero, y acabo volviendo al “Permission to land”. Excelente entrada. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por lo que sea Permission no es ni de lejos mi tercer disco en preferencia de ellos, que cosas. Gracias por tus comentarios, saludos

      Eliminar
  5. Pues te me has adelantado por la mano traer por primera vez al blog a los Darkness. Adoro los 4 primeros discos aunque, no se la razón, ni siquiera me los pillé en cd: download pirata y al reproductor mp3 y al usb para el coche. Hace poco también vi los dos primeros en edición vinilo pero no caí porque estaban por encima de los 30 euros. Seguro que ahora están más baratos (o no). Pero pillé una mega oferta que traeré por aquí en alguna ocasión.
    En definitiva, divertidísimo y fantástico disco. Y esa edición está guapa. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues anímate a traer alguna hombre. Si, este disco me costó 30 euros, en su día Hot Cakes me lo pillé tb en vinilo a un precio normal, ahora imagino que el mismo estará por las nubes. Saludos

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...