Ir al contenido principal

Steelover – Glove me (Pronit, 1984)


Ya estoy aquí de nuevo con otra de mis adquisiciones estivales, este Glove me de los belgas Steelover que me traje concretamente de Cracovia. Y como en el caso del vinilo que os comenté hace quince días, se trata de otra edición polaca licenciada por el sello Mausoleum de una banda belga. Ya es casualidad ¿no os parece?. La banda, formada a principios de los 80, estaba formada por tres amigos de Lieja, el bajista Nick Gardi y los guitarristas Mel Presti y Pat Fréson. Estos se hicieron con los servicios del batería Rudy Lenners, quien había formado parte de Scorpions llegando a grabar dos discos con ellos, y este propuso a Vince Cardillo como vocalista. 
 
Producido por Lenners y el resto de la banda en los Shiva studios de Bruselas, este fue su primer álbum, que les otorgó cierta fama, sobre todo en Polonia. Sin embargo, el proyecto no cuajó y se separaron. Visto y no visto. Pero lo que me llamó la atención de la carátula –de un material entre el papel y la cartulina bastante tosco– fue esa ilustración infecta, tan infame que mi afán descubridor y mi curiosidad me obligaron a coger el disco de la cubeta. El autor era Eric Philippe, que también había creado el logo de los Killer. Total, que a tenor de lo que veían mis ojos, o la obra era un montón de guano acorde con su portada o una joya oculta que merecía ser descubierta. Seguid leyendo para conocer el desenlace del misterio. 
 

La cara A comienza con Forever, una especie de heavy rock angelino con influencias de la NWOBHM que no llega a hard melódico pero tiene un estribillo resultón y posee unas guitarras atractivas. Eso sí, la producción del álbum ya se ve que no es para tirar cohetes. En el mismo estilo pero más pegadiza es Give it up, con un estribillo repetitivo y simple aunque efectivo. Esto es música para saltar, corear y disfrutar con varias cervezas en el cuerpo, dejándose llevar sin centrarse demasiado en la calidad instrumental de la banda que –aunque solvente como grupo– no tiene una figura que destaque especialmente sobre el resto. Quién sabe, a lo mejor eso es un punto a favor. En la misma senda transita Rock bottle, otro hard rock alegre y fiestero. Con un trabajo de guitarras más presente, Hold tight es otro tema agradable que con un mejor sonido hubiese ganado muchos enteros. Y se completa la cara con la muy decente Need the heat, a la que podría definir –quizás sea por el momento de la tarde en el que la estoy escuchando– como una mezcla de Saxon y Mötley Crüe
 

En el otro lado del vinilo, a lomos de una batería machacona, cabalga una Struck down que, a lo mejor es que a estas alturas mis oídos se han acostumbrado a estos tipos pero tiene un sonido más cuidado que el escuchado hasta el momento y me parece un estupendo tema, más trabajado y redondo que los anteriores. I’ve got... y Oh baby son más de lo mismo en sentido positivo, temas muy rockeros y menos simples que los de la cara A. Le sigue una destacable versión de Hey tonight de la Creedence Clearwater Revival que –los puristas me van a crucificar– en mi opinión supera a la original, mirad lo que os digo. Y el disco se completa con Never before, un trallazo hard rockero de poco más de dos minutos y medio con el que los Steelover despiden el disco de manera notable. 
 

Vamos, que este Glove me no fue evidentemente el disco de la década, pero –con lo que se podía haber encontrado tras esa vil portada– resulta un perfecto tesoro escondido que, con sus carencias, cumple de manera más que aceptable como álbum de hard’n’heavy festivo y ochentero. Hacedme caso y dadle una oportunidad. 
 
Por cierto, que en 2016 Lenner revivió parte de la formación y comenzaron a tocar en directo hasta que en 2022 editaron un muy recomendable Stainless, que hasta el momento es su último disco. 
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Madre mía, creo que no me va a gustar (no soy demasiado fan de rebuscar en el fondo de los estilos), pero solo por el provocativo comentario sobre la versión de la CCR voy a darle una escucha, ¡lo has logrado!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja... ya me dirás si opinas que tengo razón o quieres quemarme en la plaza pública.

      Eliminar
  2. Ni idea de quienes son, la portada como bien dices mete miedo jeje, pero es ochentera al máximo. Cuando escuche el disco te comento algo más.
    saludos!

    ResponderEliminar
  3. Esto es material apto para orejas MUY ochenteras y hard&heavy. La portada ya tira para atrás, como bien comentas, y el sonido, en general, está a la altura. Sin embargo, las canciones cumplen con los mínimos del estilo y el disco se deja escuchar hasta el final. Sinceramente, al final esos extraños coros de Oh Baby o las guitarras de Hey Tonight han acaban por entrarme. Quiera El Maligno que no encuentre en una cubeta una copia de esto que tendré que traérmelo a casa. Lo mejor, como escribí la otra vez, una copia polaca de época. Glorioso (o infestamente glorioso quizá, quién sabe). Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, una basura ochentera resultona para enfermos como nosotros, de portada infame y Made in Poland vendría a ser el resumen de todo esto. Un abrazo.

      Eliminar
  4. escuché las dos primeras canciones y la primera está de puta madre, muy rockanrolera y rollo americano, me recordó a Helix

    ResponderEliminar
  5. Pues sinceramente me han gustado. Como bien dices, rock para saltar y disfrutar, sin más. Pero eso no es en absoluto despectivo. No todo tiene que ser rock "sesudo". A veces nos sentimos atraídos por esas portadas que no invitan demasiado al optimismo , pero creo que acertaste con el disco. Tengo que reconocer que yo soy más de la versión de la Creedence, del "Hey tonight", pero aquí se la llevan bien a su terreno. Buen disco. Divertido y entretenido. Buen descubrimiento. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te haya gustado. Gracias por comentar. Feliz semana.

      Eliminar
  6. No los había escuchado a estos Stealover hasta hoy y bien, he pasado un buen rato, pero como han dicho mis antecesores en los comentarios creo por que tengo oídos hardroquero ochentero... Lo que si me he topado es muchas veces, en webs de venta/subastas con esa portada... Buen aporte como todos los tuyos. Un abrazo King

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Sí, sí, esto es sólo para viejunos ochenteros. En cuanto a la portada, es puro guano... pero este es Made in Poland, ojo jejeje. Abrazo de vuelta.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...