Ir al contenido principal

Ghost – Skeletá (Loma Vista, 2025)


Debo deciros que Ghost son la única banda actual –es decir, nacida bien entrado el siglo XXI y aún en activo– de la que me compro casi todos los álbumes que edita. La satisfacción que me transmiten su sonido, melodías y concepto se mantiene con cada obra y opino que con cada nuevo lanzamiento han superado al anterior. Hasta ahora... o quizás también. Me explico. Cuando escuché este Skeletá por primera vez no tuve la sensación habitual de que la banda había escalado un peldaño más en calidad desde el disco anterior. Es lo malo de acostumbrarse a recibir dosis cada vez mas altas de genialidad y creatividad. Sin embargo, cada vez me gusta más, es uno de esos discos no tan inmediatos que ganan con cada escucha. Y es que las composiciones de Tobias Forge están llenas de matices diversos y pese a que los puristas del metal acusan a la banda de ser poco menos que ABBA con máscaras, lo que es innegable es que las raíces metálicas y hardrockeras de Forge están ahí y –aún siguiendo una línea de estilo marcada y reconocible– su afán por experimentar se ha llevado en este álbum más lejos que en sus obras anteriores. Si además la producción es estupenda, con arreglos intrincados envueltos en melodías fascinantes, el éxito es seguro. La parte de espectáculo y pantomima sigue ahí, pero la gente no es tonta y bajo las luces y el maquillaje tiene que existir valor musical. Y Ghost lo tiene, en cantidades industriales. 
 

Así que aún no sé si Skeletá está por encima de su predecesor Impera pero sin duda es un discarral al mismo nivel que sus obras anteriores. Y es que Forge ha contado en la producción y arreglos con el multiinstrumentista Max Grahn, coescritor de la práctica totalidad del disco y habitual colaborador de Forge que también ha trabajado con Pink, The Weeknd y Ariana Grande o la dupla de productores y compositores Vargas & Lagola –o lo que es lo mismo, los suecos Salem Al Fakir y Vincent Pontare–, responsables de parte de los éxitos de Avicii, Madonna o Lady Gaga. Instrumentalmente, Pontare y Al Fakir se han ocupado de sintetizadores y teclados, Grahn de la batería y algunas guitarras, Fredrik Akesson de Opeth ha vuelto a hacerse cargo de las guitarras principales junto a Martin Eriksson en las rítmicas y Tobias Forge ha tocado el bajo y se ha encargado de las voces encarnando esta vez a Papa V Perpetua
 

Por cierto, que aquí toca hacer un resumen del linaje de papas que han ocupado las labores de vocalista en la banda, representación musical de la secta The Clergy iniciada por Papa Nihil y Sister Imperator que contrataron a Papa Emeritus I para grabar el primer álbum y posteriormente a Papa Emeritus II para editar su continuación. El hermano pequeño de este fue nombrado Papa Emeritus III y después de ser retirado ascendieron al Cardenal Copia como frontman, que en realidad era el hijo bastardo de Sister Imperator
Papa Nihil. Fallecido este en el escenario, el Cardenal Copia fue designado Papa Emeritus IV pero con la muerte de Sister Imperator, por deseo de esta, se le ha promovido a Frater Imperator y máximo director de The Clergy mientras que su hermano gemelo aunque de talante más oscuro ha alcanzado el grado de Papa V Perpetua
 

Total, que grabado en Estocolmo por Gene Walkeralter ego de Forge– junto a los coproductores antes mencionados entre los estudios Atlantis Metronome, Traxton, Island y House Mouse, con portada una vez más del artista y arquitecto polaco Zbigniew M. Bielak, una parte imprescindible ya en la iconografía de Ghost, paso a comentaros a este Skeletá del que poseo una edición fabricada en la República Checa con vinilo semitransparente en una combinación de colores denominada Bleach Blend
 



Comienza el disco con un solemne coro de voces infantiles eclesiásticas que da paso a una Peacefield de aroma entre 70s y 80s con mucha fuerza, hard AOR del güeno al que algunos encuentran conexiones con Journey por una supuesta semblanza del estribillo con el de Separate ways pero que yo veo más como una mezcla de los Toto y Reo Speedwagon más hardrockeros pasada por un tamiz Leppardiano. La mezcla de batería y bajo –como en todo el disco– tiene un gran protagonismo. Le sigue Lachryma, con un inicio synthwave que se torna rápido en un riff a lo Mercyful Fate, con un buen solo y una melodía y estribillo pegadizos que enlazan con el sonido marca de la casa de álbumes anteriores. Satanized, el que fue primer adelanto del disco, es otro pelotazo con el típico sonido Ghost, con esa mezcla de estribillos poperos y guitarras a lo Sherman/Denner
 


Con Guiding lights bajan las revoluciones y Forge nos regala una balada, aunque simple, con unas armonías de fuerte carga emocional, como si los ABBA más resultones ataviados con túnicas negras en lugar de con colorines hubiesen vestido uno de sus temas pop con arreglos de hard rock y un estupendo solo cargado de sentimiento. Y la cara finaliza con De profundis borealis, que comienza engañosamente liviana, con un piano desnudo y melancólico que rápidamente nos hace entrar en un tema de guitarras gruesas y un ritmo acelerado, con una batería machacona que se alterna con unos estribillos cristalinos y melodiosos y en la que el espíritu de los Adrian Smith y Dave Murray de la época Brave new world se encuentra flotando por ahí, aunque con una parte final más a lo Seventh son of a seventh son en mi opinión.
 



Cambiamos de cara y nos encontramos con Cenotaph, un –diréis que se me ha ido la olla– hard synth boogie pop rock, con una batería potente y muy marcada, sintetizadores, riffs poperos, un solo de guitarra llamativo muy a lo Vito Bratta y un trabajo vocal estupendo como siempre, que puedo deciros que incluso me ha parecido bailable. Missilia amori es otro tema resultón y con fuerza, con un tono hardrockero entre tardosetentero y ochentero aunque con una producción del siglo XXI, un bonito solo de guitarra y las habituales armonías vocales de Forge. Le sigue la alucinante Marks of the evil one, un estupendo hard melódico con un bajo muy marcado, unos estribillos y coros con arreglos poppy –¿es Tobias Forge o Ke$ha?– pero con fuerza y energía, lo que vendría a ser un temazo muy pegadizo para las radiofórmulas si olvidamos que es a cargo de un grupo pretendidamente satánico, comandadado por un pontífice con una mascara de calavera. Pero ese es el encanto de Ghost y lo que nos vuelve locos a sus seguidores, me atrevo a decir que muchos con una cierta edad ya. 
 


Umbra, con su introducción de sintetizadores y su percusión dance pop o incluso funky resulta extraña en su primera escucha, aunque está revestida con guitarrazos y un sonido de Hammond que acaba aportándole una atmósfera setentera, toda una mescolanza de estilos que son el exponente de la experimentación y capas de matices con las que Forge gusta de revestir sus canciones. El punto final lo pone Excelsis, el tema mas largo del disco que con unas estupendas guitarras y una emotiva interpretación vocal concluye el álbum con seis minutos de preciosa y sensible power ballad dedicada a la muerte y el tránsito a otra vida, con una letra en la que se dice This is the end of the avenue, I am afraid of eternity, too
 

Esperemos que esas palabras no tengan un significado oculto de cara al futuro de la banda y que a Tobias Forge y sus colaboradores les quede inspiración para rato. Degustando aún este Skeletá y sus recovecos, ya estoy esperando su siguiente obra sin haber perdido un ápice de ilusión por Ghost y sus ghouls
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Pues sí huele a despedida ese final, sí. Habitualmente paso como un sinapismo por los discos de Ghost, pero este, por lo que sea, me ha gustado de inmediato. Igual soy yo. O que los temas parecen más "cercanos". El caso es que, sin compartir tu admiración por estos tipos, me he llevado una gratísima sorpresa. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperemos que sólo sea una despedida del álbum. Me alegro de que este te haya sorprendido y agradado. Es una estupenda oportunidad para echar la mirada atrás y disfrutar de Impera con otros oídos. Un abrazo chaval. KING

      Eliminar
  2. Pues después de leerte tendré que darle otra oportunidad, por que la verdad es que lo puse cuando salió y me cansé a la tercera canción. Aunque a mi Ghost nunca ha sido un grupo que me llame demasiado, lo cual es raro, por que tienen todos los ingredientes para hacerlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que pasa es que, para gustos... colores. Y si Ghost nunca te han llamado la atención, es raro que de golpe te atrapen. Aunque, mira a Manu. Dales otra oportunidad, o no. A mi, que como digo no me convencieron en la primera escucha de este disco -quizás porque esperaba un impacto mayor-, finalmente me han atrapado nuevamente. Saludos y gracias por comentar. KING

      Eliminar
  3. Ya he comentado en alguna ocasión que los Ghost me molan y de vez en cuando me pongo cosas suyas en aleatorio. Pero este disco aún no me ha entrado. Fijate que odio la entrada esa del coro pero luego me encanta como termina el primer corte. Pero luego me desconecto un poco, sobre todo en la segunda cara que parece más floja. Y no estoy comparando con otros discos porque los hace escuchado completos dos veces a lo sumo. Lo dicho. Me pongo de deberes alguna escucha más. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A estas alturas ya es muy difícil cambiar de gustos. Uno puede descubrir algo que le llame la atención, pero tiene que estar muy emparentado con sus gustos arraigados. Si Ghost te molan pero no todo, es difícil que este disco te atraiga al 100%. Aún así, seguro que si lo escuchas más con cariño podrás encontrarle nuevos matices que te llamen la atención en positivo. Un abrazo. KING

      Eliminar
  4. No sabes la pereza que me da ponerme con un nuevo disco de esta gente jajajaj! Lo he intentado con cada disco que sacan, me parecen un grupo sobrevalorado al máximo, aunque sigo disfrutando de vez en cuando con sus dos primeros discos.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya... pues contigo he pinchado en hueso. No te intentaré convencer entonces. Saludo de vuelta. KING

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...