Ir al contenido principal

Supertramp - Crime Of The Century (1974, A&M Records)




Por estos lares, además del hard rock, veo que también proliferan discos de lo que se dio en llamar rock progresivo o incluso sinfónico. Y me sorprende que entre los Yes, Pink Floyd, Camel, King Crimsom y compañía, sólo hay una referencia a Supertramp. Es posible que sea porque a los grupos con un desmesurado éxito comercial se les pone la cruz. O quizás porque su rock progresivo tiene tintes de pop progresivo. O que la imagen de sus dos líderes no sea, precisamente, deslumbradora ni cercana a la de los rockeros clásicos. El caso es que esa ausencia me permite poder compartir con vosotros uno de los discos más importantes de la maravillosa década de los 70.

Tengo que confesar que, en mi adolescencia, no tenía mucha idea de quiénes eran estos británicos. Mis referencias de ellos se limitaban a los videoclips que veía en los programas musicales. Y por aquella época, los discos que publicaba Supertramp no eran de sus mejores trabajos y ya no contaban con la participación de Roger Hodgson. Conocía a Hodgson pero ni sabía que había sido integrante de Supertramp. Pero aprendí a amarlos gracias a Dire Straits. Me explico. Los de Knopfler sí me gustaban mucho y los conocía. Y fue el grupo que teníamos en común un grupo de chicos que empezamos a forjar en el instituto nuestra amistad para toda la vida. Luego, cada uno aportaba la música que nos cautivaba y así íbamos aumentando nuestra sapiencia musical. Nada que no sepáis los más viejos de por aquí: los que crecimos sin mp3, Napster, Megaupload, Spotify o Youtube; los que conocíamos la música a través de las cintas que nos grababan nuestros amigos o de los discos que nos pasábamos unos a otros. ¿Cuándo fue la última vez que prestaste o te prestaron un disco? ¿Cuánto tiempo hace que no le decís a un amigo: “Vente a casa a escuchar un disco que te va a flipar”? (no valen las veces que lo habéis usado para ligar). Eran otros tiempos. ¿Mejores? ¿Peores? En todo caso, distintos.

Retomo, que me pierdo. En aquel grupo, la aportación de mi amigo César fueron los Supertramp. Bueno, en realidad su banda de cabecera eran los Beatles, pero todos conocíamos a los de Liverpool por lo que eso no valía. En aquella época en la que todo era fácil y el destino aún no se había empeñado en ensombrecer parcelas de nuestras vidas, él fue el que me prestó los vinilos de Supertramp que tenía en casa para grabarlos. Y como conocedor de los de Davies y compañía, el primero que me pasó fue este Crime of the Century. Luego vendrían más. Y, poco a poco, los fui incorporando a mi propia colección de vinilos y Cds. 

Además de las puramente musicales, con la chapa que os he metido no hace falta que os narre las otras sensaciones que me transmite la armónica con la que comienza el disco y hacia qué época viajo. A César le tiene que ocurrir algo parecido porque hizo un dibujo hace poco sobre esta canción. Ah sí, mi amigo César es un artista no reconocido que dibuja todos los días en la bolsa de almuerzo de su hija alguna viñeta (deberías seguirle en su Instragram o twitter, donde es conocido como @OttoComic, y ser de los que puedan decir “yo ya le seguía de antes” cuando salga en los medios y haga alguna exposición, porque es carne de ello: no creo que nadie haga algo parecido y se merecería ese reconocimiento).



 

El primer corte, "School", como ya os he dicho comienza la armónica y va increscendo. Cantan las dos primadonas del grupo: Rick Davies y Roger Hodgson. Hacia la mitad del tema entra el piano de Davies. El mismo con el que comienza la siguiente canción, "Bloody well right", en el que se turna con la guitarra de Hogson durante casi dos minutos hasta que empieza la letra. Esta vez sólo la voz de Davies. La siguiente, "Hyde in your Shell", la canta Hogdson con protagonismo del saxo y para cerrar la cara A, alternando de nuevo en el micro, toca el turno de Davies con "Asylum".
La cara B comienza con uno de los temas más famosos del grupo, "Dreamer". "Rudy" y "If everyone was listening" nos llevan al gran final: al tema que da título al álbum, "Crime of the Century". Una obra maestra para cerrar otra obra maestra global. Siempre me pareció curioso que el disco terminase como empieza: con el sonido de una armónica, en este caso, que se aleja…







No he querido entrar al detalle de las canciones porque es un álbum tan conocido, tan reseñado, que iba a caer en repeticiones y plagios y no iba a aportar nada nuevo. También podía haberos contado la historia previa al disco, cómo les costó llegar a la aceptación, cómo perdieron a su mecenas, cómo uno de sus integrantes tuvo que cambiarse el apellido para burlar al servicio de inmigración británico. Incluso cómo se retiraron a un caserón de campo para dar rienda suelta a su creatividad. Pero eso lo han hecho ya otros, mejor escrito y mejor explicado de lo que yo pudiera nunca. Me basta con haberos transportado, durante un rato y gracias a la música, a otro tiempo y a otro lugar, como me sucede a mí cada vez que pincho este plástico, edición española del 77 que conseguí de casualidad gracias a un vecino.

Comentarios

  1. Fichado en Twitter tu amigo César ;) No quisiera perderme su talento, y si encima te recomendó este disco, seguro que merece la pena seguirle.

    Supertramp no son uno de mis grupos preferidos, pero sí que me gustan. Este no le he escuchado, y me lo apunto para ponerle solución.

    Buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes que remediar el que no hayas escuchado este disco. Y más sin ya los conocías. En cuanto a César, harás bien en seguirlo, porque me parece de mucho mérito y muy original lo que hace con las bolsas de almuerzo.

      Eliminar
  2. ¿Quién no conoce el tema título o esa Dreamer, o la maravillosa Fools overture del Even in the quietest moments?. Pero es cierto lo que dices, a Supertramp quizás se los conoce mayoritariamente por ese pelotazo del Breakfast, que es más pop que rock. Sea como sea, me has hecho venir las ganas de darles un repaso. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Posiblemente es la razón: el Breakfast es muy pop y quizás sature por lo conocido. Pero es un grupo muy aprovechable. El Fools overture es mi tema preferido a pesar de lo que dura...o quizás por eso mismo.

      Eliminar
    2. Me ha cambiado el usuario. Ahora sí aparece bien

      Eliminar
  3. Siempre me han empalagado muchísimo, más allá de alguna canción suelta. De todas formas, entradas como esta que te has marcado bien merecen que le de otra oportunidad al disco en cuestión. La música siempre será la mejor máquina del tiempo. Abrazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si te han empalagado quizás sea por lo que ha comentado King: el Breakfast es lo más conocido, muy pop y demasiado manido y usado en todos los medios. Dale una oportunidad a este disco. El Crisis y el Even in the quietest también son fantásticos.

      Eliminar
    2. Me ha cambiado el usuario. Ahora sí aparece bien

      Eliminar
  4. Yo les conocí con la cassette del Breakfast in America ("el grupo de la camarera sin brazo" porque el formato cinta le recortaba el otro brazo a la protagonista de la portada) pero este le escuché después y me parece un discazo. Me gusta mucho cómo cuentas tus historias de los vinilos (como siempre). Un abrazaco!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Tina, pero eso es que me lees con buenos ojos. A mí me gustan más como obras completas la trilogía Crime, Crisis y Even in the quietest moments. El Breakfast es su obra más vendida pero más pop.

      Eliminar
    2. Me ha cambiado el usuario. Ahora sí aparece bien

      Eliminar
  5. Muchas gracias por tu post y por darme a conocer a tu amigo César. Por si quieres echar un vistazo yo también soy un aficionado de las reseñas musicales y por lo que dices con las mismas referencias vitales que tú en cuanto a música (quizás soy un poco más viejo). Aquí te dejo "mis" Dire Straits http://www.felixgjc.com/direstraitspal.html y "Supertramp" http://www.felixgjc.com/supertramppal.html y mi cuenta en twitter @felixgjc para cuando yo también me haga famoso. Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya estás fichado en twitter. Ya he echado un vistazo a tu apartado Supertramp. Gracias por tu comentario. Busca mis otras aportaciones por aqui si quieres comprobar si tenemos más afinidades. Un saludo.

      Eliminar
    2. Me ha cambiado el usuario. Ahora sí aparece bien

      Eliminar
  6. Supertramp es una de esas bandas que se suele conocer más por canciones que por discos, o esa es mi impresión. Fenomenal que hayas traído esta joya por aquí, que no solo de macarrismo vive el blog. La delicadeza de Davies y Hodgson bien merece una escucha de vez en cuando. Un saludazo.

    ResponderEliminar
  7. Sí,y las canciones que se suelen conocer son las que nos hacen pensar que son muy poperos. Pero tienen grandes discos. Un saludo

    ResponderEliminar
  8. Es sin duda mi álbum favorito de esta gente. A pesar de que está claramente diferenciada las composiciones de Davies y Hodgson, me atrevería a decir que tocaban como una banda y que los temas independientemente del escritor o del tono diferenciado todos hacían suyos los temas. Mis temas favoritos son Crime of the Century y School. Sobre está última siempre tuve una idea de lo que pretendía contar Hodgson, pensando inicialmente que era una canción que hablaba de la infancia y los problemas de adaptación al sistema educativo, pero no sé dónde leí que en realidad Hodgson habla de su compañero Davis, al cual le tiene por excesivamente dogmático y le insta a que rompa su academicismo. No sé.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sólo tengo una cosa que decir: gracias por hacerme quererlos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...