Ir al contenido principal

Hurts: Happiness (Sony Music, 2010)



Son muchos días de cuarentena y no solo de rock y metal vive el hombre. Mi primera salida del armario en la comunidad #FFvinilo se da con el debut de este dúo de Manchester. Hurts rompían entre fans de Depeche Mode, OMD o Marc Almond con este fabuloso debut en septiembre de 2010.
Muchísima gente inmersa en sonidos oscuros, fans de bandas cercanas al Rock Gótico o incluso al Doom, comulgaron con este discazo, al igual que un servidor, que no dudo un instante en hacerse con esta maravilla al segundo de ser hipnotizado con un sonido elegante y lleno de matices únicos (la producción es un puto escándalo, probablemente mi álbum favorito en este sentido).

La comercialidad abrumante del álbum se mezcla con tunas semi-oscuras llenas de melancolía e himnos del más frenético synthpop. Ahora que tanto se utiliza el término post, para etiquetar diferentes estilos, postrock, postblack…creo que Hurts encajarían, sobre todo con su debut, en el término postsynthpop. 



La publicación de los dos primeros singles del trabajo, “Better than love” y “Wonderful Life” lanzaron las expectativas del debut de los británicos a unos niveles top. Lo raro del asunto, y algo que pocas veces suele verse en la industria musical, es que dos acertadísimos singles sean rebasados totalmente por un conjunto de temas que arañan la perfección hasta conseguir hacerla sangrar. ¿Os acordáis cuando nos la metían doblada en aquella época de la MTV, con los singles que eran casi siempre los videoclips del grupo, y el resto del álbum era una puta castaña pilonga? Pues afortunadamente con “Happiness”, se puede decir que es incluso al revés.
Solo hay una edición de "Happiness" en vinilo, que incluye también la versión CD del álbum.

Quizá el punto fuerte del álbum, sea la voz de Theo Hutchcraft (sin desmerecer los maravillosos arreglos y composiciones del otro componente, Adam Anderson) o mejor dicho, su magistral manera de dramatizar melodías y llegar al oyente de una forma única. Escuchando un par de veces “Stay” (sin duda el hit del álbum) o la más clara referencia a Depeche Mode bajo el nombre de “Blood, tears & gold”, ya vas a darte cuenta que no estás delante de la enésima formación de synthpop copia de la copia. Si estáis al tanto del movimiento electrónico germano, seguro que captáis por donde voy.

Theo Hutchcraft y Adam Anderson: HURTS.

Los momentos más contundentes de “Happines” (el synthpop también puede tener temas contundentes, sí), son sin duda “Better than Love” y “Wonderful life”, que pueden ser los “Aces High” o “The Trooper” para cualquier fan del pop electrónico.

Como anécdota, colabora Kyle Minogue en la preciosa “Devotion”, otra de las canciones top del álbum, el dueto encaja a la perfección y no parece una simple colaboración de esas cutres que tanto están de moda en el lamentable panorama musical mainstream actual.
Si no tienes prejuicios a estos dos señores de peinado impecable y pintas de no haber roto un plato nunca, pégale una oreja a esta obra maestra. 

“Happiness” incluye los siguientes temas:

Cara A:
Silver Lining
Wonderful Life
Blood, Tears & Gold
Sunday
Stay
Illuminated

Cara B:
Evelyn
Better Than Love
Devotion
Unspoken
The Water
Verona (canción oculta)

Parte de mi colección de Hurts, hasta bufanda, sí.
Si estáis pensando en haceros con la copia en vinilo del álbum, ya podéis soltar panoja, está descatalogado y suele andar entre 70 y 150€ dependiendo del estado. La edición CD se consigue sin problemas, hasta hace poco estaba en serie media, incluso el formato deluxe, que incluye temas bonus muy aprovechables. (Impresionante "Affair", incomprensible que se quedara como una simple B-side)

Sus siguientes trabajos, “Exile” y “Surrender” mantienen un buen nivel, sin llegar para nada a la grandeza del debut. Podéis huir como de la peste de lo que es hasta la fecha su lamentable último álbum, “Desire”, del que solo es aprovechable “Something I need to know” y “Magnificent”, siendo muy generoso.

 

 



Comentarios

  1. Estupendo aporte. Debo confesar que no conocía -al menos de nombre- a este grupo. Pues la verdad es que me has puesto los dientes largos. No prometo que vaya a ser de mi agrado, pero hoy cae seguro. Saludos y feliz cuarentena.

    ResponderEliminar
  2. Por lo que comentas, no tengo yo tampoco claro que vayan a ser my cup of tea, pero en cualquier caso yo les echo un par de orejas, que las ganas de descubrir música aumentan un poquito más cada día. Saludoss

    ResponderEliminar
  3. Hasta el vinilo se ve elegante. Habrá que escucharlos; igual está hecha la miel para la boca del asno, ja, ja. Un saludazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...