Ir al contenido principal

Gillan – Glory road (Virgin - 1980) (Music on vinyl - 2012)


Amigos, una cosa está clara: cuando algo se pone de moda, sube su precio. Así pues, estando los vinilos de vuelta al mundo de los tocadiscos tras regresar de su particular Hades del plástico, convendréis conmigo en que se están poniendo por las nubes. Esa es la razón por la que, a la hora de gastarme los dineros, lo hago en escogidísimas obras nuevas y –sobre todo– material de segunda mano. Y es que no me van las reediciones. No me atraen demasiado, es pagar por una copia y en ese aspecto prefiero tener el disco en soporte digital o el original –bien cuidado, eso sí– con su pátina temporal de autenticidad. Sin embargo, alguna reedición ha caído en mis manos por voluntad propia –Faith no more, Slayer– o porque me la han regalado. Es el caso del álbum que hoy me ocupa. Andaba el amigo @RockologiaTwit a finales de noviembre dedicando unas líneas al que también fue mi dealer, @ViniloRockodium –un estupendo tipo que tuve la suerte de conocer en persona–, quien tuvo a bien regalarme en su día este Glory road nuevecito. Y como ya sabéis lo que dicen de los dientes de los caballos regalados, me hace mucha ilusión poder disfrutar en vinilo de uno de los mejores discos de la banda de Ian Gillan. Tercer elepé lanzado bajo el nombre Gillan y segundo con Bernie Tormé a la guitarra, el original británico se acompañaba de un álbum de regalo llamado For Gillan Fans Only que desgraciadamente no se incluye en la reedición de 2012 de Music on vinyl que tengo. Apenas un detalle sin impor... apenas un detalle. 


Total, que grabado en los Kingsway recorders studios con John McCoy y Chas Watkins a la producción, Ian Gillan se rodeó del mismo line up que había dado forma a su anterior Mr. Universe consistente en su fiel John McCoy al bajo, Bernie Tormé a la guitarra, Colin Towns a los teclados y flauta y Mick Underwood a la batería, para dar forma al siguiente track list:

A 
Unchain your brain 
Are you sure? 
Time and again 
No easy way 
Sleeping on the job 

B 
On the rocks 
If you believe me 
Running, white face, city boy 
Nervous 


Sobre los temas del disco, Unchain your brain es rapidito, una estupenda composición con la voz de Gillan y el bajo de McCoy llevando el ritmo. De nuevo, el bajo da entrada a Are you sure?, bastante purpleniano, con la guitarra y los teclados doblándose. En Time and again destaca un teclado que nos recuerda a un Hammond y una melodía vocal que se aparta del sonido clásico Gillan, lo que convierte a esta canción en la más extraña del disco para mi gusto. Una larga intro de Tormé da inicio a No easy way, un tema muy hard rockero. Y Sleeping on the job finaliza la primera cara del disco con otra andanada purpleniana. Esa manera de cantar, ese ritmo, ese riff, los teclados de apoyo... en definitiva, el sello que identifica lo que Gillan –sin despreciar su carrera en solitario– siempre fue y será, al menos para mi, el vocalista de Deep Purple. De hecho, Ian explica que por esa época un periodista le dijo que hiciese lo que hiciese y tuviese el éxito que tuviese, siempre estaría a la sombra de Deep Purple a lo que el vocalista le respondió que lo que sentía en realidad es que estaba alumbrado por el brillo de Deep Purple. Es una buena manera de aceptar –los años pusieron las cosas en su sitio– que no es negativo tener consciencia de aquello que le hace a uno grande. Pero me estoy apartando del tema. 


La cara B no podía comenzar mejor que con On the rocks, un temazo con mayúsculas desde su fascinante intro de teclados de Town a lo Tony Carey, pasando por las voces de Gillan, la guitarra de Tormé y la base rítmica, con una melodía que me recuerda levemente a los Whitesnake de Don’t break my heart again. Es mi preferido del disco sin duda. Con If you believe me Gillan nos regala una canción firmada por toda la banda excepto Town –quien, pese a ello, se luce– en la que encontramos al vocalista mostrando sus raíces bluesy, en un tema que desprende aroma a tabaco y bourbon. El siguiente Running, white face, city boy me resulta repetitivo, alegre y resultón, siendo otro de esos temas a lo Rainbow en los que imagino la guitarra de Blackmore encajando en él como un guante. Finaliza el álbum con Nervous, otro fantástico tema con un Tormé que cumple sin destacar sobre el resto de la banda, y con John McCoy llevando el ritmo preeminentemente y finalizando en solitario el disco. 


En resumen amigos, Glory road no me parece una obra genial –creo que Mr.Universe era más compacto–, pero en su conjunto es disfrutable y muy recomendable. Y con esta entrada me despido de otro año más en el que hemos podido disfrutar de la música y –gracias a este blog– aprender un poquito. Que 2018 os traiga salud, felicidad y algunos vinilos. 






¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. No he seguido la carrera de Gillan pero algún disco tengo por aquí y ciertos momentos excelentes tiene, sobre todo en los primeros ochenta. Un abrazo y que 2018 traiga a partes iguales vinilos y salud... o lo que sea que necesitemos para ser felices.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amigo. Lo cierto es que sólo necesito salud y amor. De momento tengo lo segundo y una mala salud de hierro (ya sabes, hipertensión, colesterol, azúcar, sobrepeso... y no visito un médico desde hace décadas, no sea que me encuentren algo más). Lo de los vinilos es un vicio, como el alcohol (del tabaco me quité hce años por suerte). Precisamente hace cinco minutos he ordenado una transferencia a un vendedor de vinilos todocolección. Mi mujer ya me ha dicho que no hay espacio en casa y que para qué los quiero. Le he dicho que para tenerlos y que es como una enfermedad, así que no me pida argumentos jajajaja... una santa es lo que es. Por supuesto, verán la luz en este espacio. Abrazo de vuelta.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...