Ir al contenido principal

Gary Moore "Back On The Streets" (1978)


1978 resultó ser un año muy fructífero para Gary Moore: mientras intentaba dar continuidad a su incipiente carrera en solitario, su buen amigo Phil Lynott reclamó de sus servicios para cubrir la baja de Brian Robertson en Thin LizzyRobertson, en una de sus habituales…digamos… discusiones de bar, se vio envuelto en una reyerta de la que salió con una mano rota. No era la primera vez que Moore cubría el puesto de Robertson...ya conocéis la fama de pendencieros de Lynott y compañía. 


Thin Lizzy estaban grabando lo que sería una de sus obras capitales, el magnífico Black Rose y, ya sin Robertson, fueron Gary Moore y Scott Gorham quienes finalmente acabarían grabando todas las guitarras en ese mítico disco.A parte de substituir a Robertson tanto en estudio como en directo, Moore estaba acabando de dar forma a este Back On The Streets, que contó con la colaboración de varios músicos de renombre: Simon Phillips a la batería (Jeff BeckJudas PriestJack BruceMSG y un largo etcétera), Brian Downey de Thin Lizzy (también a la batería), John Mole al bajo (bajista habitual de Colosseum II), Don Airey a los teclados y, evidentemente, Phil Lynott. Éste, como gratitud por la ayuda brindada en Thin Lizzy, se ofreció para componer, tocar y cantar en algunas de las canciones, resultando ser las mejores del disco.


Back On The Streets abre el ecléctico disco. Un trallazo de puro hard rock, muy en la línea Thin Lizzy, con un riff matador y unos solos que son pura energía. Fanatical Fascists (en la que también colabora Lynott) es otro de los temas más hard rockeros del disco, con la guitarra de Moore totalmente desbocada y salvaje, desprendiendo feeling y adrenalina por los cuatro costados. Las revoluciones bajan con una versión suavizada de Don't Believe A Word, el clásico de los Lizzy. Las voces de Moore Lynott se complementan a la perfección, puro sentimiento. El bajo de Lynott arropa la guitarra más bluesera de Moore, y es que el blues siempre fue una de las mayores influencias del irlandés.
Los virtuosismos instrumentales de Flight Of The Snow MooseHurricane y la bizarra What Would You Rather Bee Or A Wasp rompen completamente el ritmo del disco. No se trata de malos temas, todo lo contrario (la calidad instrumental de Gary Moore y del resto de músicos está fuera de toda duda), pero simplemente son temas que no esperas encontrarte en un disco que parecía orientado hacia el hard rock, con temas rockeros y directos. Dichos temas, de inclinación jazz-fusión, parecen descartes de Colosseum II y, junto a la insípida balada Song For Donna (dedicada a la novia de Moore en esa época, Donna Campbell, quien también colabora en la composición de algunos de los temas), hacen bajar muchos puntos a un disco que apuntaba maneras.




Afortunadamente cierra el disco una de las canciones más bellas de la historia del rock. La nostálgica Parisienne Walkways. Nunca la conjunción de las voces de Moore Lynott había sonado tan melancólica como en este tema. El solo de Moore, inspirado en el tema Blue Bossa del músico de jazz Kenny Dorham, es de los más emotivos que grabó jamás. Parisienne Walkways ya justifica por sí sola la compra del disco y se convirtió en uno de los estandartes de Gary Moore, que nunca dejó de tocar en directo.

A pesar de que se podrían descartar la mitad de los temas, Back On The Streets es un disco indispensable para entender la evolución de Gary Moore. Un disco a medio camino entre sus sonoridades jazz-fusión de Colosseum II y sus aventuras hardrockeras en Thin Lizzy. Poco después Moore abandonaría definitivamente Thin Lizzy para volcarse totalmente en su carrera en solitario. Si obviamos el curioso intento de formar una banda propia con G-Force (1980) la carrera de Moore despegó definitivamente con la publicación del brillante Corridors Of Power (1982)...pero eso ya es otra historia...



Comentarios

  1. Ostras buena historia. Me apunto el disco para pegarle una escucha a ver si es tan hardroquero como dices. Lo que tengo de Gary es en cd y digital nada en vinilo, creo... Aunque tampoco lo tengo muy controlado, algunos temas sueltos, alguna balada. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver que te parece. Temas hardroqueros los dos primeros del disco...para Moore hardrockero pillate el Corridors Of Power o alguno de sus direcos de la época más metalera. Un saludo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...