Ir al contenido principal

Dokken – Tooth and nail (Elektra 1984)


Amigos, hoy me parece un inmejorable día para recomendaros el Tooth and nail de Dokken, del que este septiembre se ha cumplido el trigésimo segundo aniversario de su publicación. Tal como ya os conté en este mismo espacio hace ya unos años, a los norteamericanos los descubrí un verano del 86 con el soberbio Under lock and key pero me atraparon de tal manera –es incluso uno de los pocos grupos que he llegado a ver en directo– que no tardé en comprar este Tooth and nail que hoy os presento y que conseguí de importación convencido de que se trataba de su primer trabajo, sin tener ni idea de la existencia del Breaking the chains, el debut de Don Dokken, banda que rápidamente vio cambiado su nombre a Dokken

Y es que, a principios de 1981, Don Dokken y sus compañeros Juan Croucier, George Lynch y Mick Brown firmaron un contrato con los franceses Carrere Records –el sello que llevaba a Saxon– gracias a Gaby Hauke, la manager de Accept, que también consiguió a Michael Wagener como productor, un entonces casi desconocido ingeniero de sonido que era íntimo amigo de Udo Dirkschneider e incluso había formado parte de la seminal primera formación de Accept. La conexión Accept no finaliza ahí ya que, pese a figurar Croucier como bajista en su primer elepé, el que grabó la práctica totalidad de los temas fue Peter Baltes, quien años más tarde volvería a formar equipo con Don en su disco en solitario del que también os hablé aquí. Al año siguiente, de vuelta en los Estados Unidos, Dokken ficharon por Elektra –llevándose a Wagener con ellos– y el resultado de su presentación fue tan malo que Croucier les abandonó para unirse a Ratt. De hecho, la compañía estuvo a punto de echarlos pero lograron convencerles para que les financiasen un nuevo álbum. 


El resultado fue el fichaje de Jeff Pilson como nuevo bajista y la contratación de Tom Werman, un hombre de Elektra que estaba produciendo a Mötley Crüe y que al poco tiempo abandonó a la banda, harto de la mala relación entre Lynch y Dokken y de los excesos de la banda. Por eso, aunque Elektra confió en el mítico Roy Thomas BakerQueen, Journey, Alice Cooper y un largo etcétera– como nuevo productor, lo cierto es que este dedicó más tiempo a estar de fiesta y llenar su nariz de polvos blancos que a trabajar en el disco, labor que recayó en el abnegado y voluntarioso Michael Wagener pese a las comprensibles reticencias de Lynch después de ver cómo había quedado su primer disco. Sin embargo, el resultado esta vez fue de lo más provechoso y llevó a Tooth and nail a cotas de ventas inimaginadas por los ejecutivos de Elektra, sobre todo para una banda que habían estado a punto de despedir y que basaba su energía creativa en un vocalista y un guitarrista que no se soportaban. Es significativo el hecho de que el recién llegado Pilson ejercía de bisagra componiendo con Don por un lado, mientras por otra parte hacía lo propio junto al dúo Lynch-Brown, amigos al provenir ambos de la banda Xciter. Lo sorprendente es que Dokken aún grabarían dos obras maestras más que alcanzarían ventas de platino antes de su primera separación como grupo. 


En definitiva, que Don Dokken a las voces, George Lynch a las guitarras, Jeff Pilson al bajo y Mick Brown a la batería, bajo la dirección más o menos aplicada de Tom Werman, Roy Thomas Baker y Michael Wagener grabaron en los Cherokee studios de Hollywood el estupendo Tooth and nail que hoy os presento –con portada de Studio B diseñada por Bob Defrin– y que tenía el siguiente track list

A 
Without warning 
Tooth and nail 
Just got lucky 
Heartless heart 
Don’t close your eyes 

B 
When heaven comes down 
Into the fire 
Bullets to spare 
Alone again 
Turn on the action 

El álbum se inicia de manera admirable con Without warning, una estupenda instrumental cargada de sentimiento que precede al tema título Tooth and nail, un hard rock rápido en el que Mick Brown golpea sin recato sus parches y Lynch –como no podía ser de otra manera– nos regala un fantástico solo. Just got lucky baja un poco el ritmo, pero sigue siendo un estupendo tema puramente dokkeniano –de hecho, fue el segundo single extraído del álbum– en el que la banda suena cohesionada y nos ofrece su mejor sonido, mérito sin duda de Michael Wagener a las mezclas. Heartless heart sigue la misma tónica, un hard rock festivo, con bonitos estribillos, la característica voz de Don, los estupendos guitarrazos de George y una base rítmica sin fisuras, cortesía de Mick y Jeff. Y con Don’t close your eyes, la banda pone el acelerador sin dejar de sorprendernos con el distintivo trabajo de guitarras de un Lynch que estaba sembrado y que alcanzaría su cenit en el siguiente disco del grupo. 

Cambiamos de cara hambrientos de más y nos encontramos con When heaven comes down, otro típico tema que sigue la tónica general y sirve de preámbulo a una fantástica Into de fire que se lanzó como primer single del elepé. Buenas melodías, buenas interpretaciones –de nuevo un impresionante solo–, coros, apoyo de teclados y estribillo facilón. Bullets to spare es otra canción típicamente Dokken, pero es la que menos me llama la atención de todo el disco. Quizás sea porque se encuentra entre la anterior y Alone again, el baladón del álbum, tercer single editado de este Tooth and nail justo después de finalizar la gira de presentación y –sin embargo– el gran hit del disco, un tema bastante simple pero con un estribillo y solo acojonantes. Y después del bajón, pone fin al disco la rápida Turn on the action, potente como ella sola dejándonos con ganas de más. 


En fin amigos, un aperitivo de enorme calidad que iba a servir de prólogo –para algunos de nosotros fue al revés– de su enorme Under lock and key. Y para que podáis juzgar, os acompaño la grabación completa del disco. Disfrutadla. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. No he trabajado mucho a los Dokken, pero me parece una buena banda y este un excelente trabajo. De hecho lo tengo en mi colección, aprovecho para ponerlo. Grande entrada como siempre. Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...