Ir al contenido principal

David Coverdale "White Snake" (1977)


En el año 1977 la carrera de David Coverdale se encontraba en punto muerto. Tras un par de años de éxito descomunal al frente de unas de las bandas definitivas del hard rock de los 70s, Deep PurpleDavid Coverdale estaba de repente sin banda y sin saber qué rumbo tomar.

Al ver que el proyecto Purple estaba definitivamente enterrado, Coverdale decidió exiliarse a la casa que tenía a orillas de lago Ammersee, en la pequeña población de Wartaweil (Bavaria), donde encontró la paz e inspiración suficientes como para escribir un buen puñado de temas que plasmasen toda su pasión por el Blues, el Rock, el Funk y el Soul. Y también su frustración por el repentino final de Deep Purple.
Para White SnakeCoverdale contó con su viejo amigo de adolescencia, Micky Moody, que luego formaría parte de la más famosa y fructífera formación de Whitesnake. El disco fue producido por Roger Glover en los estudios Kingsway de Londres, propiedad de Ian Gillan. Supongo que, aunque Coverdale fuese el elegido por el malhumorado Blackmore para sustituirlo al frente de Deep Purple, no había rencillas entre ellos.


Aunque el disco tiene el nombre de lo que sería su banda pocos años después, poco tiene que ver con el sonido de los posteriores Whitesnake. Curiosamente el tema más Whitesnake es el titulado White Snake, cuyas sonoridad se acerca más al hard rock que practicarían posteriormente. Y es que el disco es un conjunto de maravillosas canciones firmadas por la dupla Coverdale/Moody, en las que demuestran abiertamente su amor por el Rhythm & Blues y el Soul.

El disco está repleto de buenos momentos con la voz de Coverdale adoptando un aire muy Soul en Hole In The Sky (cantando en ese tono enamora a cualquiera), Time On My Side o Peace Lovin' Man (con coros gospel y unos exquisitos vientos con solo de saxo incluido).
Blindman es uno de los puntos álgidos del disco. Un sentido medio tiempo con un melancólico Coverdale. La canción es toda una declaración de su estado de ánimo en esa época, lamentándose de los buenos tiempos pasados ("I was dreaming of the past/Why good times never last?")

Lady mezcla Rock y Rhythm & Blues de manera irresistible, gracias a los metales y al slide de Moody. Y es que Micky Moody está pletórico a lo largo de todo el disco, sacando a pasear su slide en más de una ocasión (la divertida Sunny Days) o el Talk Box (White Snake). Celebration cierra el disco a ritmo de Funk, otra de las pasiones de Coverdale.


El resto de temas que Coverdale compuso durante esta época a orillas del paradisiaco lago Ammersee aparecieron en su segundo disco en solitario, el también recomendable Northwinds (1978). Poco después Coverdale adoptaría el nombre de su primer disco en solitario para su propia banda, Whitesnake...y eso sí que es otra h

Comentarios

  1. La verdad, este no me va mucho. Coverdale hace una buena interpretación y hay momentos buenos, pero, vaya, comparando lo que vino después... Esta semana hemos hecho doblete. Se lo merece. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto Rockologia. Es absurdo comparar los dos primeros discos en solitario de Coverdale con lo que vino después. Pero aislándolos de sus trabajos con Whitesnake son dos discos muy disfrutables. Y si...esta semana nos hemos puesto de acuerdo!!

      Eliminar
  2. Como bien dice Rockologia Twit, comparado a lo que vino después ( al año siguente con el Ep 'Snakebite, sin ir más lejos) este disco queda un poco a medias, pero creo que es importante ponerlo en el contexto que salió publicado para poner en valor la aventura en la que se embarcó David Coverdale. En fin, aquel año se publicaban "Never mind the bollocks" , "The clash" o "Damned, Damned, Damned", lo que deja claro en que estaba enredando la chavalería de la época... peroe s que en el campo del hard rock, estaban UFO, AC/DC, THIN LIZZY o JUDAS PRIEST publicando algunos d elos mejores discos de su carrera... si editar un disco como este, que sonaba a viejo ya de aquella, no tiene mérito, ya me contarán ustedes. David Coverdale lelva (en mi opinión) haciendo discos horribles desde 1984, pero merece vender lo que vende y ser muchimillonario.

    ResponderEliminar
  3. Ni conocía que tenía material en solitario

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...