Ir al contenido principal

Jean Beauvoir - Drums along the Mohawk (1986)


A Jean le conocí –no en persona, por supuesto, sino en la manera en la que conocemos a nuestros ídolos los seres anodinos, a través de sus obras– en la primera mitad de los años 80, cuando encontré su nombre como coautor de diversos temas de Kiss –por ejemplo, las estupendas Thrills in the night o Who wants to be lonely– y porque cuando descubrí a The Plasmatics y estos grabaron a fuego su The damned en mi cerebro, leí en algún Popular1 que el tipo había formado parte de su line up en el pasado. Nacido en Chicago en el seno de una familia de origen haitiano, este bajista, guitarrista, cantante, productor y escritor musical que inició su carrera en la infancia –tocando la batería– y pasó por bandas de R&B, doo-wop, punk rock y soul rock, alcanzó la fama a nivel mundial en 1986, aunque la mayoría de los que escucharon la canción quizás no sabían ni quién era su autor, con el tema principal de la película Cobra, dirigida por George Pan Cosmatos y escrita y protagonizada por Sylvester Stallone

Fue ese mismo año en el que Jean editaría su primer álbum en solitario para Virgin records, este Drums along the Mohawk que hoy os presento. El título –que está copiado de la película homónima de John Ford que en 1939 protagonizaron Claudette Colbert y Henry Fonda y que en nuestro país se conoce como Corazones indomables– hace referencia a la cresta mohicana rubia que Beauvoir llevaba en The Plasmatics y formó parte de su imagen hasta que, por necesidades estilísticas o cosas que con la edad pasan a algunos hombres, la cambió por una reluciente calva. En resumen, que en 1985 Jean se marchó a los Polar studios de Björn y Benny –sí, amigos, los de ABBA– y se grabó las voces, la batería, el bajo, la guitarra y los teclados de este Drums along the Mohawk. También utilizó los Media sound de Nueva York y los Townhouse y AIR London e invitó a Mick Jones de Foreigner y a Tom Lafferty para grabar un par de solos, y a su hermano Pierre para que le ayudase con los teclados en Feel the heat. Por si eso fuera poco, Jean Beauvoir también diseñó la portada –con ayuda de Robbie Coleman y el equipo de Stylorouge–, aunque en ese aspecto el resultado fue de lo más vulgar, para qué nos vamos a engañar. 


El track list de este álbúm –editado en nuestro país por Virgin España S.A.–, que adquirí no hace mucho en la Fira del Disc de les Cotxeres de Sants, totalmente nuevecito y por 3 miserables euros, era el siguiente: 

A 
Feel the heat 
Never went down 
Missing the young days 
Rockin in the street 
Sorry I missed your wedding day 

B 
Drive you home 
Same song plays on and on 
This is our house 
If I was me 
Nina 

Amigos, la verdad es que poco hay para analizar en profundidad en este vinilo de pop-rock hipermelódico y melílfluo con teclados por todas partes, una voz bonita –eso sí– , un bajo más presente que las guitarras, de las que sólo encontramos algunas pinceladas a lo largo del disco –como en Missing the young days o This is our house– que dan color a unos temas tan edulcorados que la escucha más de una vez al mes de este álbum provoca diabetes con toda seguridad. Incluso puedo deciros que Jean se plagia a si mismo en alguna ocasión, ¿o no es la melodía de Same song plays on and on la misma de Feel the heat? Pero no me malinterpretéis, para ser la opera prima de un tipo con cresta que venía de tocar con la chillona Wendy Orlean Williams, está muy bien. 


A partir de ahí, la singladura musical de Beauvoir incluye algunos discos en solitario, un álbum con Voodoo X y una carrera algo más fructífera y duradera con los más conocidos Crown of thorns. Deciros también que el tipo es todo un ejecutivo y que, además de colaborar en la composición de temas para otros músicos, ha sido presidente de Voodoo Island Entertainment Group –al frente de donde hizo negocios con Richard Branson de Virgin, Gene Simmons de Kiss o Lou Pearlman, el creador de los Backstreet Boys–, y consejero delegado de Renegade Nation, la empresa de comunicaciones por satélite de Steven Van Zandt -¿quién dijo que los rockeros no tenían cabeza?- antes de meterse en el mundo de la producción televisiva. 


Pero todo eso ya es otra historia. Para ilustrar lo que supuso este primer paso en la carrera en solitario del bajista os acompaño mis canciones favoritas del disco, los temas Missing the young days, Feel the heat, This is our house, Same song plays on and on y Nina






¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Interesante historia que desconocía por completo!!Genial...eso si, los temas no son aptos para diabeticos!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...