Ir al contenido principal

Deep Purple – Concerto for Group and Orchestra (1971)


Amigos, ya estoy aquí un viernes más para dedicar unas líneas a alguno de mis amados vinilos. Y lo cierto es que no es tarea fácil, la verdad. ¿Me creeréis si os digo que he estado a punto de publicar una reseña de un álbum de Rainbow que yo mismo había traído a este espacio tiempo atrás? En fin, que cuando me he dado cuenta he cambiado de álbum inmediatamente, aunque escogiendo otro en el que se pueden encontrar dos de sus protagonistas. Me refiero, como ya habéis visto, al que Deep Purple editó con la Royal Philharmonic Orchestra del Concerto for Group and Orchestra compuesto por el genio Jon Lord. Y es que, antes que Metallica, Scorpions, Kiss o Yngwie Malmsteen –por citar algunas bandas–, los Deep Purple ya tocaron con una orquesta, con el añadido de que, en lugar de que esta hiciese arreglos sobre sus temas, en este caso era la composición original la que estaba orientada a integrar orquesta y grupo. Por cierto, antes de que me corrijáis: el disco se editó en 1969 en los Estados Unidos y un año más tarde en el Reino Unido. Si he puesto en el título 1971 como año de edición es porque poseo la versión española de EMI-Odeón, y en nuestro país salió ese año. 

Total, que este retoño obra de Jon Lord –solo hay que leer los textos de la contraportada– sirvió de puente entre el tercer disco de la banda, el homónimo Deep Purple, y su cuarta y aclamada obra In Rock y supuso un rodaje perfecto para Ian Gillan y Roger Glover, que acababan de reemplazar respectivamente a Rod Evans y Nick Simper. Así, con una funda diseñada por Castle, Chappel & Partners Ltd. con fotografías del Daily Express y British Lion Films, Harvest editó en la Gran Bretaña –Tetragrammaton Records lo hizo en los Estados Unidos– parte del concierto que tuvo lugar la noche del miércoles 24 de septiembre de 1969 en el Royal Albert Hall de Londres, con la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Malcolm Arnold, Ian Gillan a las voces, Ian Paice a la batería, Ritchie Blackmore a la guitarra, Roger Glover al bajo y Jon Lord al Hammond. 


Grabado por Dave Siddle y Martin Birch con la unidad móvil de los De Lane Lea recording studios, la edición en vinilo contenía un extracto del concierto ofrecido esa noche al recoger únicamente los tres movimientos de la pieza de Lord, Concerto for Group and Orchestra, dejando fuera la sinfonía número 6 Op.95 de Malcolm Arnold, y los temas Hush –del primer álbum de Deep Purple, Shades of Deep Purple de 1968–, Wring that neck –del segundo disco de los británicos, The book of Taliesyn– y Child in time, un adelanto de un tema que acabaría incluído en el siguiente vinilo de la banda, In rock

El track list fue: 

A 
First movement (Moderato-Allegro) 
Second movement (Andante) Part I 

B 
Second movement (Andante) Part II 
Third movement (Vivace-Presto) 

A mi, el movimiento que más me gusta y que considero una fusión genial de orquesta y banda de rock es el primero, con ese regusto sixties en su transición a lo que sería el sonido setentero de los Purple que inaugurarían con su posterior obra, In rock. Del segundo movimiento prefiero las partes vocales de Gillan a las puramente orquestales. En cuanto al tercero, también me parece muy lograda la integración de todos los instrumentos clásicos y eléctricos aunque –pese a ser lo más famoso del movimiento– la parte del solo de Paice es la que menos me gusta. Como siempre, técnicamente el batería es impresionante, pero en mi opinión me parece que rompe el tempo del conjunto de la pieza. Claro que no soy ningún entendido, así que lo dejo a vuestro juicio. 


La verdad, no creo que muchos de vosotros hay escuchado esta obra –yo, sin ir más lejos, tengo el elepé y no debo haberlo hecho más de cinco o seis veces en mi vida– pero os aseguro que supone toda una experiencia. Si os gusta el hard rock sesentero, la música clásica o los experimentos arriesgados, no podéis dejar de darle al menos una escucha a este Concerto. Se lo debéis al genial Lord, esté donde esté. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla


Comentarios

  1. Pues tendré que aplicarme, porque lo habré oído una o dos veces y sin demasiada atención. Le tengo un poco de gato a la mezcla de grupo de rock y orquesta... Pero vaya, que al play le doy ya mismo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. A mi me pasa lo mismo, esas mezclas son atractivas, suenan bien, para pasar un rato, pero personalmente nunca me han llevado a nada. Buen intento, saludos King

    ResponderEliminar
  3. En lo personal disfruto mucho con algunas bandas que mezclan su sonido con la orquesta cabe mencionar que no todas logran buen resultado, pero una de ellas que si lo ha logrado han sido los maestros de Deep Purple. Así que éste álbum ésta bien logrado para mí. Gran entrada King

    ResponderEliminar
  4. los orígenes del prog rock... genial aporte!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...