Ir al contenido principal

Faith no More – The real thing (1989)


Amigos del vinilo, la verdad es que las cosas empezaron a funcionar gracias a Metallica. ¿Que de qué os hablo? Tenéis razón, quizás deba comenzar por el principio. Iron Maiden habían editado su Killers en la vieja Europa cuando en la costa oeste de los Estados Unidos, Billy Gould y Mike Bordin formaban una primeriza versión de FNM que por entonces se denominó Faith no Man. Un año después cambiaron de nombre y tras diversos cambios de formación –sobre todo en el puesto de vocalista-, Faith no More editaron We care a lot, un disco autofinanciado que no tuvo demasiado éxito, pero sirvió para llamar la atención de un joven sello independiente que les ofreció grabar su primer elepé, Introduce yourself. Sin embargo, ¿fue ese sello realmente el culpable de que Faith no More, una banda con sonido inclasificable, consiguiesen un contrato, el conocimiento del público y los medios y –por consiguiente- la oportunidad de aparecer incluso en la MTV

 James y su camiseta de FNM

Pues yo creo que no. Si nos remontamos a finales de los 70, veremos que Jim Martin –guitarra-, Mike Bordin –batería- y un tal Cliff Burton habían formado un grupo llamado EZ Street que tuvo un corto recorrido antes de que Bordin formase Faith no Man y Burton se uniese a Metallica. Así pues, ignoro si fue porque el sonido de la banda llamó la atención del por entonces punkarra James Hetfield o si fue por recomendación de Cliff Burton, pero resulta que el frontman de los Metallica apareció un día en una sesión de fotos con una sencilla camiseta de FNM. De todos era conocida la pasión de Ulrich y los suyos por grupos de la NWOBHM, pero ¿quiénes eran esos Faith no More que además eran de la zona? 


Total, que tras el discreto éxito de Introduce yourself y tras un cambio de vocalista, el line up de la banda quedó definitivamente compuesto por Mike Patton a las voces, Billy Gould al bajo, Jim Martin a la guitarra, Mike Bordin a la batería y percusión y Roddy Bottum a los teclados. Y con Matt Wallace ayudándoles a la producción como había hecho en los álbumes precedentes, se encerraron en el Studio D de Sausalito para poner en las tiendas The real thing con el siguiente track list

A 
From out of nowhere 
Epic 
Falling to pieces 
Surprise! You’re dead! 
Zombie eaters 

B
The real thing 
Underwater love 
The morning after 
Woodpecker from Mars 

Se inicia esta joya con una guitarra cruda, un bajo con vida propia, una batería potente y unos teclados con ese sonido Camela, de cabra y silla que incomprensiblemente encaja de perilla en esta mezcla ecléctica de estilos. Y si le añadimos la inclasificable voz de Patton, bueno, cosas como el comienzo con From out of nowhere no pueden ser más alucinantes. Llega entonces el tema del clip que pegó el pelotazo en la MTV, el estupendo Epic, esa mescolanza de riffs, teclados preeminentes, hard rock, funk metal y hip-hop que tras el subidón adrenalínico finaliza con ese piano melancólico. Pero ¿qué es eso que acabamos de escuchar?, pues sí, fanáticos de Priest, Scorpions o Anthrax, hay otras cosas interesantes en el vasto y complejo mundo del metal. Sigue Falling to pieces –nada que ver con la de Velvet Revolver-, algo floja para mi gusto, y la genial Surprise! You’re dead! –cortesía de Jim Martin- que te golpea en la cara justo cuando piensas que quizás te has precipitado comprando ese vinilo. Thrash puro, amigos. La cara A finaliza con Zombie eaters, un tema que comienza con acústicas y la voz de Patton, a la que se unen los teclados de Bottum. Hasta ese instante podría incluso precernos una canción de Pink Floyd... de nos ser porque el tema anterior ya nos ha dado un aviso de lo que puede acontecer en los surcos de The real thing y porque ese título de comedores de zombies no presagia precisamente un remanso de tranquilidad. Aun así, tenemos la duda hasta que el bajo distorsionado de Gould nos golpea en la cara a mitad de la canción y muestra la verdadera personalidad de otro de los fantásticos temas que contiene el álbum. 


The real thing es otra mezcla de teclados, potente base rítmica con predominancia del bajo, melodías thrash, juegos vocales por parte de Patton e interludios en los que se aprecian –llamadme loco- notas jazzy a lo The Police, en resumen, otra fabulosa andanada dificil de etiquetar, un estupendo tema que precede a Underwater love, una canción que comienza pareciendo menor pero que se convierte en otra pequeña e inesperada joyita. Batería y bajo dan comienzo a otro temazo, The morning after –nada que ver con el de Ratt- que sigue con la tónica general de base rítmica más teclados, guitarras afladas y voces entre el virtuosismo y la psicosis. No está nada mal, pero suena a lo que ya llevamos escuchado en el álbum e incluso a su antiguo hit We care a lot. En ese sentido es -en mi humilde opinión- una canción sin entidad propia, aunque caracteristica de la banda. Cierra The real thing el pajaro carpintero de Marte, Woodpecker from Mars, una extraña instrumental con tintes arábigos compuesta –a saber si proviene de sus EZ Street- por guitarrista y batería. Una gozada. Y es que este álbum, con Angel dust –genial- y King for a day me parecen la Santísima Trinidad de los FNM

Os acompaño los clips de Surprise! You’re dead! –hilarante grabación de Billy Gould en la que, entre otras lindezas, podemos ver a Jim Martin hacha en mano persiguiendo a una gallina- y de Epic, el pelotazo que reventó la MTV y les plantó en el panorama del metal mundial y en el que podemos ver a Jim Martin llevando una camiseta de tributo a su amigo Cliff Burton




¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. A finales de los 80 hastiado del mal rumbo que seguia el heavy metal me decanté por escuchar nuevos sonidos. Cuando oí Epic me quedé flipado. Como no, corrí a la tienda a por el disco pero luego no me dijo demasiado. Lo tengo que recuperar, tal vez con el tiempo me entre mejor.

    ResponderEliminar
  2. Curioso. Este viernes hemos coincidido en el año de nuestro vinilo, 1989, pero con propuestas totalmente diferentes. Faith No More nunca han entrado en mis favoritos, pero Angel Dust me lo he pinchado hasta aburrirme. Buena época para la música...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...