A Anthony Lawrence Carey le conocemos por su participación en el discarral máximo Rising (1976) de Rainbow, donde tocó los teclados. Tras la gira correspondiente (aparece en On stage del 77), alcanzó a tocar en el siguiente, Long live rock'n'roll (1978), donde comparte créditos con David Stone. Son suyas la introducción de Tarot woman o el solo de A light in the black. Tony Carey puede presumir de haber formado parte de uno de los momentos épicos y fundacionales del hard & heavy.
Tras su marcha, vivió en Alemania varios años, asentándose en el estudio del productor Peter Hauke en Frankfurt como colaborador. Tony aprovechaba las horas libres para grabar sus propias composiciones. En 1981 debutó con el single Jamie; alternó discos instrumentales, con un sonido similar a bandas como Krafwerk, con otros intentos más, digamos, comerciales. De hecho, alternó la edición de discos bajo su propio nombre con otros bajo el de Planet P Project. Trabajó durante muchas horas sus capacidades vocales hasta convertirse en un sólido cantante. Lo mismo podemos decir de su labor como guitarrista.
Editó en 1982 el álbum I won't be home tonight en un sello menor con cierta repercusión en Alemania y Estados Unidos (alcanzó el nada despreciable 167 en discos y el 64 en sencillos). Problemas legales de la compañía (embargaron hasta el máster de esta obra), le dejó sin contrato, momento que aprovechó Geffen Records para hacerse con Planet P Project, esa parte más experimental de Carey. En una jugada taimada, Carey firmó no aparecer en ninguna imagen o vídeo del grupo y separó este alter ego de la carrera bajo su identidad personal. Cuando quiso editar su siguiente largo, Geffen le puso pegas y se marchó a MCA Records. El tipo tenía un objetivo, lo persiguió incansablemente.
Así, en 1984 editó este Some tough city con la producción de Peter Hauke y el protagonismo absoluto de Mr. Carey: canta, toca guitarras, bajos, percusiones, baterías, programa, mete teclados, Vocoder y hasta se hace sus propios coros. Recibe apoyo de Fritz Matzka en algunas baterías y la labor solista a la guitarra de Johan Daansen, Reinhard Besser y Robbie Musenbichler, así como un solo de saxo de Eddie Taylor. Endogámico total.
Comienza con una canción fantástica. A fine fine day suena a pop, pero tiene un poso progresivo interesante y una lavor con los teclados brutal, así como una buena interpretación vocal. Estribillo grandioso. El vídeo lo dirigió Storm Thorgerson. A lonely life tiene un toque más hard, con una buena guitarra y un fraseo algo más agresivo. "And you think you're marking/Time 'til something comes along/But you're not the first little princess baby/To find that you were wrong". De mis estribillos favoritos, con muy buenas armonías. Eddie goes underground sigue esa mezcla pop rock en una estructura directa con un buen puente-estribillo de ritmo rápido "I hеard you had a little trouble up in Stanislaus County with that girl/The onе you didn't ask about her age". First day of summer salió como segundo sencillo. Trata de una escapada que salió mal. Iba a comerme el mundo con mi colega y el tipo se escapó. "Yes sir, we lied a little/And we maybe stole some/Sayin "Southern CA here we come"/The kid stole the keys and he drove away/I wound up washin' dishes at a Holiday Inn". Cierra con Reach out esta cara, una canción corta y directa sin adornos. Una batería programada, un bajo hecho con sinte, unos guitarrazos y una melodía al estilo Russ Ballard.
Su inquieta cabeza le llevó a editar al final del mismo año otro trabajo de Planet P Project con buenos resultados comerciales y unos meses después Blue highway, su último con MCA y que falló en romper su techo de fama y dinero. En 1986 sufrió una crisis existencial: acabó el contrato con MCA y se separó de mala manera de Hauke, mudándose de ciudad y de estudio. Nuestro héroe ha alternado la labor de producción, músico de sesión y composición con múltiples entregas discográficas: hasta 34 álbumes con su nombre, apareciendo acreditado de algún modo en casi 600 obras musicales.
La copia que comparto hoy es una copia yanqui sin mucho fuste: ni letras ni créditos ni nada. Al menos salió barata y suena bien.
Disfrutad del fin de semana, gentes de bien y de mal.



Gran sorpresa para mi este disco, de uno de esos músicos que aparecen en un álbum que se convierte en mítico y a los que luego les pierdes la pista. Ni se me había ocurrido que tras el Rising, este hombre tendría una carrera propia ya no como teclista sino como multiinstrumentista. Y aunque el talento queda probado, el sonido no es para nada el que ayudó a crear en Rainbow. Eso sí, son cosas mías o... ¿no crees que el riff de A lonely life tiene algo de proto-Street of dreams? Y Tinseltown me ha encantado, con ese sonido a lo Foreigner que podría haber cantado Gramm perfectamente. Total, un disco de pura basurilla ochentera agradable y entretenido. Poco más en mi opinión. Por cierto, quizás ya sabes que Peter Hauke tenía una hija llamada Gaby que se convertiría en letrista de Accept tras el seudónimo Deaffy además de manager del grupo y Señora Hoffmann. Una especie de Yoko Ono del metal, vamos. No tiene nada que ver, pero me encanta el salseo jebimetalero. Un abrazo y a sobrellevar este infierno de climatología. KING
ResponderEliminarEl salseo siempre es bienvenido 🤣 Lo sabía, pero me enteré hace poco de la relación paternal. El diaco de hoy no da para más: entretenido, bien compuesto y ejecutado, ideal para escuchas casulaes camino del trabajo. El mérito de Carey reinventándose es de alabar, desde luego. Un abrazo fresquito.
EliminarLo de ser el teclista en uno de los míticos temas de RAINBOW ya debería ser suficiente. Solo he podido escuchar (de momento) la primera canción y me ha recordado al The Boss 80's y al Petty de del Southern Accents, quizás sea cosa mía.
ResponderEliminarCierto aire se da, pero ya sabes que, en realidad, escuchamos parecidos según nuestra experiencia y gusto. Ya dirás qué te pareció el disco.
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