Ir al contenido principal

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)


Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente.

En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo, por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo. Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo

No voy a relatar aquí las archiconocidas peripecias de los madrileños. Lo que fueron y lo que pudieron ser. Su triste reunión con todos los miembros enfrentados y las actuales facciones intentando recuperar las sensaciones de los más nostálgicos. Cierto es que sigue apareciendo información de la banda que no conocía. Como la fallida gira por Japón y la grabación de un directo en el mítico Budokan. También se barajó la posibilidad que Martin Birch les produjera un disco. Con Barón todo es un "y si...".

Lo cierto es que a pesar de tenerlo todo en contra, con este disco consiguieron lo que parecía imposible, otro clásico y un nuevo éxito. De nuevo una portada mítica de Ángel Ortiz. Varios himnos imperecederos. Me quedo quizás con "Cuerdas de acero" e "Hijos de Cain", porque siguen incluyéndolas en su set list. Pero como olvidar a Beethoven tocando rock o la enésima ocasión en que Carlos de Castro sale a la carretera a darle caña a su coche (y aún quedaba "El pedal"). Como no disfrutar de la habitual crítica social de la dupla Campuzano-Cortés o de la última gran canción compuesta por Armando de Castro, con permiso de "Cuerdas de acero". Y como no sentirte parte de esos chicos del rock bailando como malditos.

Edición original de Chapa de la época, comprada en una de esas tiendas de disco de toda la vida y ya extinta, Candilejas. Grabado por fin en Madrid, después de la experiencia londinense y con una producción descomunal, a pesar de no tener un productor de referencia ¿Lo hubiera hecho mejor Martin Birch? Lo dudo, pero hubiera molado.

Puede que, si me dejáis, vuelva con "Tierra de nadie". Un más que solvente fin de ciclo.

Comentarios

  1. Perfecto, una gran elección. Voy a escucharlo ahora mismo, yo también soy más team Barón que team Obús, aunque me gustan también. Y sí, es una pena ver cómo acabaron y lo que podrían haber sido y no fueron, aunque con esas personalidades, ni Birch hubiese podido evitar el desenlace.

    P.D. Hoy también hubiese tenido que publicar entrada, pero mi ordenador ha muerto, escribo desde una tablet moribunda y sigo sin tener teléfono móvil, así que no sé cuando nos volveremos a encontrar por la intenté. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando leas esto, espero que pronto, gracias por comentar cómo siempre. Igual nos leemos de manera analogía o publicamos en papel. Nunca se sabe. Barón han sido siempre muy apocalípticos.

      Eliminar
  2. Uf, menudo clasicazo que nos traes. Coincido contigo en que es su último gran disco, lleno de clásicos. "Breakthoven", "Cuerdas de acero", y sobre todo "Hijos de Cain" o "Chicos del rock", mis favoritas. Muchos recuerdos me trae este disco. Yo también fui muy fan de Baron, aunque también Obús me gustaban. Para mi no había rivalidades, me gustaban también Maiden y Ac/dc 😅. Haces muy bien en traer por aquí este clásico que faltaba. De un grupo histórico, por supuesto, aunque con final triste. Pero vaya discos clásicos que se marcaron en los 80. Ente ellos éste. Muy buena elección. Mítico, como bien has dicho. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha traído muchos recuerdos a todos. Es lo bonito de la música.
      Gracias a ti.

      Eliminar
  3. Discarral. Sin más. Lo de portada mítica es un poco de estudio, porque las portadas de Barón son malísimas, vamos, que por portadas nadie habría comprado un disco suyo.

    Creo que en este álbum hay una joya escondida: no ver, no oír, no hablar. Ese tema es tremebundo.

    Gracias por traer este enorrrme trabajo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un caso perdido, otro temarral del que nadie se acuerda. Una grabación muy grande. Es verdad que la portada no es la mejor, pero es muy carismática. Ese Sancho...

      Eliminar
  4. Que discazo la verdad. En su momento a Heavies más mayores que yo les pareció un pequeño bajón, a mi para nada, desde Breakthoven a "Hijos de Caín" todo temazos. Mi favorita es "Chicos del Rock". Yo siempre fui de Barón, Obús me parecían mucho peores a pesar de que tengo en mi colección "Poderoso como el Trueno" que me parece muy digno, pero en mi opinión no hay color; hasta Panzer me gustan más que Obús. Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Banzai y Sangre Azul. Mejores que Obús también. Esto son gustos y por supuesto sin desmerecer a Fortu and Co. Y muchos otros que nos quedan por ahí. Un discazo de mucho cuidado.
    Gracias por aportar. Abrazos

    ResponderEliminar
  6. También soy de repasar discografías, o parte de ellas, porque algunas acabaron siendo infumables, y hace poco tocó la de Barón Rojo. Ahora estoy con Obús 😅 y no se puede comparar. Del heavy ochentero añado el debut de Santa y el "Fuego" de Ñu. Jero Ramiro , qué guitarras. Ah, del disco que comentamos hoy poco más que aportar. Contiene mi (posiblemente) canción favorita de la banda, ese Hijos de Caín. Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Anónimo1/6/26 14:47

    Gracias por aportar, como siempre. Y me ha hecho recordar a los otros "grandes", para mi, Ángeles del Infierno (que omisión más dolorosa).
    Qué mayores somos!!!
    The Road (Sergio)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...