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David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)


Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love. Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis, que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff, el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios, los RPM studios y los Skyline studios, está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, la batería, los teclados y los sintetizadores– junto a Michael Frondelli, excepto en los tres últimos temas del disco, coproducidos por Fran Manzella –productor asociado de los Skyline– y Matthew Fritz, que también programó algunas baterías de pega. 
 
En el apartado musical, cuenta con la participación de Kasim Sulton al bajo, un tipo que ha sido durante más de cuarenta años la mano derecha de Todd Rundgren y ha colaborado con una ingente cantidad de artistas como Meat Loaf, Joan Jett, Hall & Oates, Patty Smith, Don Helder o los Blue Öyster Cult. A la batería encontramos a Thommy Price, miembro durante casi dos décadas de los Blackhearts de Joan Jett y también colaborador de los Blue Öyster Cult o Billy Idol. A los teclados tenemos al multiiinstrumentista Ed Roynesdal, que también toca el Hammond y ha sido durante décadas la habitual mano derecha de Joe Jackson y a Tommy Mandel, músico en infinidad de discos de –sobre todo– Bryan Adams, además de Dire Straits, Chrissie Hynde, Bon Jovi, Tina Tuner y un largo etcétera. Y haciendo coros estuvieron Jane Hamper, Lala Gang y Lisa Fischer, una habitual en escenarios de medio mundo girando con Luther Vandross, Tina Turner, Chaka Khan o The Rolling Stones, que incluso llegaría a grabar en 1991 un álbum por cuyo primer single se llevó un Grammy. Vamos, que los mimbres para urdir la trama de este Safety love no eran precisamente de baja calidad. Así pues, ¿qué nos ofreció finalmente Drew en su debut? 
 

Pues el disco comienza con el tema que da título al álbum y tanto por la voz como por el sonido de guitarra, parece que estemos ante un tema de Billy Idol con Steve Stevens pasado por unos arreglos hard melódicos. Y aunque Drew no es Stevens, resulta más que solvente como guitarrista y la verdad es que la tonada resulta muy atractiva, mezcla de guitarrazos, punk pop y teclados. Las revoluciones bajan con Common emotion, un medio tiempo con arreglos synth pop y con cierta atmósfera tirando a post punk gótico que resulta disfrutable. Le sigue Green-eyed lady, una versión del éxito de los Sugarloaf de Jerry Corbetta con la que Drew recupera esa pátina de Billy Idol de Ali-Express llevándola a su terreno e insuflándole guitarrazos y nuevos aires tardochenteros que le aportan energía. Girl in the window sigue la misma senda del hard pop rock con un buen trabajo vocal e instrumental –quizás con demasiado protagonismo del sintetizador, lo que ancla demasiado la canción a su tiempo– y la cara finaliza con She’s the one, una insulsa baladita bien ejecutada pero de estribillo repetitivo y facilón. 
 
Le damos la vuelta al vinilo y Queen of the night resulta un hard pop rock radiable, con coros y agradable de escuchar aunque sin que –al menos a mi– emocione demasiado. La siguiente es Pretty baby, pop rock con arreglos de sintetizadores, baterías programadas y de interés únicamente para completistas de sonidos tardochenteros. Y aunque ese es el tono que impregna también la producción del tema que encontramos seguidamente, Machine gun love goza de un nivel algo superior, aunque sólo sea por un bajo más presente y el uso de coros femeninos además de mayor fuerza vocal por pare de Drew. City of fire, nuevamente con el disfraz de Billy Idol de mercadillo, pone un punto final digno a esta obra en la que seguramente este neoyorquino puso toda su ilusión y talento –las últimas palabras que me parece entender del disco, it’s all or nothing, son toda una declaración de intenciones– esperando su lugar en el panorama discográfico. 
 

Total, que no sé de dónde salió ni gracias a quién tuvo esta oportunidad, pero supongo que debido a unos pobres resultados de esa apuesta comercial –la época tampoco ayudaba– David Drew vio desgraciadamente como el brillo de su carrera se diluía como las lágrimas en la lluvia de las que hablaba Roy Batty en Blade Runner. Rebuscando en el mundo de los músicos de tercera división, parece ser que un batería llamado Billy Mills que actualmente toca en los Muscle Shoals, una banda local tributo de los Allman Brothers, estuvo años empleado como músico residente en el mítico CBGB neoyorquino con la banda de Drew, con quien tocó durante tres décadas recorriendo escenarios varios. Al menos parece que el músico no alcanzó el estrellato pero pudo vivir de su pasión, que ya es algo. 
 

Lamentablemente, esta entrada no tiene un final feliz y –al igual que Vic Vergeat, el protagonista de la entrada de hace quince días– Drew falleció en 2023. Por suerte, nosotros aún estamos por aquí para recordar su música. 
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Ni bueno ni malo, la verdad. Ese apego por sonar a Idol descarado y esa producción tan predecible (batería pésima y demasiado presente) lastra un poco el resultado final. No le faltan momentos disfrutables, tampoco le daba mal a la guitarra. Menudo equipo le pusieron a este desconocido en el estudio, tanto que no les quedó presupuesto para la portada 😂😂 Qué horror. Otra muesca en la colección de basurilla ochentera en este nuestro blog. Igual la próxima semana me animo yo a copiarte 😉 Un abrazo.

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    1. Anónimo4/4/26 18:45

      Ese es el resumen. Basurilla de nivel, escuchable, algo fuera de su tiempo ya, con posibles pero sin recorrido. Espero tu muesca. 😉 KING

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  2. Pues nuevamente ni idea de este tipo colega, pero ya en la primera canción suena ese rollo a lo Billy Idol con teclados a lo Simple Minds?? Pues mola!

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    1. Anónimo5/4/26 10:06

      Descubriros artistas que yo mismo he descubierto? Que os molen? Pues misión cumplida 😉 Gracias por comentar. Saludos y buen fin de Semana Santa. KING

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  3. Pues aunque suene a copia u homenaje, suena bien. Disfrutón el disco.

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    1. Anónimo5/4/26 17:56

      Todo un éxito, con lo difícil que es acertar contigo. Un abrazo. KING

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  4. Pues teniendo en cuenta que soy muy fan de todo el pop ochentero y que tengo amigas que me machacan en cada fiesta con Idol, Nick Kersow y Corey Hart, he disfrutado del disco. Me ha parecido muy buen cantante (entre Idol y Asbury) y esa producción limpia típica 80'. Drew se merecía un One Hit Wonder al menos.
    Lo que no has contado es si de nuevo te compraste el vinilo por intuición y portada. Me tienes en ascuas.
    Abrazos!

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    1. Jajajajaja... en efecto, fue por la portada y el año de edición sumado a que todo lo que he comprado de MCA de esa época no me ha defraudado. Me alegro de que hayas disfrutado de Drew & co. Un abrazo. KING

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