Ir al contenido principal

Dragonfly- Dragonfly (Megaphone, 1968)

 

The Legend no hicieron honor a su nombre, aunque bien mirado DRAGONFLY casi que tampoco, aunque hay que decir a su favor que grabaron uno de los mejores trabajos del primer Rock Duro.

 Se fueron de una pequeña comunidad de Colorado a la soleada california de los Doors y estamparon una galleta sonora repleta de Rock embrutecido arrancado por las bravas del árbol del Blues Rock para inyectarle Acid Rock Heavy abrasivo por momentos que hacía parecer a los primeros Steppenwolf un coro de iglesia católica.

 En realidad todo en este disco suena muy 60's; ok, es finales de 1968, Led Zeppelin todavía eran The New Yardbirds y cuando escuchas "Blue Monday" te estremeces totalmente con esas guitarras que vomitan tus amplis con una aguja del tocadiscos que no puede escapar de esos surcos que la aferran entre un maremágnum guitarrero ácido, bramante y maravilloso.

 Cream, Yardbirds resuenan en las melodías de estos mozalbetes, no me cabe la menor duda, las voces pueden recordar a Keith Relf, las guitarras a Page o Beck guardando las distancias, hay feedbacks de guitarra brutales a The Who, lineas de bajo a lo Creation y sicodelia ácida a lo Steppenwolf.

 Definitivamente no son tan Doom como Blue Cheer, son mucho más luminosos pero siguen siendo duros, el fuzz machaca casi omnipresente; son la evolución natural de The Litter, The Remains, los británicos The Birds de Ronnie Wood y tantos otros.

 Esto de lo que os hablo suena con nitidez en "Enjoy Yourself", ruda pero melódica, Hard pero Pop. Antes que los Zepp des-construyeran "You Shook Me" Dragonfly llevaron a cabo una pequeña diablura con el legado de Willie Dixon, la recauchutaron de Heavy drogota y la llamaron "Hootchie Cootchie Man". 

Copia de Eroe Progressivo del 2002

Luego metalizaron a los Electric Prunes convirtiendo "I Feel it" en una precursora del sonido futuro de los Blue Oyster Cult. "Portait of Youth" podía tener cosas de unos Beatles poseídos por The Litter en 1968 con un bajo y una batería en modo Jack Bruce/Ginger Baker.

 Uno de los cortes más salvajes del álbum es "Crazy Woman"; la línea vocal es áspera, las guitarras redoblan fuzz guitar y los solos braman agudos entre un ritmo bajo/batería sofocante. El hippismo reinante en 1968 se combate desde lo que pudo ser un medio tiempo y no fue ("She Don't Care") porque nuevamente las guitarras y el ambiente en general del tema se empeñan en troquelar los sonidos de aquel momento pero dentro de un Rock que en 1968 imagino que sonaría insano. 

Mismas sensaciones o casi con "Time Has Slipped Away", aunque esta suena como si en el 66 el Heavy Rock hubiese aparecido de repente. "To be Free" es otro momento despampanante del disco, un tema cuasi arti que los Creation o The Eyes les hubiesen prestado a Dragonfly sin tener que inspirarse demasiado en ellos.

 La despedida cae con otra joya más 66 que 68 o 69 aparentemente, ya que las melodías sixties de "Miles Away" son engullidas por una lengua de Fuzz guitar y no pocos efectos sicodélicos. 

Finalmente Dragonfly vería el sueño húmedo y fumeta de tener sus canciones en las tiendas cuando el sello Hollywoodiense "Megaphone" las puso a circular a finales del 68, copias carísimas que el sello "Reo" también puso en la calle en Canadá aquel mismo año.

 En Europa no se tuvo copias reales del álbum hasta 1992 en las que el sello "Eva" las publicó en cd. En vinilo "Eroe Progressivo" prensó copias de aquella manera en 2002 y luego el ilerdense "Guerssen" ha hecho lo mismo varias veces desde el 2012, aunque el sonido es muy satisfactorio y la presentación ya ni os cuento.




Comentarios

  1. Estupendos. Otros que no conocía de nada. Muy de acuerdo con el análisis que haces de cada tema. Estos sonidos psicodélicos y crudos de proto hard rock sesentero siempre llaman mi atención poderosamente. Saludos. KING

    ResponderEliminar
  2. Si, el pozo del Proto Hard Rock no tiene fin y esta gente suena de puta madre. Tenía la impresión de que te gustaría. Saludos para ti también.

    ResponderEliminar
  3. Lo bueno de estos discos primitivos para mí es que siempre caen bien. Incluso con una producción tan áspera como esta. Te añado la referencia a The Kinks que me ha venido a la cabeza escuchando algunas canciones, sobre todo en la forma de componer, o Ten Years After, con otro registro. Siempre agradezco llenar el blog de discos que no aparecerían en ningún otro sitio. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, los Kinks también estarían entre todos esos grupos que en un par de años influencian a esta clase de grupos, una pena que esos mismos Kinks no diesen un impulso Hard a su música. Estoy pensando en el disco Arthur de los Kinks y lo enorme que es y lo publicaron en el 69. Otro saludo

      Eliminar
  4. Otra de esas joyas ocultas (al menos para mí) de ese pozo sin fondo del proto-hard psych (o como queramos llamarlo). Me encantan estos sonidos, y me ha gustado especialmente en tu reseña la asociación con bandas clásicas de finales de los 60. En fin, otro disco más que interesante que descubro por aquí. Excelente aporte. Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...