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Bastard – Tearing nights (Strand, 1978)


Seguramente ya os lo he comentado con anterioridad, pero quiero reafirmarme en mi decisión desde hace años de no comprar cedés –para tener las canciones en formato digital ocupando sitio en casa ya las escucho online cuantas veces quiera– y de casi no comprar caros vinilos nuevos, exceptuando en la actualidad los de Ghost o algún álbum que puntualmente decida adquirir por que es de colorines, reluce en la oscuridad o cualquier chorradica por el estilo. Los discos que en su día dejé pasar, o no se encuentran fácilmente o están caros. Y las reediciones no me gustan, prefiero tirar de segunda mano pese a lo arriesgado de adquirir cosas usadas. Por eso sigo buscando en cada feria de discos o tienda que visito lo que llamo mis unicornios. Respecto a mi participación en este blog reseñando vinilos –algo que me genera trabajo pero también mucha satisfacción, pareja a los descubrimientos que hago gracias a las publicaciones del resto de colaboradores–, los antiguos de mi colección que aún no han pasado por aquí –cada vez menos– son los imprescindibles de los que cuesta decir nada porque no hay nada que se pueda contar de ellos que no sepa todo el mundo. Aún y así acostumbro a traer alguno por este espacio de tanto en tanto, aunque ya hace tiempo que estoy focalizado en hacerme principalmente con rarezas que en muchas ocasiones me llevo a casa sin tener idea ni tan siquiera del estilo de música que tocan sus autores. 
 
Un claro ejemplo de ello es este vinilo de Bastard, el grupo que hoy os traigo y que toca presentar. Los Bastard fueron una banda formada a finales de los 70 en Hannover, la misma localidad que vio nacer a los Scorpions, aunque a estos de hoy no los encontraréis en las listas de éxitos de ningún año. Sus referentes declarados eran Free y Bad Company y sus integrantes un tal Günther Gruschkuhn alias Keith Kosoff por razones obvias a la guitarra rítmica, Hans-Ulrich ‘Uli’ Meissner a las guitarras, Karl-Heinz Rothert al bajo y voz y Thomas ‘Toto’ Korn a la batería y percusión. El álbum que os presento –y que escogí en base a esa imagen tardosetentera, mezcla de hardrockera y psicodélica– es su segunda obra, un disco titulado Tearing nights, grabado y producido en los Teldec studios de Hamburgo por Klaus Bohlmann y del que sin dilación paso a comentaros su track list
 

Comienzo la escucha sin saber lo que me voy a encontrar y me doy de bruces –o de oídos, mejor dicho– con una Tearing nights de riff acedeciano y solo schenkeriano en la que sí, se advierten influencias del hard blues rock con pinceladas space rock de los primeros Free pero no soy tan conocedor de la obra de Rodgers & co. –habré escuchado varias veces en mi vida el Fire and water y poco más– para poder opinar demasiado sobre ello. Con más ritmillo le sigue Make my life a dream, un tema enérgico que cuenta con la colaboración de Eckart Hofmann al saxo y al que sigue Burning heart, con el mismo mood –como se le llama ahora– que caracteriza los temas predecesores. Más hardrockera –seventies style, ojo– es Move on, con una base rítmica más marcada y muchos guitarrazos aquí y allá que me vuelven a traer ecos de Michael Schenker y UFO. La cara finaliza con una Lover’s grief en la que el grupo baja las revoluciones exageradamente para regalarnos un hard blues de lo más emotivo que creo que podría haber sido un buen final de álbum. 
 

Sin embargo aún falta dar la vuelta al vinilo y la cara B comienza con fuerza con una Rock ‘n’ roll is the winner que supone toda una declaración de intenciones tanto en el título como en su sonido. Simple pero efectiva, igual que la siguiente Dust on the roof, aunque esta baja un poco el tempo con respecto a la anterior. Le sigue Faithfool love, aún más pausada y de la que –de ser este un álbum ochentero– diríamos que es la power ballad del disco. Vamos, que hace años que dejé el tabaco pero perfectamente podría haberle el robado el encendedor a mi esposa y haberme plantado en medio del comedor a ondearlo en el aire. Daddy was a rock’n’roller es un rock and roll clásico con mucho boogie y un solo muy logrado y enérgico. Al tema incluso le meten palmas. El disco finaliza con Get up, wake up, un medio tiempo con mucha presencia del bajo de Rothert con
–salvando las distanciasecos lejanos al Joker de la Steve Miller Band
 

Y poco más os puedo contar. Como podéis constatar por la foto de la portada, el grupo tenía una imagen infecta aunque resulta que también una sorprendente e inesperada calidad musical, lo que convierte la compra a ciegas de este vinilo en un acierto. Gracias a este álbum, los Bastard llegaron a telonear a AC/DC en la parte alemana de su gira Powerage y un par de años después –tras la edición de un álbum en directo– compartieron escenarios con los Judas Priest, ahí es nada. Poco después comenzaron a producirse cambios en el line up de la banda, de la que salieron ‘Toto’ Korn y Uli Meissner, aunque la nueva formación con Ullus Steinvorth a las guitarras y Fritz Randow a la batería –este último pasaría luego por Victory, Sinner o los mismísimos Saxon– no daría como fruto la edición de disco alguno. 
No obstante, aún quedaba algo por hacer: como último trabajo conjunto, el grupo se acabó reuniendo en Roma a finales de 1983 para grabar dos temas de la banda sonora de la cinta de ciencia ficción She antes –ahora sí– de desaparecer para siempre. 
 
Eso es todo por este viernes. Lo dicho, dadles una oportunidad que valen más de lo que muestran. 
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Pues una banda a descubrir, desde luego que por los grupos que nombras tienen pinta de gustarme y las trazas del grupo me recuerdan un poco a los Blackfoot y a los Scorps 70's. Lo que comentas de los cds opino igual.
    saludos

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    1. Anónimo7/3/26 10:54

      Yo creo que te puede gustar bastante. Ya me dirás. Saludos. KING

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  2. #Hostiaputa que todavía habemos gente comprando discos a ciegas. ¡Ídolo! Con esa foto de la portada no sé si me los hubiera llevado, ya te digo yo. En fin, realizada la escucha, ni tan mal. Un rollo Status Quo también en algún momento, además de los inevitables Bad Company e, incluso, los Scorpions de finales de los setenta. De esos discos que solo reseñamos por aquí. ¡Les damos su minuto de gloria! Un abrazo.

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    1. Anónimo7/3/26 17:57

      Venga, no me digas que no te han gustado más que para darles sólo un minuto de gloria. Como decían Andy Warhol o los Damn Yankees, por lo menos tienen fifteen minutes of fame jajajaja. Abrazo de vuelta. KING

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  3. Pues porque tú has dicho que son alemanes. Con 'Burning Heart' estaba cantando el 'Sweet Home Alabama'. He encontrado mucho de los Heep era Lawton (Lovers grief). Estupendo sonido, ejecución y canciones. Mejor que muchos de América, Credence o los propios Heep.
    Menudo descubrimiento a pesar de su inefable portada!

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    1. Anónimo7/3/26 18:00

      Me alegra haberte sorprendido trayendo a estos pobres semidesconocidos que, como ya he dicho, tienen más calidad musical que lo que su imagen podía hacernos imaginar. Pese a eso, no tuvieron demasiado recorrido artístico. Sin embargo, ya anuncio a los que me seguís en el blog que mañana tendréis una sorpresa relacionada con estos bastardos. Un abrazo y gracias por leer, escuchar y comentar. KING

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  4. Pues tu compra fue todo un acierto. Cualquier cosa que suene a mezcla de AC/CD, UFO o Bad Company ya tiene toda mi atencion. Ni idea de estos tipos. Pero me han sonado de maravilla. Buena de dosis de hard rock setentero, algo de rock and roll, bastante mas variado de lo que me esperaba. Pasan de Status Quo a Bad company en un segundo. Me ha gustado. Lo que también es un acierto es tu propósito de no comprar más CDs ni vinilos nuevos. También me hice ese propósito hace unos años, y veo que al no he cumplido. Pero estoy de acuerdo en que (excepto discos imposibles de conseguir o de precio exorbitado), es preferible buscar el unicornio en nuestras amadas cubetas de mercadillos, ferias, … Un saludo.

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    1. Anónimo9/3/26 20:15

      Gracias por escuchar, comentar y abrazar el trastorno de Diógenes por la basurilla vinílica jajajaja. Me encanta haberte descubierto un grupo y que te haya gustado. Saludos. KING

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