Ir al contenido principal

Airrace - Shaft of Light (Atco Records, 1984)

 


 Hoy os traigo algo más 80's que el Helicóptero de Tulipán y no es broma. 

"Shaft of Light" fue un medido producto de su época preparado para vender miles de discos, pero aunque se dieron una serie de factores que parecía que los billetes verdes desbordarían los bolsillos de músicos, productores y directivos de la discográfica, el producto final sería un fracaso comercial en toda regla que acabaría con la vida de un grupo que al menos tendría tiempo para abrir para Queen antes de que sus miembros fuesen recogidos por otras bandas como restos de un naufragio.

 Algún directivo avispado quiso convertir a AIRRACE en los Journey/Foreigner a este lado del Atlántico. En aquellos días "Escape", "Frontiers" y "4" lo estaban petando en USA y Japón, por qué no seguir la misma fórmula en UK?

 En la banda se citan músicos con experiencia (Leslie Mansworth ex guitarrista de los NWOBHM More) y jóvenes con aptitudes (Jason Bonham, uno de los primeros casos de "nepo- babies" en el Rock Duro); además, sin llegar a las cotas imposibles de calidad de Steve Perry o Lou Gramm se ficha para la voz a una joven promesa que responde al nombre de Keith Murrell.

 El grupo se cerraba con dos músicos más que solventes, el bajista Jim Reid que debutó con este trabajo en un disco y que se mantendría al margen de cualquier trabajo musical hasta la reunión de Airrace a finales de los dosmiles y el teclista Toby Sadler, este último con experiencia acumulada en los White Spirit de Janick Gers, posteriormente en los Samson de Paul Samson y en la actualidad miembro de la banda tributo Letz Zep.

 Peter Grant que conocía desde su tierna infancia a Jason Bonham hizo de Cicerone ante un directivo de Atlantic que fichó a la banda para la subsidiaria ATCO, que les puso al hábil Beu Hill procedente de los USA, la cosa parecía coser y cantar.

Copia original USA

El disco cumple todas las reglas de la era de los vinilos y las cassettes, diez canciones -35 minutos que empiezan con "I Don't Care" y sus teclados en primera línea pero con un buen colchón de guitarras de apoyo, una voz competente y un estribillo boomer que se estira y que parece no terminar nunca, algunos arreglos parecen robados al tema centrar de "Miami Vice".

 Más durilla "Promise to Call", con un toque muy Gramm en la voz de Murrell, nuevamente Airrace aciertan en el estribillo mientras que los arreglos de la guitarra convencen. 

Una intro de teclado nos pone en la pista del "4" de Foreigner, fornida por momentos con esa producción de Beau Hill que da un brillo particular al sonido de las guitarras, buen chorus nuevamente.

 En "Open Your Eyes" piensa en Survivor, de nuevo hay un equilibrio casi zen entre fuerza y delicadeza, AOR y Hard Rock. 

Una de mis favoritas cierra la primera cara, "Not Really Me" es esa canción que puede ser AOR pero a la vez querer que tu primo el de "Zumosol" te de un poco de su energía Led Zepeliana.

 "Brief Encounter" abre el lado B y con sus teclados iniciales veo perfectamente a Daniel LaRusso y al profesor Miyagi dando de hostias a todos los tipos del Cobra Kai; tan hortera como encantadora.

 "Caught in the Game", con el mismo título de una canción de la época de Survivor tenemos una de las canciones más potentes a la vez que estándar del disco, otra de las que podría salir en cualquier engendro televisivo de la época en sus títulos de crédito.

 Otra que camina por un pasillo Hard-aorero es " Do you Want my Love Again", los riffs de guitarra son duros sin molestar y el chorus tiene su punto. El AOR de walk-man y bici estática está presente en la dinámica "Didn't Wanna Lose Ya" y el cierre lo dan con " All I'm Asking", potente por momentos, brillante en otros (con un toque a lo RATT) pero lejos como el resto del álbum de que tus canciones se conviertan en "Eye of the Tiger" o " Escape".

 De todas formas " Shaft of Light" entretiene mucho, es perfecto para ese periodo en el que te vas a buscar el sol o suple la falta de él, un disco de culto en definitiva incluso en la era dorado de su estilo.



Comentarios

  1. Menudo viernes me habéis dado los tres que habéis publicado entrada. Tres discarrales como una catedral, estupendérrimos vinilos que ya me gustaría poseer a mi. En este caso, una joya, una mezcla de AOR con hard rock melódico que desgraciadamente no tuvo continuidad a lo largo de los 80. ¿Beau Hill, ecos de Sirvivor y Foreigner...?, ¡me lo envuelva, por favor! En fin, otro de esos que si pillo por ahí no dudaré en traerme a casa. Saludos. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se suele ver mucho por ahí este disco, en ferias igual aparece alguna vez. Imaginaba que te gustaría. Saludos

      Eliminar
  2. En cedé lo tengo, pero si aparece en el radar a un precio pagable no me importará doblarlo en vinilo. Me gusta mucho. Quizá más de lo que realmente merece. Pero ese sonido me engancha irremediablemente. Buenísimo hoy también. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy entretenido la verdad. Yo tuve una reedición de las cutres en cd de Wounded Bird, luego me pillé la reedición de Rock Candy y hace relativamente poco en una feria el vinilo. Saludos

      Eliminar
  3. No soy objetivo con estos discos. Fantástico. Siempre he pensado que el AOR inglés (y el canadiense) tenían un feeling especial. Este discazo o los de Phenomena y Virginia Wolf, con Bonham también, son impresionantes. Murrell es uno de esos cantantes que no ha tenido la suerte que se merecía. Me has dado una gran mañana de AOR.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Opino parecido, Canadá tiene mierda de la buena, muy fan de Honeymoon Suite

      Eliminar
  4. Pues otro buen descubrimiento. Puro AOR de calidad, aunque es verdad que hay por ahí algún ramalazo "hardroquero" interesante. La escucha se me ha hecho muy amena. Aqui hay calidad. Y me he quedado sorprendido descubriendo aquí a Jason Bonham, debía de ser muy joven cuando grabó esto (en la foto parece un adolescente). Muy buena entrada. Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...