Ir al contenido principal

LIONEL RICHIE: Can´t Slow Down (Motown, 1983)




En esta ocasión aún sigo teniendo este vinilo. Aleluya. Pero no es exactamente mío. 

Me quedé con la exigua, pero muy relevante para mí, discografía de mi hermano mayor, sí, el del “True Blue” de Madonna, cuando abandonó el seno materno, dejando todo lo musical atrás. Como a la mayoría nos ha pasado, siempre ha habido una figura, habitualmente mayor, que fue la que nos introdujo en algo que no habíamos escuchado (o hecho o probado) nunca. Y a pesar de lo efímera de su aportación, Saxon, Maiden, Motorhead, Leño y Barón Rojo, en ese orden exacto, entraron en mi vida. Superé rápidamente a mi 'maestro' y su desinterés se convirtió en una parte de mi vida sin la que no podría ni respirar. Y entre aquellos vinilos abandonados estaba la edición original del sello Motown de “Can´t Slow Down” de Lionel Richie.

Me ha sorprendido y me alegra a su vez, ver que esta será la primera referencia de un disco de Lionel Richie en el blog. Si algunos pensáis que no estoy en mi elemento o que es un “guilty pleasure” de cajón, ni mucho menos. Siempre me ha encantado el sonido sofisticado, más cerca del West Coast en ciertos temas que del propio soul, de esta grabación. Y descubrí porqué varios años después. Con solo 8 canciones y 40 minutos de duración, es uno de los discos más vendidos de la historia de la música. Más de 20 millones de copias. 

Se notaba que la Motown tenía pasta. Distribuido en España por RCA, es una edición muy completa y colorida. Con una foto central muy simpática de Lionel, aunque parece mucho espacio desaprovechado y todas las letras y créditos. En esos créditos había cientos de nombres, no exagero, y yo no conocía a ninguno. David Foster, Humberto Gatica, Greg Phillinganes, Paulinho da Costa, Nathan East, Richard Marx y Jeff Porcaro. Todos nombres ilustres que empecé a ver años más tarde en multitud de grabaciones de AOR, West Coast y del pop más mediático. Qué decir del increíble solo final de guitarra de “Running with the night” que me tenía hipnotizado y que un tal Steve Lukather, el mismo que un año antes había participado en el “Thriller” de Michael Jackson, había ejecutado con absoluta maestría. Nunca fue tan conocido como el de Eddie Van Halen en “Beat it”, pero me quedo con el del guitarrista de Toto.

No sé cuántos de vosotros habéis tenido la oportunidad de asistir a un concierto de este monstruo del escenario. Pero tuve la suerte de que me regalaran entradas para su concierto en Fuengirola y os puedo asegurar que es una experiencia única. No solo por el dominio absoluto de las tablas y una voz y energía envidiable a los 76 años, si no por la calidad impresionante de los músicos que le acompañaban. Una banda de rock. Clásicos de los Commodores, homenaje a Van Halen con un "Jump" que puso en pie hasta a los octogenarios británicos y nórdicos que yacían en sus sillas de plástico, el mítico "We are the world" que compuso junto a Michael Jackson y prácticamente la mayoría de clásicos que componen el vinilo del que hoy hablamos, "Hello", "Penny lover", "Stuck on you", "All night long" y por supuesto "Running with the night".

Para mí, uno de los mejores discos de la historia en su estilo. Así de claro.





Comentarios

  1. Hostia hostia qué sorpresón esto por aqui. En mi casa, mi hermano el mayor era de los discos heavies como ya como he dicho. Pero el segundo era el de la música más suave( me llevan 9 y 7 años). De él saqué muchos artistas como Dire Straits, Ramoncin, Wham! pero también música negra como Whitney Houston o Lionel Richie. En casa estaban los tres primeros vinilos de Lionel. Yo en cd tengo este y el Dancing in the ceiling. Además de algún otro de su época moderna, el Louder than words y Time. Y como tú, no es guilty pleasure. Era y soy fan de esta música. Me voy a pinchar el cd ahora mismo... Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Que alegría compartir estos momentos. Y es que es un discazo. Con su sonido y en su momento. Y absolutamente mítico.
    Gracias por comentar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigo teniendo los videos en mis VHS. Me gustaban mucho las baladas pero también los temas festivos. Y qué decir de que se inventara las palabras africanas que dice. Esa historia está guapa ya que viendo que se les iba en tiempo pedir frases de verdad, se inventó las palabras jajaja. Joder hacía tiempo que no me ponía esta música y lo he disfrutado de verdad.

      Eliminar
  3. Me parece una propuesta excelente. Y lo has vendido tan bien que lo meto ahora mismo en la liste de reproducción. Aquí hay calidad, eso se nota. Y mira que cuando escuchaba de crio el “All night long”, no me decía nada. Al escuchar ahora (con otros oídos) estas canciones, me suenan de otra manera. La verdad es que este disco es un clásico, y haces bien en traerlo por aquí. Un saludos.

    ResponderEliminar
  4. Me alegra haber recuperado artistas contrastado y que siguen siendo actuales porque la producción y la forma de composición de aquella época eta para durar en el tiempo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Lo he escuchado y no se me han saltado los puntos ni nada. Sigo de una pieza. Pero no me lo voy a comprar, probablemente no haga el esfuerzo nunca más y a otra cosa. Eso sí: reconozco su magnífica voz y una producción impecable. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento haberte hecho pasar un 'mal' rato. Otros lo disfrutamos como niños. De eso se trata esto.
      Abrazos.

      Eliminar
  6. Anónimo2/3/26 17:53

    Pues si aún nadie había reseñado a Lionel por aquí, bienvenido sea. De sonido elegante y muy bien producido, salvando un par o tres temas me parece soporífero y –cosas de la época- con abuso de las percusiones de máquina. De todo el disco salvaría la estupendérrima Running with the night (tiene un algo que la hace genial para mi gusto), la imprescindible All night long (party, karamu, fiesta forever) porque creo que todos los de mi generación la tenemos grabada a fuego en las neuronas y –cómo no– la edulcoradísima y diabética balada Hello, que si la hubiesen grabado Scorpions o Judas Priest diríamos que es de las mejores de la historia. El resto, puff. En fin, another brick para este muro vinílico que viernes a viernes construimos entre todos. Saludos. KING

    ResponderEliminar
  7. Si al final nos gusta un poquito a todos. En directo, como muchos músicos, gana enteros.
    Gracias por comentar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Rainbow - Rising (Polydor, 1976)

  Hay discos que uno descubre poco a poco y otros que parecen caer del cielo como una revelación. En mi caso, Rising pertenece claramente al segundo grupo. Ya sabéis que mi historia con el hard rock fue tardía, y estuvo influenciada por mi hermano mayor. Él tenía un montón de discos del género. Pero yo era muy joven, muy blandito, muy ñoño y muy popero y tardé mucho en curiosear en su colección. Os he contado que empecé con Bon Jovi , Europe y Whitesnake . Pero durante unos años tampoco profundicé mucho más allá. Y es curioso porque, sí, los discos antiguos de Whitesnake sí los escuché y me gustaron mucho. Pero no me dio por escuchar otros discos clásicos en la misma medida. A ver sí, lógicamente conocía a Rainbow pero más por su reputación que por su música. Y creo haber pinchado el Bent out of Shape que estaba en casa. Sabía que detrás estaba el genio de Ritchie Blackmore , el mismo que había escrito algunas de las páginas más importantes del rock con Deep Purple . Y ta...

Pantera - Vulgar display of power (ATCO, 1992)

  Darrell Lance Abbot, alias Dimebag, antes Diamond, y Vincent Paul Abbott, conocido como Vinnie Paul, son famosos en el mundo de la música por formar parte de Pantera . A los catorce años Vinnie comenzó a tocar la batería; su hermano, dos años menor, intentó emularle, pero el bueno de Vinnie no le dejaba tocar su instrumento, así que Darrell se agenció una guitarra. Se pintaba como Ace Frehley y hacía poses delante del espejo. Unos meses más tarde, los dos tocaron su primera canción juntos: Smoke on the water. Y desde entonces permanecieron unidos en lo personal y en lo musical. A principios de los ochenta formaron Pantera (Vinnie, 17 años, Dimebag, 15). Su padre, Jerry Abbot, músico country y compositor, quien tenía un estudio, les produjo sus primeros cuatro discos y les hizo de manager hasta que firmaron con Atco Records. En esos años, grabaron tres discos de glam metal (algo más metal que glam): Metal magic (83), Projects in the jungle (84) y I am the night (85) con el cant...

The Stooges - Now Playing (Rhino-Elektra 2024)

  No puedo decir que sea un fan de los Stooges o de Iggy Pop en solitario, nada de eso, pero siempre he tenido debilidad por la figura icónica del menudo frontaman de Detroit. Aunque como digo no soy un fan al uso de su música si que puede decirse que el primer disco de los Stooges me parece imponente y el segundo (" Funhouse ") hasta cierto punto fascinante.  Por eso y viendo que las páginas de FFVINILO estaban huérfanas de material de la seminal banda de Iggy Pop , los temibles hermanos Asheton y Dave Alexander era una buena idea hacerle un hueco a este " Now Playing" , recopilatorio escueto y al grano con diez de las más aberrantes y acojonantes grabaciones de los cuatro dementes de Detroit que albergaban los asustados surcos de sus dos peligrosas primeras obras del 69 y 70.  Aquí están todas las que los que no sois seguidores del grupo debéis conocer y seguramente muchos acabéis amando u odiando, la indiferencia no suele quedarse instalada en el receptor d...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Magnum - Mirador (FM, 1987)

  Este "Mirador " con esa ensoñadora y épica portada con una especie de "Dragón Mamut" caminando sobre un hermoso manto de nieve obra de  Rodney Matthews fue una jugada del sello " FM " para volver a poner sobre la mesa la discografía pre " Vigilante" del quinteto comprendida entre 1978 y 1985, y entre los discos " Kingdom of Madness" y "On a Storyteller's Night " pasando por " Magnum II " del 79, el directo " Marauder " del 80, " Chase the Dragon " del 82 y " The Eleventh Hour " del 83.  Esa jugada del sello anterior de Magnum quería aprovechar el tirón de " Vigilante " pero no significó absolutamente nada en términos comerciales, además era el tercer recopilatorio del grupo en poco más de dos años, aunque en esta ocasión se trataba de un álbum sencillo (" Antologhy " publicado por "Castle Records" en Francia e Inglaterra era un doble LP) que eso sí,...

Whitesnake - 1987 (EMI Records, 1987)

Tras un parón, retomo la serie de esos tres discos que me introdujeron al mundo heavy y a ver si soy capaz de trasmitir mínimamente lo que quiero. Porque ya he borrado dos o tres veces la entrada al no gustarme nada cómo quedaba. Este trabajo de Coverdale y los suyos fue un descubrimiento aún mayor que el Slippery y Final Countdown para un adolescente (estamos hablando de alrededor de quince años) un poco ñoño. Porque, si Bon Jovi eran los chicos guapos del instituto y Europe los suecos del teclado interplanetario, Whitesnake con este disco representaban otra cosa: la sensación de que aquello era más adulto, más peligroso, más macarra. Qué cojones, más sexy. Y no sólo por una música más contundente y cargada de electricidad, sino también por la imagen construida alrededor de la sensualidad y el exceso (sin llegar al desfase de Mötley Crüe , por ejemplo). A eso también ayudaron los videoclips, con una carga de erotismo que para los que éramos chavales, resultaba casi tan impactante c...