Ir al contenido principal

L7- Bricks Are Heavy (Slash Records 1992/Reedición Licorice Pizza-Slash, 2022)

 "Bricks Are Heavy" está apunto de caramelo para cumplir 33 castañas, sin duda uno de los discos de su tiempo, por sonido, contexto y unas letras que siguen levantando ampollas como hacían en 1992, año en el que fue editado, y cuya reedición 30 aniversario os traigo este viernes.

 Cualquiera de los discos de L7 son reivindicables a día de hoy, "Smell the Magic" era mi otra opción, pero finalmente me decidí por su obra más significativa y vendida de su discografía. De mano deciros que en vinilo tenía el maxi single de la época del "Pretend We're Dead", el himno de la banda que me cautivó desde que lo escuché en el  "de 4 a 3" de Paco Pérez Brian, para comprar meses más adelante el CD en el que venía este tema.

 Durante años estuve detrás del vinilo original pero los precios desorbitados dejaron esta opción en misión imposible hasta que por fin me hice con esta reedición conmemorativa del 30 aniversario del lanzamiento del álbum, que me costó 32 euros, edición europea con manufacturación polaca.

 De todas formas "Bricks are Heavy" hay que tenerlo en el formato físico que sea, por su poderío, sus canciones redondas y redundantes y por su sonido, el más "accesible" del cuarteto hasta ese momento.

 Butch Vig, a la sazón capo del sonido del "Nevermind" de Nirvana, amén de otros clásicos populares del sonido 90's entre los que destacan Smashing Pumpkins o Sonic Youth fue el encargado de domesticar el maremágnum sónico que hasta ahora con Jack Endino y otros Donita Sparks, Jennifer Finch, Suzi Gardner y Dee Plakas desatan en sus grabaciones.

 Butch Vig mete en cintura al Punk desvergonzado que supura Grunge pero que se hace altamente radiable en la supina "Wargam" que con su letra anti bélica abre su camino de riffs penetrantes desembocando en "Scrap", quizás más emparentada con el sonido seminal de sus dos primeras grabaciones pero despojándola del "Noise" violento de aquellas.

 La tercera en discordia es el "Himno" por excelencia de las Angelinas, aunque sus fans podrían añadir la irreverente "Shove" del "Smell The Magic" o la alocada "Andrés" del "Hungry for Stinck", cero dudas sobre el calado de "Pretend We're Dead " en las emisoras de radio o su impacto en la MTV.

 Para ello una letra generacional qué fuese altavoz de una generación que estaba hasta el culo de padres, políticos, religiosos y del sistema en general, un riff machacón pero comercial al mismo tiempo y un estribillo sencillo y de calado inmediato, así fue, la canción es una de las más recordadas de su momento y caló entre millones de veinteañeros que como yo en aquel momento se hizo muy fan de L7.

 "Diet Pill" volvía al sonido más Grunge y menos comercial gastando una letra feminista y reivindicativa para rematar el primer acto con otras dos odas al descontento y la mala hostia, las Punk rockers "Everglade" y "Slide".


 En el reverso de entrada la cosa se "calma" con la garagera "One More Thing" para subir de tono con otra de las altamente inflamables del álbum, "Mr Integrity".

 "Monster" puede presumir de sonido alternativo, Pixies me vienen a la cabeza al escucharla, y también Veruca Salt, banda que dos años más tarde debutaría con el magnífico "American Things".

 La penúltima es de las más salvajes y recordadas del disco, también por su irreverente letra y porque formó parte de la banda sonora de la película de Oliver Stone "Asesinos Natos", "Shitlist" es el tema en cuestión.

 Se cierra con otro ejercicio de Punk Metálico, "This ain't Pleasure", otro himno inconformista con un toque Sleazy y con un riff de guitarra que me recuerda al de una banda que aunque de Los Angeles seguramente representa todo lo contrario a lo que L7 quería ser,  LA Guns y su "Nothing to Lose".

En el año 2000 se estimaron 327000 copias despachadas del álbum, posiblemente 25 años después podemos estar hablando de medio millón de copias vendidas aproximadamente. 





Comentarios

  1. Nunca he sido seguidor de estas mujeres, aunque las recordaba con un sonido más sucio, punk y destroyer relacionadas sónicamente con las Babes in Toyland, de las que llegué a comprar un cedé. Sin embargo, quizás por lo que cuentas de la producción, este disco que traes hoy me ha parecido muy interesante, con una mezcla de punk, garage rock y metal muy pesado, de sonido grueso pero limpio. En fin, una sorpresa. No me tiraré a por su discografía, pero me ha resultado de lo más entretenido. Saludos. KING

    ResponderEliminar
  2. Te diré que yo lo tengo en CD. Desde luego yo hubiera barajado las mismas opciones que tú, pero al final me hubiese quedado también con "Bricks are Heavy" a pesar de resultar más evidente.
    Melodías perfectas y un sonido solido pero muy bien negociado entre todas sus influencias. Un disco que sigo escuchando mucho y que en su día también reseñé en mi blog.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. muchas gracias por vuestros comentarios. L7 tienen otros discos que me gustan mucho, como Hungry For Stink, Triple Platium The Beauty Process, Slap-Happy y Smell the Magic

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

a-ha – “Hunting High And Low” (Warner Bros Records, 1985)

Hay dos canciones cuyas diez primeras notas de sintetizador tienen un sabor inequívoco y 'auténtico' a años 80. Una es “ Just Can’t Get Enough ” de Depeche Mode (‘p a-pa-pa-pa-pa-pa-pam ’…) y la otra es “ Take On Me ” de a-ha (‘ ta-na-na-na-nanana ’…), el grupo protagonista de este #FFVinilo, titulado “ Hunting High And Low ”, donde venía incluida.   Me hace ilusión traerlo, además, porque es un disco especial para mí. Fue el primero que me regalaron, corría el año 1988 y en mi clase del colegio se hizo el típico “amigo invisible” al final del curso, como despedida, pues al año siguiente empezábamos el instituto y nos separábamos después de muchos años juntos en la educación general básica. En aquel momento yo era fan acérrima de estos noruegos, como solo puede serlo una adolescente en plena edad del pavo. Y mi “amiga invisible” me regaló este disco, cosa que yo le agradecí eternamente porque, como digo, era seguidora incondicional del grupo, y también porque, como ya he ...

Stevie Wonder - In square circle (1985, Tamla Records)

    Voy a compartir con vosotros uno de los LPs de mi colección con una portada más vistosa o curiosa. No es que sea, musicalmente hablando, uno de mis favoritos. Pero bueno, esa portada en 3D y el libreto en plan CD pero a tamaño de vinilo, son fantásticos. A sus 35 años, en 1985, Stevie Wonder publicó este disco. Todos conocéis más o menos su historia: éxitos en los años 60 siendo un niño prodigio. Lo rompió en los 70 editando varios clásicos. Y a principio de los 80 tuvo su época dorada en ventas: “ I just called to say I love you ” de la película La mujer de rojo fue todo un éxito, como su colaboración en el “ We are the world ”. Con este disco ganó en los Grammys del 86 la categoría de Best Male R&B Vocal Performance vendiendo más de 4 millones de copias a nivel mundial, la mitad de ellas en USA. En este disco, Mr. Wonder , reservó la cara A para las canciones de amor y la cara B para las que tenían un contenido más político o social.   “ Part-time lo...

Warlock - Burning the witches (Mausoleum records – 1984)

Amigos del vinilo, metidos ya en plena canícula –cómo me gusta utilizar palabras raras y eso que soy de ciencias– voy a dedicar mi entrada de hoy al debut del grupo de Doro Pesch . Porque sí, aunque evidentemente Warlock nació como banda y la la diminuta vocalista de Düsseldorf era principalmente su frontwoman , lo cierto es que su carisma y su fuerza –además de su continuidad en el tiempo al frente del proyecto– la acabaron convirtiendo su parte más visible e identificable. De hecho, Doro ha construido su carrera con esos cimientos y el recuerdo de sus compañeros se ha ido difuminando entre la bruma del tiempo. Total, que tras pasar por numerosas bandas underground , el batería Michael Eurich , el bajista Frank Rittel , los guitarristas Peter Szigeti y Rudy Graf y la pequeña Dorothee –que por entonces contaba 18 años– fundan oficialmente Warlock y consiguen su primer contrato con el sello Mausoleum , que pone en las tiendas este sem...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Dare - Out of the silence (A&M, 1988)

  Darren Wharton era un mocoso cuando tocó los teclados en el Chinatown de Thin Lizzy, allá por 1980. Acababa de cumplir 18 años. Se mantuvo en la banda los dos siguientes álbumes, Renegade (1981) y Thunder & Lighting (1983) curtiéndose en los escenarios con Scott Gorham, John Sykes, Brian Downey, Snowy White y, por supuesto, Phil Lynott, en cuyo álbum en solitario de 1982 también tocó. Años después del final de Thin Lizzy formó su propia banda, a la que llamó Dare por consejo de Lemmy Kilmister; en algún lugar de Alemania, en medio de la última gira de "los Lizzy" le sugirió el nombre. El grupo sufrió numerosos cambios hasta llegar a este debut de 1988.  La voz de Darren Wharton y la guitarra de Vinny Burns comandan este álbum sin relleno que juega entre los sonidos AOR de la época, el hard rock melódico y cierto aroma celta en algunos pasajes, con protagonismo absoluto de sintes y teclas en la mezcla final. Junto a ellos, Brian Cox a los teclados (labor que compa...

The Replacements - Let it be (1984, Twin/Tone Records)

..."Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente... Por Jorge García . En 1984  The Replacements  lanzan  "Let it be" , su tercer disco y como ha demostrado el paso del tiempo, el más popular que publicase nunca la banda de Minnesota. Con "Let it be" el grupo afronta nuevos retos sónicos y estilísticos, encaminan sus pasos hacia un sonido menos rugoso y pesado, buscan más matices y pierden en fiereza, o tal vez lo que hacen es encauzarla dentro de unos parámetros más amplios . Con todo ello, "Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente y con una importante progresión en lo referente a los textos, que se muestran más afilados y trascendentes. Cierto que pierde en fiereza y aceleración, pero aquí descubrimos una capacidad milagrosa para la composición de melodías por parte de  Paul Westerberg , que también parece encontrar...