Ir al contenido principal

The Kinks - "Misfits" (1978)

 

...el sonido y la producción se me antoja edulcorada en exceso, con una evidente falta de garra y un sobrante de elementos pop y AOR...
Por Jorge García.


En 1977 la banda inglesa The Kinks daba por terminado su periplo con RCA para firmar un nuevo contrato discográfico con Arista. Con esta nueva disquera el grupo ponía punto final a una etapa decepcionante, principalmente desde el punto de vista comercial.

Los años en RCA estuvieron marcados por la fijación de Ray Davies con proyectos musicales basados en el musical, la ópera rock y el vodevil. El público afín a la marca The Kinks nunca conectó del todo con este formato musical y la banda vagó a la deriva, sin conseguir el éxito en ninguna de las intentonas teatrales que acometieron.

Con el primer disco en Arista, el estupendo "Sleepwalker" (1977), volvieron los éxitos y la comunión de la banda con su público. Un año después insistieron con otro lote de canciones con las que dar continuidad a ese retorno a la primera línea de popularidad.

"Misfits" es el título de esa continuación, que si bien no está a la altura del precedente, sí que consigue su propósito. No seré yo quien considere que este álbum esté a la altura de los grandes momentos de la banda, es más, en esta ocasión esa frase que suelo repetir y que reza Obras menores de artistas mayores sufre un vuelco, me explico: En este caso, considero que "Misfits" es una obra menor de The Kinks que por ser, precisamente el gran grupo inglés el firmante del trabajo, está mejor considerada que si el mismo disco hubiese sido parido por otra formación.

No quiero decir que estemos ante un mal disco. Pero el sonido y la producción se me antoja edulcorada en exceso, con una evidente falta de garra y un sobrante de elementos pop y AOR que en el evidente caso de "Rock and Roll Fantasy" supuso un sonado y recordado éxito comercial, pero que en modo alguno pueden dar como resultado un momento álgido artísticamente hablando, para una banda como The Kinks.

Cierto que en determinados momentos el sonido puede evocar a la entonces entrante New-Wave, con ciertas similitudes estilísticas con los en aquél año iniciáticos The Cars, no en vano el disco, como ocurriese con el precedente, se acerca sónicamente a USA sin ningún tipo de prejuicio, escúchese para certificar este punto uno de mis momentos preferidos como es "Permanent Waves".

También recurren a elementos no ubicados dentro de los parámetros comentados como el reggae (blanco) en "Black Messiah", a los himnos de estadio - todo muy americano - como "Live Life" o a una optimista balada como la pieza homónima que también tuvo celebrada repercusión mediática en su día. No sería justo tampoco omitir que por momentos dejan escapar retazos de auténtico talento, como en el rockero e inspirado "In a foreign land".


Lo bueno del disco es sin duda el encanto que exhala y las brillantes, irónicas, osadas y originales letras de ese maestro de la pluma y la tinta que es Ray Davies: no perderse el magnífico texto de la McCartniana "Out of the wardrobe"

"Misfits" es un disco de su tiempo, con una producción que se adhiere a los años en que fue gestado y que poseé momentos apreciables, principalmente por el, en este caso tembloroso, talento compositivo de Davies, aunque en mi opinión no hay ningún rincón sagrado ni momento memorable, de esos que dejan poso y hacen del disco un fijo y habitual en la giratoria plataforma del plato.

Una Obra menor de un artista mayor que en esta ocasión está, en mi opinión, mejor vista por ser The Kinks los padres de la criatura, pero que siendo más que decorosa no es ninguna obra para el recuerdo, aunque paradojamente hoy la recordamos en La Comunidad del #FFVinilo.

Comentarios

  1. Pues la verdad es que a mí me gusta bastante este disco. En general me gusta su época de los 70, y creo que esta incluso infravalorada, con respecto a su época dorada de los 60. Quizás no es su mejor disco, pero claro, comparado con su extensa lista de obras maestras, normal que palidezca un poco. Un disco al que yo recurro de vez en cuando para reivindicar su época más olvidada. Bravo por el post. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo por ejemplo pienso que la época RCA no fue comprendida y que tiene grandes cosas. Este disco no me parece en absoluto malo, pero el sonido del mismo no me termina de encantar.
      Gracias por leer y comentar.
      Saludos.

      Eliminar
  2. Anónimo8/6/24 11:23

    Vaya por delante que no soy un seguidor de la banda –quizás me parezca más interesante por haber escuchado más temas su época sesentera, aunque me encanta Do it again, por ejemplo–, por lo que en general este álbum me ha resultado muy agradable de escuchar, sin entrar en valoraciones o comparaciones con su obra anterior. Así, sin saber si el disco es en verdad una obra menor como lo consideras, sólo diré que he pasado un rato ameno escuchándolo. Saludos. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La etapa de los sesenta de The Kinks es impoluta, pero no creo que quepan comparaciones porque los setenta son bastante diferentes a los sesenta incluso en planteamiento, así era Davies.
      Coincido en que es un disco que se escucha con gusto y no aburre.
      Gracias y un saludo.

      Eliminar
  3. ¡Vaya día elijo para volver a comentar por aquí, con mis Kinks de mi alma y de mi coraçao como protagonistas! Dando palmas con las orejas estoy. Amo este disco como prácticamente todos, y aunque la producción que recibieron himnos como Rock and Roll fantasy no está a la altura del nivel de las canciones yo me lo pongo un día cualquiera y me sigue emocionando. Es empezar a sonar In a foreign land y ya me creo Freddie Mercury en Wembley. Lo mío no tiene remedio, está claro. Gracias por traer a mi banda favorita por aquí!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también soy un gran fan de The Kinks, tengo prácticamente toda su discografía y algunos de sus discos están entre mis favoritos de todos los tiempos. Este disco lo escucho con gusto y de vez en cuando lo pincho, pero definitivamente su producción creo que le hace bajar varios enteros.
      Gracias por el comentario.

      Eliminar
  4. Los Kinks son como las rubias: parten siempre desde el 7. Con eso digo mucho. Me acuerdo que al inicio de los mp3 me grabaron con cd que venía con toda la discografía de los Kinks: en el ordenador se reproducía como un menú y daban en las portadas para poner cada disco. Pues es cierto que está era de las que menos oía. Le cogí mania a Black Messiah y ya. Fijate que ahora me gusta. Es cierto que laos discos de últimos de los 70 son los que menos me molan pero da igual. Un disco de Kinks es mucho.
    Siempre que preguntaban si era de Beatles o Stones, yo me salía por la tangente declarando que era de los Kinks. Ray Davies for ever!!! Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como decía más arriba yo también soy muy fan de los Kinks. Incluso su etapa RCA me gusta mucho aunque las ideas de Davies no cuajaron entre el gran público. En esta época se dejan llevar por los nuevos sonidos y eso es algo que ocurre con prácticamente todas las bandas, algunas con mejores y otras con peores resultados.
      Los ochenta traerían casos dramáticos pero eso es otra historia.
      Abrazos y gracias por el comentario.

      Eliminar
  5. Tu frase que lo clava y lo resume todo es: >>>En este caso, considero que "Misfits" es una obra menor de The Kinks que por ser, precisamente el gran grupo inglés el firmante del trabajo, está mejor considerada que si el mismo disco hubiese sido parido por otra formación.<<<
    Si este disco lo hubiera grabado otra formación, estaría mucho más olvidado.
    Ojo, no es un mal disco, todo suena bien. Es un disco correcto. Pero claro, entra la voz de Ray, la guitarra de Dave y un tema "compositivamente" menor como "A Rock 'n' Roll Fantasy" se convierte en un temazo. Los Kinks reinan. Hace unos años toqué en una banda en la que versionábamos algunos temas sesenteros de los Kinks y aprendí a apreciarlos mucho más.
    No estoy en contra de la experimentación ni de la evolución, un tema como "Black Messiah", que es un reggae con elementos de vodevil es interesante. Pero estos no son mis Kinks, los que me estremecen con sus guitarrazos.

    Con todo, ha sido bonito el viaje de escuchar el disco mientras te leía.

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me alegra ver que coincidimos plenamente, en Facebook hay a quien la frase que has destacado le ha sentado un poco mal, yo la defiendo como algo que es cierto e incluso evidente.
      Los Kinks de los sesenta son también los míos, y te diré que también los de los años RCA. No obstante tampoco estamos hablando de un disco malo.
      Gracias por comentar y aportar.
      Saludos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...