Ir al contenido principal

The Smiths - "Strangeways here we come" (1987)


No me atrevo a decir que este es el mejor disco de The Smiths, no lo es, pero si yo me tuviese que quedar con uno para el resto de los días, este sería el elegido...
Por Jorge García.


Si hay una banda adherida a mi fibra emocional, esa es The Smiths, no me preguntéis por qué, no tengo ni puta idea, pero es así. La pasión contenida y dosificada que desde hace tres décadas siento por los de Manchester es irresistible y además abolida con deportividad por quien suscribe.

Recuerdo con 14 años cómo descubrí al grupo, gracias a un amigo de la escuela, era heavy y cuando salíamos de clase subíamos a su casa e invadíamos el cuarto de su hermano mayor, tenía un equipo Philips muy chulo y un buen número de vinilos. Muchos de los grupos que nos encontrábamos en las estanterías no los conocía, recuerdo que allí estaban Genesis, de los que sabía algo por tratarse de la antigua banda de Phil Collins, entonces en la cima de su gloria comercial, Jethro Tull, cuyos discos nunca pinchábamos, cosa que sigo haciendo hoy, no pincharlos digo (con perdón, pero así es), además  de un montón de grupos heavys: Scorpions, Iron Maiden, Judas Priest o Black Sabbath...y también un par de vinilos de unos tales The Smiths

Nunca olvidaré cuando pinchamos "Meat is Murder", mi primer disco de la formación, me encantó el sonido que escupieron aquellos bafles: claro y luminoso, diferente a cualquier otra cosa que yo hubiese escuchado antes, un sonido limpio, casi higiénico, guitarras trituradoras de cerebros, percusión violenta en su edulcorado sonar metálico, y una voz, o una forma de cantar personal, como hablándome a mi en exclusiva, !!un flechazo!!!

Aún hoy sigo percibiendo lo mismo cuando escucho aquél primer tema, obviamente se trataba de "The Headmaster Ritual" con su estribillo cacareado.
.
Tras el triunfal "The Queen is Dead" (1986), recuerdo oír en alguna ocasión "Bigmouth Strikes Again" en la radio, estuvieron por aquí en la exitosa gira del 86 y tras un recopilatorio con temas inéditos y caras B de singles que pasó desapercibido por estos lares titulado "The World Wont Listen" apareció el que a la postre sería último disco de estudio del grupo: "Strangeways Here We Come".

Recuerdo llegar a casa con la cassette, (aun la conservo) y pincharlo ansiosamente, el primer tema me sorprendió, no me encontré la sonora y embaucadora guitarra que acostumbraba a abrir sus discos, era un piano el que nos daba la bienvenida, un instrumento que se me antojó extraño e inédito en los chicos de Johnny Marr y  Morrisey, la vocalidad tampoco me era del todo familiar, era Morrisey, pero cantaba menos histérico y mas arenoso, era extraño, pero melódicamente el tema funcionaba como un tiro, daba un paso al frente en las cualidades sónicas de la banda, me sorprendió pero también me convenció, ambos sentimientos llegaron casi de forma simultanea, estoy hablando de la sublime "A Rush & A Push and The Land Is Ours".



A partir de ahí todo fue rodado: las distorsiones primero y los nervios a flor de piel de las guitarras chillonas y líricas de Marr, la energía en la base rítmica de Rourke y Joyce y un estribillo fluido, dúctil y devastador ponía a servidor en su sitio, era el magnifico "I Started Something I Couldn't Finish".

"Dead of The Disco Dancer"es un clásico del grupo, pop con sonoridades de fondo que de repente se mezclan con una guitarra que entona un arpegio dulce y la melodía llora, Morrisey conduce la arrasada letra con voz meliflua y ágil, otro temazo a la saca. 

Y otro mas en la temblorosa "Girlfrien in a Coma", toda ella un triste estribillo de pegajosa melodía que se adhiere al cerebro y no lo puedes sacar. Igual que "Stop Me If You Think You've This One Before", activa y escurridiza, rítmica y elegante, se arrastra como un reptil y brilla como una estrella, un tema ambiguo y perfecto.


La segunda cara se abre como la primera, con teclas, una balada no del todo Smith, una introducción de piano un tanto extraña con ruido de muchedumbre de fondo y un golpe sonoro, ritmo, bajo haciendo temblar la piel del altavoz, batería haciendo subir y bajar las luces del ecualizador, denso muro de sonido y melodía de embelesada línea cubierta por la voz sin igual de Morrisey, un tema de auténtico perdón: "Last Night I Dreamt That Somebody Loves Me", extraño y onírico.

Más clasicismo marca de la casa con la saltarina "Unhappy Birthday", corre por tu aparato nervioso, veloz como un coche robado, y no me preguntéis que me pasa con "Paint A Vulgar Picture", semidesconocido corte para la mayoría, parece que solo yo he reparado en ella, pero es uno de mis temas favoritos de la banda de toda su discografía, desde esa guitarra inicial básica, casi infantil, golosa, y la melodía como esparciéndose, como un globo que se eleva hacia el cielo con el cordel que lo ata a tierra a punto de romperse y la fragilidad de la voz de Morrisey en unos agudos desafiantes en el estribillo, un tema que me ganó en el segundo uno.

La breve y supersónica "Death At One's Elbow" de estridente melodía y febril ritmo atropellado en base y guitarras de cítrico regusto da paso a la bella balada de tendencia acústica "I Want Share You" que da por finalizado el disco y la trayectoria discográfica oficial de tan tremendo grupazo, final con una triste melodía que parece despedirse con lágrimas en las corcheas, bella y altiva canción.


No me atrevo a decir que este es el mejor disco de The Smiths, no lo es, pero si yo me tuviese que quedar con uno para el resto de los días, este sería el elegido. Porque a veces el disfrute de la música va mas allá de los oídos, eriza algo mas importante que la piel, tiene mas que ver con el corazón, con los sueños de adolescencia que vuelven a atacar en la madurez, cuando de la escucha de un disco o la lectura de un poema se trata. eso me ocurre a mi con este "Strangeways Here We Come", me transporta a otros días, no sé si mejores.

Comentarios

  1. Pues nada, disco escuchado. Me ha llamado la atención -positivamente- Dead of The Disco Dancer. Pero, en general, no es para mi. Me ha aburrido un poco. Sin embargo, se agradece la colaboración de esta semana.

    ResponderEliminar
  2. Los mejores días están por llegar, escuchando la música que más nos gusta... En su momento pasé de los Smiths, estaba en otros registros, pero a lo largo de los años me he topado con ellos, y oye, tienen su punto, aunque si no me topo ni me acuerdo. Buena banda, buen disco y buena entrada. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  3. Decir que The Smiths fue y sigue siendo uno de los grupos claves de mi vida. Nunca se apagan en mi equipo.
    Salud.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

a-ha – “Hunting High And Low” (Warner Bros Records, 1985)

Hay dos canciones cuyas diez primeras notas de sintetizador tienen un sabor inequívoco y 'auténtico' a años 80. Una es “ Just Can’t Get Enough ” de Depeche Mode (‘p a-pa-pa-pa-pa-pa-pam ’…) y la otra es “ Take On Me ” de a-ha (‘ ta-na-na-na-nanana ’…), el grupo protagonista de este #FFVinilo, titulado “ Hunting High And Low ”, donde venía incluida.   Me hace ilusión traerlo, además, porque es un disco especial para mí. Fue el primero que me regalaron, corría el año 1988 y en mi clase del colegio se hizo el típico “amigo invisible” al final del curso, como despedida, pues al año siguiente empezábamos el instituto y nos separábamos después de muchos años juntos en la educación general básica. En aquel momento yo era fan acérrima de estos noruegos, como solo puede serlo una adolescente en plena edad del pavo. Y mi “amiga invisible” me regaló este disco, cosa que yo le agradecí eternamente porque, como digo, era seguidora incondicional del grupo, y también porque, como ya he ...

Stevie Wonder - In square circle (1985, Tamla Records)

    Voy a compartir con vosotros uno de los LPs de mi colección con una portada más vistosa o curiosa. No es que sea, musicalmente hablando, uno de mis favoritos. Pero bueno, esa portada en 3D y el libreto en plan CD pero a tamaño de vinilo, son fantásticos. A sus 35 años, en 1985, Stevie Wonder publicó este disco. Todos conocéis más o menos su historia: éxitos en los años 60 siendo un niño prodigio. Lo rompió en los 70 editando varios clásicos. Y a principio de los 80 tuvo su época dorada en ventas: “ I just called to say I love you ” de la película La mujer de rojo fue todo un éxito, como su colaboración en el “ We are the world ”. Con este disco ganó en los Grammys del 86 la categoría de Best Male R&B Vocal Performance vendiendo más de 4 millones de copias a nivel mundial, la mitad de ellas en USA. En este disco, Mr. Wonder , reservó la cara A para las canciones de amor y la cara B para las que tenían un contenido más político o social.   “ Part-time lo...

Warlock - Burning the witches (Mausoleum records – 1984)

Amigos del vinilo, metidos ya en plena canícula –cómo me gusta utilizar palabras raras y eso que soy de ciencias– voy a dedicar mi entrada de hoy al debut del grupo de Doro Pesch . Porque sí, aunque evidentemente Warlock nació como banda y la la diminuta vocalista de Düsseldorf era principalmente su frontwoman , lo cierto es que su carisma y su fuerza –además de su continuidad en el tiempo al frente del proyecto– la acabaron convirtiendo su parte más visible e identificable. De hecho, Doro ha construido su carrera con esos cimientos y el recuerdo de sus compañeros se ha ido difuminando entre la bruma del tiempo. Total, que tras pasar por numerosas bandas underground , el batería Michael Eurich , el bajista Frank Rittel , los guitarristas Peter Szigeti y Rudy Graf y la pequeña Dorothee –que por entonces contaba 18 años– fundan oficialmente Warlock y consiguen su primer contrato con el sello Mausoleum , que pone en las tiendas este sem...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Dare - Out of the silence (A&M, 1988)

  Darren Wharton era un mocoso cuando tocó los teclados en el Chinatown de Thin Lizzy, allá por 1980. Acababa de cumplir 18 años. Se mantuvo en la banda los dos siguientes álbumes, Renegade (1981) y Thunder & Lighting (1983) curtiéndose en los escenarios con Scott Gorham, John Sykes, Brian Downey, Snowy White y, por supuesto, Phil Lynott, en cuyo álbum en solitario de 1982 también tocó. Años después del final de Thin Lizzy formó su propia banda, a la que llamó Dare por consejo de Lemmy Kilmister; en algún lugar de Alemania, en medio de la última gira de "los Lizzy" le sugirió el nombre. El grupo sufrió numerosos cambios hasta llegar a este debut de 1988.  La voz de Darren Wharton y la guitarra de Vinny Burns comandan este álbum sin relleno que juega entre los sonidos AOR de la época, el hard rock melódico y cierto aroma celta en algunos pasajes, con protagonismo absoluto de sintes y teclas en la mezcla final. Junto a ellos, Brian Cox a los teclados (labor que compa...

The Replacements - Let it be (1984, Twin/Tone Records)

..."Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente... Por Jorge García . En 1984  The Replacements  lanzan  "Let it be" , su tercer disco y como ha demostrado el paso del tiempo, el más popular que publicase nunca la banda de Minnesota. Con "Let it be" el grupo afronta nuevos retos sónicos y estilísticos, encaminan sus pasos hacia un sonido menos rugoso y pesado, buscan más matices y pierden en fiereza, o tal vez lo que hacen es encauzarla dentro de unos parámetros más amplios . Con todo ello, "Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente y con una importante progresión en lo referente a los textos, que se muestran más afilados y trascendentes. Cierto que pierde en fiereza y aceleración, pero aquí descubrimos una capacidad milagrosa para la composición de melodías por parte de  Paul Westerberg , que también parece encontrar...