Ir al contenido principal

Al Stewart - Time passages (1978, RCA)










Creo que este es el primer vinilo que os traigo que no tiene una historia personal detrás. Normalmente suelen ser discos que tengo en mi colección desde hace años o que, por la importancia que han tenido para mí, los he comprado en los últimos tiempos. Sin embargo, este plástico está en mi estante desde estas vacaciones de verano que lo encontré en una tienda de Santander al ridículo precio de 1 euro. Y nunca lo había tenido ni en CD, ni en cassette. Ni siquiera descargado en mp3. Sólo conocía ciertas canciones recogidas en un recopilatorio que sí tengo en CD. Y de haber leído sobre él que era, si no el mejor álbum de este artista, el que podía disputar tal categoría al famosísimo Year of the Cat.


Como podéis imaginar, por 1 euro, el vinilo no está en perfectas condiciones. No está rayado pero suena mucha estática, sobre todo al principio de las dos caras. Tengo otros discos que también están muy trillados. No me importa. No venía con funda interior. Y la carátula tampoco está impoluta: bordes muy rozados y algún que otro desperfecto además del típico olor a humedad del norte de España. En la portada, aguanta el precio original de 300 pesetas. Y en la contraportada, la etiqueta de la tienda que lo vendió: “Lera Santander. Discos, tocadiscos e instrumentos de música”. Ya no existe, aunque sí hay un comercio de electrodomésticos con el mismo nombre. Quizás tuvo que reinventarse. No sé si me lee algún santanderino y puede arrojar luz en el asunto porque mi mujer se acuerda de comprar una minicadena allí pero no de los discos. Como en el resto de España, la ciudad se fue quedando sin esas tiendas que te vendían paraísos efímeros a precios accesibles. Desde que es mi ciudad “política” por mi pareja, pude conocer Drope y Gong.  Me dio tiempo a comprar una edición especial de 2CD+DVD de Travelling Wilburys y un vinilo de Eurythmics en Discos Flash. Y la tienda Tipo, la única que aún pervive de esos tiempos, donde compré este LP. También está Boikot aunque se dediquen más a la ropa y al skate. Ahora hay otra, Discos Cucos, pero no tiene nada que ver con las tiendas de antes.

Bueno, me he desviado un poco. Al lío.

El escocés Al Stewart triunfó a lo grande allá por el año 1976 con su disco, y canción que le da título, Year of the Cat. El buen hombre ya llevaba unos años haciendo discos interesantes, aunque más folkys (en uno de sus discos colaboraron nada menos que Jimmy Page y Richard Thompson). Pero en el año 75 se alió con el productor Alan Parsons (de qué me suena ese nombre) para publicar Modern Times que junto con el Year of The Cat y este Time Passages, conforman el pódium de sus mejores discos, según la crítica.  Si los dos primeros fueron grabados en los míticos Abbey Road de Londres, este se hizo en Los Angeles. Imagino que la pasta y fama adquirida por su anterior trabajo hizo que se mudara a la costa oeste americana, que era el destino dorado en aquellos años, como ahora hacen los diversos triunfitos y Malumas de turno a Miami.

Me llama poderosamente la atención que, tras un éxito tan importante, su discográfica no le presionase para hacer algo muy parecido a lo anterior para ser comercial y vender. Bueno, en realidad va por caminos similares, es cierto. Pero no se me antoja que hablar de Sir Tomás Moro, del palacio de Versalles y la toma de la bastilla y  de un famoso bergantín naufragado, el Mary Celeste, sean asuntos muy comerciales, precisamente. La portada, obra de Hipgnosis (muy activos con artistas de la época destacando todas las portadas míticas de Pink Floyd y alguna de Led Zeppelin) , es una radio sintonizada en el estante de una ventana de la cocina, pero al mismo tiempo "sintonizando" la vista del paisaje fuera de la ventana.


Este octavo trabajo de Al Stewart empieza llevándonos por los túneles del tiempo a ese pasado donde éramos felices: “Time passages”. En una entrevista comentó que esta canción surgió del interés de su disquera para que hiciese algo parecido a “Year of the cat” pero que no se dio cuenta de lo mala que era hasta que un día la escuchó en un ascensor y al rato se dio cuenta que era él el que cantaba y pensó que había hecho algo horrible y que menos mal que se había redimido con muchas otras canciones mejores a lo largo de su carrera. Pero el coautor de la canción y colaborador de Al durante más de 20 años, Peter White, contestó que nunca hablaron de hacer nada similar, aunque es cierto que cuando decidieron meter el saxofón de Phil Kenzie (casi terminamos antes si decimos con quién no ha tocado), sí le dieron un aire a “Year of the cat”. Y que, si a Al no le gustaba, por qué la ha cantado todos estos años es todos sus conciertos. Algo de razón debe de tener porque en el perfil de Twitter de Al Stewart se presenta como el artista de “Year of the Cat, Time passages y On the Border”. Sea como fuere, una grandísima canción.


Valentina way” es el segundo corte. En los créditos tenemos a un joven batería llamado Jeff Porcaro (justo después de esta grabación fundó Toto) que, en una de sus más de 1000 colaboraciones, le aporta un groove especial al tema. En el resto del disco las baquetas están en poder de Stuart Elliot (de Steve Harley & Cockney Rebel). Rodeando al propio Al Stewart y Peter White, un sinfín de grandes músicos de sesión, entre ellos el pianista Peter Wood, coautor del “Year of the cat”. De lo mejor del disco con una riqueza instrumental y una elegancia suprema.



Pasamos a melodramática “Life in the dark water” donde nos narran las vicisitudes del último marinero (quizás el último hombre en la tierra) de un submarino nuclear y lo compara con Mary Celeste, un bergantín mercante americano que apareció navegando sin tripulación frente a las costas de las Azores 1872. Tiene un cambio de ritmo a medio de la canción que me gusta. Y el detalle del sonido de los sonares en varias partes de la canción me parece muy adecuado.


Cerramos la cara A con “A man for all seasons” que referencia la figura del político, pensador, teólogo y más tarde, santo, Tomás Moro, que fue ejecutado por oponerse al primer divorcio de Enrique VIII y a su iglesia anglicana, para reflexionar sobre la locura de nuestras vidas. ¿Cómo puede una canción de letra tan sesuda ser un regalo para los oídos y el entendimiento? A ver, que yo no controlo inglés, pero viendo la letra y su traducción me quedo ojiplático.


Damos la vuelta al plástico y escuchamos “Almost Lucy” donde nos cuenta la historia de una artista, quizás cantante o incluso drag queen, la dureza de su vida, sobre todo cuando no tiene éxito. Es posible que fuese alguien que conociese en su mudanza a California, pues menciona el lugar en la canción. Preciosa melodía para la triste letra.


Palace of Versailles”, basada en un relato de William Byrd, “The Earle of Salisbury”, según pone en la contraportada. Y habla de la cruenta revolución francesa. Según el artista, intentaba comparar la revolución y ascenso de Napoleón con las protestas estudiantiles del 68. De nuevo texto poco indicado para tener éxito en las radiofórmulas. Tanto los teclados como el solo de guitarra son cautivadores.


El tercer corte de la cara B es “Timeless Skies”, un viaje por la campiña escocesa de su infancia, retrocediendo en el tiempo a esos primeros recuerdos, esas primeras veces. El tema más sosegado de todos para mi.


Pasamos a “Song on the radio”, que vuelve a mostrar una estructura más cercana al tema que inaugura el disco. Quizás el saxo de Kenzie tenga la culpa. Quizás la marca de la casa de la producción de Parsons. Habla de una mujer que no puede sacarse de su cabeza, como una canción de la radio.


Y el broche final lo pone “End of the day”, una reflexión sobre el peso de las ataduras familiares. De nuevo una preciosa melodía para un tema complicado.

En mi opinión, el disco es maravilloso. Lo comparo con el Year of the cat que he escuchado muchas veces y creo que no lo desmerece: está al mismo nivel como poco. La cuidada y portentosa producción de un talento como Alan Parsons, con sus fantásticos arreglos, rezuma por todos los poros del disco. Al Stewart en el mejor momento de su carrera. No podía salir nada malo.


Comentarios

  1. Pues si este es el que no me iba a gustar y que podía propiciar que te echase (nunca se me ocurriría, quién te crees que soy), bienvenido sea.
    De este tipo solo conozco Year of the cat -la canción- pero varios temas de este disco me han parecido, no solo muy escuchables sino muy recomendables (Life in dark water me ha encantado, por ejemplo).

    Por cierto:
    "obra de Hipgnosis (muy activos con artistas de la época destacando todas las portadas míticas de Pink Floyd y alguna de Led Zeppelin" ...y de UFO o AC/DC entre muchas más.

    Te pongo el sello de "King Approved" jejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, dije que está vez iba a ser bueno. En septiembre vendrá lo gordo.
      Pues mira, más que las referencias a Page o Porcaro, imaginaba que, con tu faceta de fotografía, te ibas a fijar en lo de Hipnosis. Lo metí porque me sonaba mucho y lo busqué. Y luego me dije que te iba a gustar.

      El disco, la verdad, está muy bien. Para mi también ha sido una sorpresa y un acierto total el pillarlo este verano.

      Eliminar
  2. Siempre pensé que era el hermano de Rod Stewart, buen post muy completo, Se agradece especialmente todo lo que venga de los 70s

    saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Escoceses ambos pero poco en común. En este caso concreto, los años 70 son sus mejores. Pero algo digno hizo en los ochenta.

      Eliminar
    2. Abba no son Santos degollado mi devoción. Pero hay momento para todo.

      Eliminar
  3. ¡Fantástica entrada, Dani! ¡Qué buen disco, qué currada te ha quedado! Al es un musicazo. Abrazaco!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Ya te digo que tenía en Year of the Cat y un Collection. Pero este nunca lo había escuchado completo hasta que lo compré.

      Eliminar
  4. Otro tipo al que no tengo el gusto de haber escuchado atentamente, salvo algún greatest hits ocasional; siempre me pareció "música de ascensor". Pero con lo que has escrito, creo que le debo un buen repaso. A por él voy. Resultas convincente. Por cierto, corroboro tus palabras sobre la decadente cultura occidental: desaparecen las tiendas de discos, una señal de que esto se va al garete. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Pues seguro que algo puedes sacar de este tío. Lo de música de ascensor está implícito en el chascarrillo que he contado de la primera canción, jeje. Es algo más que eso pero te tiene que llegar en el momento adecuado.
    Lo de las tiendas es una tristeza. Es lógico que hayan ido cerrando porque no daban para vivir. Jode más que le pase a las clásicas. Bueno, jode siempre.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Rainbow - Rising (Polydor, 1976)

  Hay discos que uno descubre poco a poco y otros que parecen caer del cielo como una revelación. En mi caso, Rising pertenece claramente al segundo grupo. Ya sabéis que mi historia con el hard rock fue tardía, y estuvo influenciada por mi hermano mayor. Él tenía un montón de discos del género. Pero yo era muy joven, muy blandito, muy ñoño y muy popero y tardé mucho en curiosear en su colección. Os he contado que empecé con Bon Jovi , Europe y Whitesnake . Pero durante unos años tampoco profundicé mucho más allá. Y es curioso porque, sí, los discos antiguos de Whitesnake sí los escuché y me gustaron mucho. Pero no me dio por escuchar otros discos clásicos en la misma medida. A ver sí, lógicamente conocía a Rainbow pero más por su reputación que por su música. Y creo haber pinchado el Bent out of Shape que estaba en casa. Sabía que detrás estaba el genio de Ritchie Blackmore , el mismo que había escrito algunas de las páginas más importantes del rock con Deep Purple . Y ta...

Pantera - Vulgar display of power (ATCO, 1992)

  Darrell Lance Abbot, alias Dimebag, antes Diamond, y Vincent Paul Abbott, conocido como Vinnie Paul, son famosos en el mundo de la música por formar parte de Pantera . A los catorce años Vinnie comenzó a tocar la batería; su hermano, dos años menor, intentó emularle, pero el bueno de Vinnie no le dejaba tocar su instrumento, así que Darrell se agenció una guitarra. Se pintaba como Ace Frehley y hacía poses delante del espejo. Unos meses más tarde, los dos tocaron su primera canción juntos: Smoke on the water. Y desde entonces permanecieron unidos en lo personal y en lo musical. A principios de los ochenta formaron Pantera (Vinnie, 17 años, Dimebag, 15). Su padre, Jerry Abbot, músico country y compositor, quien tenía un estudio, les produjo sus primeros cuatro discos y les hizo de manager hasta que firmaron con Atco Records. En esos años, grabaron tres discos de glam metal (algo más metal que glam): Metal magic (83), Projects in the jungle (84) y I am the night (85) con el cant...

The Stooges - Now Playing (Rhino-Elektra 2024)

  No puedo decir que sea un fan de los Stooges o de Iggy Pop en solitario, nada de eso, pero siempre he tenido debilidad por la figura icónica del menudo frontaman de Detroit. Aunque como digo no soy un fan al uso de su música si que puede decirse que el primer disco de los Stooges me parece imponente y el segundo (" Funhouse ") hasta cierto punto fascinante.  Por eso y viendo que las páginas de FFVINILO estaban huérfanas de material de la seminal banda de Iggy Pop , los temibles hermanos Asheton y Dave Alexander era una buena idea hacerle un hueco a este " Now Playing" , recopilatorio escueto y al grano con diez de las más aberrantes y acojonantes grabaciones de los cuatro dementes de Detroit que albergaban los asustados surcos de sus dos peligrosas primeras obras del 69 y 70.  Aquí están todas las que los que no sois seguidores del grupo debéis conocer y seguramente muchos acabéis amando u odiando, la indiferencia no suele quedarse instalada en el receptor d...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Magnum - Mirador (FM, 1987)

  Este "Mirador " con esa ensoñadora y épica portada con una especie de "Dragón Mamut" caminando sobre un hermoso manto de nieve obra de  Rodney Matthews fue una jugada del sello " FM " para volver a poner sobre la mesa la discografía pre " Vigilante" del quinteto comprendida entre 1978 y 1985, y entre los discos " Kingdom of Madness" y "On a Storyteller's Night " pasando por " Magnum II " del 79, el directo " Marauder " del 80, " Chase the Dragon " del 82 y " The Eleventh Hour " del 83.  Esa jugada del sello anterior de Magnum quería aprovechar el tirón de " Vigilante " pero no significó absolutamente nada en términos comerciales, además era el tercer recopilatorio del grupo en poco más de dos años, aunque en esta ocasión se trataba de un álbum sencillo (" Antologhy " publicado por "Castle Records" en Francia e Inglaterra era un doble LP) que eso sí,...

Whitesnake - 1987 (EMI Records, 1987)

Tras un parón, retomo la serie de esos tres discos que me introdujeron al mundo heavy y a ver si soy capaz de trasmitir mínimamente lo que quiero. Porque ya he borrado dos o tres veces la entrada al no gustarme nada cómo quedaba. Este trabajo de Coverdale y los suyos fue un descubrimiento aún mayor que el Slippery y Final Countdown para un adolescente (estamos hablando de alrededor de quince años) un poco ñoño. Porque, si Bon Jovi eran los chicos guapos del instituto y Europe los suecos del teclado interplanetario, Whitesnake con este disco representaban otra cosa: la sensación de que aquello era más adulto, más peligroso, más macarra. Qué cojones, más sexy. Y no sólo por una música más contundente y cargada de electricidad, sino también por la imagen construida alrededor de la sensualidad y el exceso (sin llegar al desfase de Mötley Crüe , por ejemplo). A eso también ayudaron los videoclips, con una carga de erotismo que para los que éramos chavales, resultaba casi tan impactante c...