Ir al contenido principal

The Graces – Perfect View (A&M Records, 1989)


¿Os acordáis de las Go-Go’s? ¿Aquel grupo de chicas que abrieron paso a otras mujeres que quisieron dedicarse a la música y que las tomaran en serio? Nos habíamos quedado en que, tras el éxito de su primer disco sacaron otros dos, “Vacation” en 1982 y “Talk Show” en 1984, y en 1985 se separaron, de manera temporal, pero claro, en ese momento no lo sabían. Sus integrantes empezaron sus carreras en solitario, con las que tuvieron mayor o menos fortuna. Y el disco que traigo esta semana es un caso de poca fortuna, aunque, en mi opinión, no por falta de calidad.

De las cinco Go-Go’s Charlotte Caffey es la que mayor formación musical tiene. Estudió música y piano, y en la banda tocaba la guitarra solista y los teclados, además de ser la compositora de la gran mayoría de las canciones, junto a Jane Wiedlin. Pasó una dura etapa luchando contra su adicción a las drogas (cocaína y heroína, principalmente). En lo musical, desde la separación de las Go-Go’s, solo había compuesto temas para otros artistas, sobre todo para su amiga y compañera Belinda Carlisle, la que tuvo la carrera en solitario más exitosa de las cinco.

Pero en 1987 se decidió y formó su propia banda, en la que ella tocaba la guitarra solista, como en las Go-Go’s, y la llamaron The Graces. Contó con Gia Ciambotti (voz), y con Meredith Brooks (guitarra rítmica), quien tendría un gran éxito años después con “Bitch”.

En 1989 sacaron su primer y único álbum, el que os traigo aquí, “Perfect View”. Y lo cierto es que, a pesar de tener buenas críticas, pasó sin pena ni gloria en Estados Unidos, y en España ni os cuento. En 1991 Meredith se fue del grupo para comenzar su carrera en solitario. Fue sustituida por la guitarrista Chrissy Shefts (que había tocado en el grupo de Gina Schock, de las Go-Go’s), pero el golpe de “gracia” para la banda fue al año siguiente, cuando Gia aceptó la oferta que le hizo Bruce Springsteen para hacer los coros en su gira, separándose definitivamente sin grabar un segundo álbum.



No cuidaron demasiado el diseño del disco. La foto de portada muestra a las tres “gracias” en un jardín algo desangelado, las tres vestidas de negro, Meredith de pie apoyada en una columna, Charlotte sentada en el suelo con pantalón y chaqueta y Gia casi en el centro de la imagen, es la única que lleva un vestido ajustado. En casi todas las imágenes o vídeos que hay de ellas suelen huir de atuendos sexys y salen casi siempre con sus instrumentos, seguramente para evitar caer en el cliché de chicas monas, del que (al menos) Charlotte renegaba desde que estaba con las Go-Go’s. La foto de portada es de Michael Miller.



La contraportada está dividida en tres columnas. En la primera, arriba a la izquierda, está el listado de temas, divididos entre los de la cara uno y la dos, especificando cual de las tres pone la voz principal. Abajo una foto de Gia Ciambotti, muy saturada de luz, lo que hace que su piel parezca excesivamente blanca. En la columna central le sucede lo mismo a Meredith Brooks, y debajo están los créditos del disco, donde se enumeran todos los músicos y productores que intervienen, para pasar a dar los “agradecimientos especiales”, bastante escuetos, a sus amigos y familias. En la tercera columna están los nombres de los productores y debajo una foto con el mismo problema que las de sus compañeras de Charlotte Caffey, que la pobre parece la novia de Nosferatu. Cuánto daño hicieron determinados looks en los 80, ains…




Vinilos


Detalle de etiquetas

Compré este vinilo en Madrid Rock y lo escuché muchas veces. Siempre me ha gustado, y me parece injusta la suerte que tuvo, pero ya sabéis, la industria musical es así: unas veces se gana y otras se pierde. A mí, personalmente, este disco me parece una pequeña joya, y paso a contar por qué hablando de sus canciones. El estilo es un soft-rock suave con buenas letras y bien interpretadas.

Es bastante complicado de encontrar en streaming y YouTube, excepto las canciones que fueron single y alguna despistada que ha subido algún usuario por ahí. Si alguien está interesad@ puedo hacérselo llegar.

“Lay Down Your Arms” (Baja las armas)

Fue el primer sencillo del disco. Coescrito por Charlotte, quien también pone la voz solista, Ellen Shipley y R. Schuckett, con coros de las otras dos “gracias”, como en el resto del disco.



La letra tiene un momento glorioso, en mi opinión, que dice:

So we are in love, so we are at war
But we can be on the same side”


Así que estamos enamorados, estamos en guerra
Pero podemos estar en el mismo bando

Belinda Carlisle hizo una versión del tema algunos años después, en su disco “Real” que a mí no me acaba de convencer. La de las Graces es más rockera y me gusta mucho más.

When The Sun Goes Down (Cuando el sol se pone)

La voz principal es de Gia, menos dulce y más rota que la de Charlotte. Es una canción que habla sobre el amor y la pasión, ya sabéis, las cosas que pasan cuando cae la noche ;)

“In every corner of the world, in every boy and every girl
There lives a hunger to be free
With every passion that I feel, and every secret I reveal
Oh let the night unchain my heart”
En cada esquina del mundo, en cada chico y en cada chica
Vive el hambre de ser libre
Con toda la pasión que siento, y cada secreto que revelo
Oh, deja que la noche desencadene mi corazón

Perfect View (Vista perfecta o panorama perfecto)

Una preciosa lenta, que fue el segundo sencillo del disco, y de nuevo cantado por Charlotte, con un comienzo a base de acordes de guitarra y una línea de bajo marcada que acompañan a su voz mientras canta:



“Sitting in your car, it's the edge of the night
You turn to me baby, and I say that it's alright
You stare at the moon, then the music starts
The radio plays a song, for broken hearts
Your eyes turn a deep shade of blue
You can try but you can't hide the truth
I'm on the outside looking right into you
It's a perfect view, and they say...”

Sentada en tu coche, al borde del anochecer
Te vuelves hacia mí y digo “está bien”
Miras fijamente la luna, empieza la música
En la radio suena una canción para corazones rotos
En tus ojos hay una profunda sombra de tristeza
Puedes intentarlo, pero no puedes ocultar la verdad
Yo estoy fuera y te miro fijamente
Es una vista perfecta

Fear No Love (No temo al amor)

La canta Meredith, y es una de mis favoritas del disco. Una de las más cañeras, con buenos solos de guitarra al comienzo y entre las dos estrofas. Claramente ella es la que le da ese toque rock al disco que años más tarde mostraría en su carrera en solitario.

Time Waits For No One (El tiempo no espera a nadie)

Y que gran verdad es. Canta Charlotte que el tiempo, implacable, no espera a nadie, e invita a vivir la vida, porque quién sabe lo que pasará mañana. Fue el tercer single del disco.

La cara B comienza con una enérgica “50.000 candles burning” (50.000 velas encendidas), cantada a dúo por Gia y Meredith y coros de todas. Fue el cuarto sencillo, y es una de mis favoritas, me encanta. La letra invita a bailar la “danza de la vida”, porque hay 50.000 velas encendidas y no es tiempo de lágrimas.



Should I Let You In (¿Debo dejarte entrar?) se pregunta Meredith, mientras la guitarra acompaña a su voz. Esta canción, compuesta por Charlotte y M. Holden, fue incluida en 1987 en el segundo disco de Belinda Carlisle, Heaven On Earth, y, de nuevo, cuando la escuché interpretada por estas chicas, me gustó mucho más. Más afilada, más rockera, aunque la voz de Belinda es más bonita, pero ese toque áspero que le da Meredith mientras duda si deja entrar o no a ese hombre en su vida… mola.

We Never Met” (Nunca nos conocimos) es una canción lenta, donde Gia sueña con un hombre al que no conoce, “Tomorrow” (Mañana) una preciosa balada donde las tres cuentan la historia de una ciudad poco amable, con gente igualmente hostil con las personas. Y cierra el disco “Out In the Fields” (En el exterior), cantada, de nuevo, por las tres, un precioso canto a la libertad (Looking through an open window, touching all around me I see a silver rose, outside, I am free/Mirando por la ventana abierta, sintiendo todo a mi alrededor, toco una rosa plateada, fuera soy libre)

Conclusión

Un buen disco de soft rock, que logicamente no será del gusto de quienes prefieran música mas “dura”, bien tocado, bien interpretado y con letras buenas y sentidas. No pusieron demasiado cariño ni en la portada ni en el diseño, lo que es una lástima, también que no vinieran las letras en la edición española (me volví loca buscándolas en su momento, recordemos que 1989 no se podían buscar las cosas haciendo dos clicks) y nunca pude localizar la edición en CD, donde sí venían. En definitiva, un disco que gustará a los amantes del pop y el rock más suave y alguno que otro lo mismo se lleva una sorpresa. También es una pena que sea tan difícil de encontrar para su escucha en digital, lo que no hace fácil acercarse ellas. Una rareza de las que nos gustan a los coleccionistas, más si son de los artistas de los que somos fans, como me pasa a mí con las Go-Go’s.

Comentarios

  1. Pues nada, voy a ponerme los temas que acompañas y a ver si encuentro algo más por ahí. De momento, lo que estoy escuchando me suena a pop-rock de esa época, un poco a Midnight Oil y sus camas ardientes. Muy escuchable. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Complicado, creo que en Spotify y Deezer está, pero debe estar solo disponible para Estados Unidos, o yo no sé buscarlo... Tienes razón que el sonido recuerda un poco a Midnight Oil, especialmente la canción que me gusta más, "Fear No Love". Saludos, disfruta de las vacas ;)

      Eliminar
  2. Corro el riesgo de repetirme, pero vaya entradaza de nuevo. Viendo el resultado con las Go-Go's, dan ganas de darle unas escuchas a este disco, aunque en Spoty no está. Habrá que buscarlo de extraperlo por ahí en algún rincón de la web, porque las canciones que pones dejan con ganas de más. Saludazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Alberto. De verdad que es una pena que no esté más disponible, porque merece mucho la pena. Un saludo, agotando el fin de semana ya ;)

      Eliminar
  3. Durante muchos años renegué, de manera inconsciente, de los grupos de chicas. La imagen que se vendía de ellas como unas conejitas playboy con instrumentos me tiraba para atrás y, de todos modos, me gustaban más los peludos que las peludas. Con los años empecé a apreciar su aporte musical y, poco a poco, le pongo remedio. He escuchado a estas muchachas y suenan muy bien, aunque no es un estilo al que yo sea muy permeable. Igual sí fue injusto que no triunfaran. Eran años de singles y vídeos. Tienes ahí una rareza; un contenido musical no disponible en las redes, comprado en MadridRock para más detalles. Mola. Saludos varios

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mí es muy injusto que no se le diera más difusión, pero eso, la industria es como es... Madrid Rock, aquel templo donde tantas tardes hemos pasado muchos, seguro... Cada vez que paso por donde estaba la tienda suspiro y la echo de menos...
      Saludos, ágüelo 😝

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...