Ir al contenido principal

Boston - Don't look back (Epic - 1978)


Genio o loco, Tom Scholz grabó dos bestiales discos bajo el nombre de Boston en la segunda mitad de los setenta, el debut de nombre homónico y este Don't look back. Genio o loco porque se dedicaba obsesivamente a pulir una y otra vez sus composiciones, a tocar una y otra vez cada instrumento, a mezclar cada sonido, a regrabar infinidad de tomas. Tom compone las canciones, toca las guitarras, los bajos, los teclados, los efectos, lo que haga falta. Para este álbum, además, se había fabricado un pequeño estudio en su casa, llamado Hideaway, donde se metió con Brad Delp, cantante, y Sib Hashian, batería. Entre los tres conformaron la mayoría de canciones y tomas, contando en una fase más avanzada con los otros dos miembros, Barry Goudreau, guitarra solista y slide, y Fran Sheehan, bajo y percusión. 


El resultado fue estupendo. En la cara A encontramos dos bestiales canciones, una al inicio y otra al final. A man I'll never be contiene todo el arte de estos tipos: armonía, arreglos, interpretación instrumental, solos, cambios y una letra y una melodía vocal geniales: la canción sobre querer ser el hombre que ves en mí, sobre sentir que uno se esfuerza tanto por estar al nivel de lo que otro ve o cree ver. Don't look back anima a tirar para delante con un estribillo fantástico y unas guitarras casi perfectas. Junto a ellas, la pequeña instrumental The journey y una estupenda It's easy.

En la cara B escuchamos la gloriosa Feelin' satisfied, con el mejor riff y las mejores guitarras junto a otro estribillo lleno de energía, quizá la canción más parecida a su debut. Sigue Party, acerca del rock and roll way of life, you know what I mean, con un gancho sorprendente en el puente y el estribillo. La única canción que no compone Scholz, Used to bad news (lo hace Delp), aunque más corta, resulta impactante; las guitarras ceden el protagonismo al piano y el teclado y la línea vocal se impone, una adorable composición pop-rock-arena. El cierre con Don't be afraid, de buenrollismo, energizante, guitarrera, rock que solo supo imitar Meat Loaf con Jim Steinman.



La edición que traigo, original española de la época (No mires atrás, se llama el disco), con los créditos traducidos y todo. Carpeta doble gatefold y encarte interior con las letras. 

Sed felices este fin de semana y no dejéis de poner la música a todo volumen.









Comentarios

  1. Con estos me pasa como con Toto o los Reo Speedwagon. Conozco las típicas y no me desagradan del todo, pero me resultan muy... no sé, dulzones, si se me entiende el concepto.
    De hecho, Don't look back o More than a feeling son geniales, pero ahora mismo no se me ocurre ninguna otra que me haya llamado la atención. En fin, tendré que darle una escucha.

    ResponderEliminar
  2. Creo que Boston forma parte también de ese pop-prog de finales de los 70s.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

a-ha – “Hunting High And Low” (Warner Bros Records, 1985)

Hay dos canciones cuyas diez primeras notas de sintetizador tienen un sabor inequívoco y 'auténtico' a años 80. Una es “ Just Can’t Get Enough ” de Depeche Mode (‘p a-pa-pa-pa-pa-pa-pam ’…) y la otra es “ Take On Me ” de a-ha (‘ ta-na-na-na-nanana ’…), el grupo protagonista de este #FFVinilo, titulado “ Hunting High And Low ”, donde venía incluida.   Me hace ilusión traerlo, además, porque es un disco especial para mí. Fue el primero que me regalaron, corría el año 1988 y en mi clase del colegio se hizo el típico “amigo invisible” al final del curso, como despedida, pues al año siguiente empezábamos el instituto y nos separábamos después de muchos años juntos en la educación general básica. En aquel momento yo era fan acérrima de estos noruegos, como solo puede serlo una adolescente en plena edad del pavo. Y mi “amiga invisible” me regaló este disco, cosa que yo le agradecí eternamente porque, como digo, era seguidora incondicional del grupo, y también porque, como ya he ...

Stevie Wonder - In square circle (1985, Tamla Records)

    Voy a compartir con vosotros uno de los LPs de mi colección con una portada más vistosa o curiosa. No es que sea, musicalmente hablando, uno de mis favoritos. Pero bueno, esa portada en 3D y el libreto en plan CD pero a tamaño de vinilo, son fantásticos. A sus 35 años, en 1985, Stevie Wonder publicó este disco. Todos conocéis más o menos su historia: éxitos en los años 60 siendo un niño prodigio. Lo rompió en los 70 editando varios clásicos. Y a principio de los 80 tuvo su época dorada en ventas: “ I just called to say I love you ” de la película La mujer de rojo fue todo un éxito, como su colaboración en el “ We are the world ”. Con este disco ganó en los Grammys del 86 la categoría de Best Male R&B Vocal Performance vendiendo más de 4 millones de copias a nivel mundial, la mitad de ellas en USA. En este disco, Mr. Wonder , reservó la cara A para las canciones de amor y la cara B para las que tenían un contenido más político o social.   “ Part-time lo...

Warlock - Burning the witches (Mausoleum records – 1984)

Amigos del vinilo, metidos ya en plena canícula –cómo me gusta utilizar palabras raras y eso que soy de ciencias– voy a dedicar mi entrada de hoy al debut del grupo de Doro Pesch . Porque sí, aunque evidentemente Warlock nació como banda y la la diminuta vocalista de Düsseldorf era principalmente su frontwoman , lo cierto es que su carisma y su fuerza –además de su continuidad en el tiempo al frente del proyecto– la acabaron convirtiendo su parte más visible e identificable. De hecho, Doro ha construido su carrera con esos cimientos y el recuerdo de sus compañeros se ha ido difuminando entre la bruma del tiempo. Total, que tras pasar por numerosas bandas underground , el batería Michael Eurich , el bajista Frank Rittel , los guitarristas Peter Szigeti y Rudy Graf y la pequeña Dorothee –que por entonces contaba 18 años– fundan oficialmente Warlock y consiguen su primer contrato con el sello Mausoleum , que pone en las tiendas este sem...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Dare - Out of the silence (A&M, 1988)

  Darren Wharton era un mocoso cuando tocó los teclados en el Chinatown de Thin Lizzy, allá por 1980. Acababa de cumplir 18 años. Se mantuvo en la banda los dos siguientes álbumes, Renegade (1981) y Thunder & Lighting (1983) curtiéndose en los escenarios con Scott Gorham, John Sykes, Brian Downey, Snowy White y, por supuesto, Phil Lynott, en cuyo álbum en solitario de 1982 también tocó. Años después del final de Thin Lizzy formó su propia banda, a la que llamó Dare por consejo de Lemmy Kilmister; en algún lugar de Alemania, en medio de la última gira de "los Lizzy" le sugirió el nombre. El grupo sufrió numerosos cambios hasta llegar a este debut de 1988.  La voz de Darren Wharton y la guitarra de Vinny Burns comandan este álbum sin relleno que juega entre los sonidos AOR de la época, el hard rock melódico y cierto aroma celta en algunos pasajes, con protagonismo absoluto de sintes y teclas en la mezcla final. Junto a ellos, Brian Cox a los teclados (labor que compa...

The Replacements - Let it be (1984, Twin/Tone Records)

..."Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente... Por Jorge García . En 1984  The Replacements  lanzan  "Let it be" , su tercer disco y como ha demostrado el paso del tiempo, el más popular que publicase nunca la banda de Minnesota. Con "Let it be" el grupo afronta nuevos retos sónicos y estilísticos, encaminan sus pasos hacia un sonido menos rugoso y pesado, buscan más matices y pierden en fiereza, o tal vez lo que hacen es encauzarla dentro de unos parámetros más amplios . Con todo ello, "Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente y con una importante progresión en lo referente a los textos, que se muestran más afilados y trascendentes. Cierto que pierde en fiereza y aceleración, pero aquí descubrimos una capacidad milagrosa para la composición de melodías por parte de  Paul Westerberg , que también parece encontrar...