Ir al contenido principal

Prince "Around The World In A Day" (1985)


 Tan solo una semana después de finalizar el monumental Purple Rain Tour 85-86Prince anunciaba la inminente edición de su nuevo álbum Around The World In A DayWarner esperaba igualar, e incluso superar, las ventas del ultra exitoso Purple Rain pero seguro que, tras las primeras escuchas del nuevo trabajo del príncipe de Minneapolis, a más de un ejecutivo de la compañía discográfica se le debió quedar la sonrisa congelada.
Prince siempre fue un músico polifacético e inquieto. Tras el gran éxito de Purple Rain, quiso experimentar con nuevos sonidos. Ya había demostrado a todo el mundo que podía hacer un gran disco comercial que, sin estar reñido con la calidad, podía mirar de tú a tú a gigantes del pop como Michael Jackson o Madonna. Ese reto ya estaba superado y con creces. Así que, sin apenas respiro y durante el tour de Purple RainPrince continuó a lo suyo: componiendo nuevas canciones pero alejadas de la excesiva comercialización de los temas del álbum purpura.

De nuevo todos los temas estaban escritos, producidos, arreglados e interpretados por Prince junto a The Revolution, su banda habitual en ese periodo. 

Los sonidos de flautas, chelos, lauds y demás instrumentos folclóricos nos abren las puertas al particular universo Prince, que nos invita a abrir nuestros corazones y nuestra mente hacia un místico viaje alrededor del mundo. El tema fue compuesto junto a Lisa Coleman y John L.Nelson (padre de Prince) con claras influencias de los Beatles más psicodélicos, época Magical Mystery Tour, aunque Prince siempre lo negó.

Paisley Park es una representación onírica del mundo según Prince, cuyos habitantes viven en profunda paz y todos son bienvenidos. El tema dará nombre a su estudio de grabación privado. 

Condition Of The Heart es una de esas baladas tan sentidas de Prince que, en directo (aunque sólo solía tocar una parte en piano), era uno de los momentos más emotivos y melancólicos. 
Raspberry Beret es la canción más conocida del disco. Un tema refrescante y netamente pop donde Prince mezcla el sonido Minneapolis con la orientación psicodélica que estaba tomando.
Tamborine es un tema de aires funk un tanto experimental, con toques jazzeros, repleto de contra-ritmos y falsetes imposibles.
America es una crítica mordaz a los políticos americanos con un Prince que se luce a la guitarra, tanto en el riff como en los solos. 


Pop Life es otro de los temas más conocidos del álbum. Una canción kitschnaïve…pura magia marca de la casa. Cómo anécdota en este tema hay una interrupción central en la que se oye a un eufórico público gritando. Se dice que este audio pertenece a los abucheos que Prince recibió por parte del público de los Rolling Stones, a los cuales teloneó en 1981. De todos modos el repentino corte en medio del tema estropea un tanto la canción, aunque esto es sólo una apreciación personal.

The Ladder es un medio tiempo religioso de aires góspel, coescrito de nuevo junto a su padre.
Con TemptationPrince tiene una conversación con Dios en que se dirime de tanto pecado carnal (“love is more important tan sex”, asegura un Prince totalmente desquiciado al final de los más de ocho minutos de odisea celestial). Prince desgarra aquí la guitarra al más puro estilo Hendrix, mientras que el saxo de Eddie M. le da un cierto aire burlesque al tema. 

Prince siempre aseguró que hizo este álbum para deshacerse de la gente que compró Purple Rain, pero que no eran fans de verdad. Warner tampoco se volcó excesivamente en la promoción del disco. Todo ello propició que las ventas no fuesen las deseadas. Poco importa. Parte de la crítica musical aplaudió el retorno del Prince más íntimo, personal y arriesgado. Sólo un artista como él podía hacer un disco tan opuesto a lo que se esperaba y salir más que victorioso de la hazaña.

Comentarios

  1. Bonito álbum. Musicalmente no tengo el gusto de gustarme Prince, pero intentaré darle una escucha a ver si ablando mi oído. Hoy estoy un poco heavy de todos modos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. La edición del disco parece cojonuda. En cuanto a su interior y fiándome de tí, le echaré un vistazo. Regalé a un amigo el Purple Rain y me hice una copia que sonó y mucho en casa en aquella época. Será un buen momento para retomar a Prince. Excelente propuesta. Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...