Ir al contenido principal

Toxik – Think this (Roadrunner-1989)


Amigos, en este 2016 en el que parece que, tras casi treinta años sin hacerlo, los neoyorquinos Toxik van a editar un nuevo álbum, os tengo que hablar de su segundo y último disco hasta la fecha. Y lo voy a hacer, aunque su primer vinilo me guste más (incluso en la portada), por dos razones. La primera es que nunca conseguí hacerme con él, por lo que el único vinilo que poseo de la banda es este. Y la segunda es que Marco Castle ya nos habló de World circus en este blog


Así que, también para Roadrunner records pero con Charles Sabin a las voces sustituyendo a Mike Sanders y con la adición de John Donnelly como segundo guitarra y teclista, los habituales Tad Leger a la batería, Josh Christian a las guitarras y Brian Bonini al bajo y teclados grabaron en los Morrisound studios con Tom Morris a la producción este Think this para el que el gran Ed Repka volvió a dibujar la portada. 

El track list fue:

A 
Think this 
Greed 
Spontaneous 
There stood the fence 
Black and white 

B 
WIr NJn8/In God 
Machine dream 
Shotgun logic 
Time after time 
Think that 


Think this comienza con un teclado y una acústica, muy, muy calmada... hasta que un alarido nos hace entrar en algo que podríamos llamar thrash súper técnico, una canción en la que destacan el trabajo de Christian a las guitarras y la voz chillona de Sabin. Greed es el siguiente tema, otro ejemplo de cambios de ritmo, guitarras rápidas y los berridos del vocalista. Sí, amigos, porque –voy a dejarlo claro desde el principio– si algo me sobra de esta banda es Charles Sabin. En ocasiones me recuerda mucho a Jim Gillette, lo que no es nada bueno, creedme. Con Spontaneous llega una cabalgada espídica en la que Tad Leger se despeina a gusto dándole a las baquetas sin descanso. Todo lo contrario que There stood the fence, una especie de balada con bonitos coros y un trabajo vocal que incluso se hace tolerable. Black and white me recuerda a Annihilator al principio y es otro speed metal con cambios de ritmo que al final llega a un momento en que el sonido de la guitarra me carga. Es un final de la primera cara que no me deja buen sabor de boca, qué queréis que os diga. 


El inicio de la cara B es estupendo, con una instrumental titulada Wir NJn8 que si leemos al reves y especularmente desvela una Burn Jim dedicada al telepredicador Jimmy Swaggart, un tipejo envuelto en un sucio caso de venganza entre evangelistas mediáticos. Tras hacerse públicas unas fotos en las que aparecía junto a una prostituta, apareció lloriqueando en antena y pidiendo perdón a Dios. De hecho, además de la guitarra de Christian y un sintetizador interpretando a Bach, en el tema puede oírse parte de ese discurso. La otra parte de la canción, In God, es otra muestra de speed técnico en la que la aguda voz de Sabin vuelve a sacarme de mis casillas. Machine dream es quizás la que tiene un sonido más cercano al thrash ochentero y mi favorita del álbum. Shotgun logic es otra cabalgada espídica con diversos cambios de ritmo que se echa a perder –en mi opinión– por culpa de Sabin. Eso sí, tiene un buen trabajo de guitarra, con interludio acústico incluido. La última canción –porque el tema final Think that no es más que la misma melodía con la que comienza el álbum meclada con el sonido de diversos canales de televisión cambiando aleatoriamente– es Time after time, que es otro trabajo fantástico de Christian, que me recuerda a ratos a los Cacophony de Friedman y Becker, aunque con una producción un poco enmarañada y totalmente arruinada –siento hacerme pesado– por Charles Sabin





A modo ilustrativo os acompaño unos cuantos temas para que, los que no conozcáis a Toxik os podáis hacer una idea de cómo sonaban a finales de los 80. Los que ya hayáis escuchado World circus, hacedme caso y quedaos con esa impresión. Al menos en mi humilde y seguramente poco autorizada opinión, aquel disco fue mejor que este. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Un disco con una producción mucho más madura, donde efectivamente añadieron sonidos progresivos a la vez que mucho más técnicos que su predecesor, quizás les falto mucho más espontaneidad pero de que también es un gran disco lo es. El primero marcó un estándar alto de superar pero éste consiguió tenerlos como una banda de respeto. Gran entrada amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Tú también has traído una buena joyita esta semana.

      Eliminar
  2. No dejas de sorprenderme con algunas de las bandas que nos traes, no tenía ni p idea de estos tipos. Este viernes entre tu y Marco habéis puesto el nivel muy alto. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te creas, que alguna de las tuyas también son grandes desconocidas. Un abrazo!

      Eliminar
  3. A mi me encanta la voz de Sabin, para mi es un hermoso álbum conceptual. Respeto tu crítica, pero no la comparto, Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...