Ir al contenido principal

Alice Cooper – Killer (1971)


Amigos, de Alice Cooper ya hace años que me hice con sus Hey stoopid y The last temptation, así como con un recopilatorio The beast of Alice Cooper, del que os di cuenta aquí. Mucho después llegó el estupendo Billion dollar babies –que también comenté en este blog– y, tras leer el estupendo libro de Sergio Martos, me dió por hacerme con más vinilos de este grupo mítico del que hoy quiero recordar su mítico Killer, cuarto álbum y uno de los más valorados de su carrera, tanto por la crítica como por el mismo Mr. Furnier


Y es que amo los años 80, el sonido Desmond Child, la guitarra ametralladora de Kane Roberts y los shows con las serpientes, la guillotina y las apariciones de Calico Cooper como enfermera psicópata junto a su padre. Pero lo cierto es que todo eso tuvo su origen en los 70, mucho antes de que Alice Cooper fuese sólo el alter ego de Vincent Damon Furnier, cuando también era el nombre de una de las bandas más excitantes de los Estados Unidos. En aquel entonces, los álbumes del grupo eran la suma de genialidades de Alice, Glen Buxton a las guitarras, Michael Bruce a las guitarras y teclados, Dennis Dunaway al bajo y Neal Smith a la batería (sin olvidar la extraordinaria dirección musical de Bob Ezrin). 


Grabado en los RCA studios para Warner Bros. Records con el mencionado Ezrin como productor, Killer –con una portada de Pete Turner protagonizada por Kachina, la boa del loco de Neal Smith– constaba del siguiente track list

A 
Under my wheels 
Be my lover 
Halo of flies 
Desperado 

B 
You drive me nervous 
Yeah, yeah, yeah 
Dead babies 
Killer 

Este fantástico disco comienza con el que sería su primer single, Under my wheels, un tema cortito –un rock’n roll con arreglos de metales– que, pese a ser de los más conocidos y no faltar en cualquier recopilación que se precie, es bastante simple. No obstante o quizás precisamente por eso, es todo un clásico. A mencionar la colaboración en el solo de Rick Derringer, algo que se ha sabido con los años pero que en su momento no obtuvo crédito alguno. Le sigue Be my lover, fabulosa canción que se convertiría en el segundo single del álbum y que es mucho más completa, tanto en su melodía como en los arreglos que tiene. Entonces llega Halo of flies, con ese sintetizador, esa base rítmica, esos guiños a Sonrisas y lágrimas, esas melodías arábigas, esos cambios de ritmo, esas guitarras excelsas, esa manera teatral de cantar de Alice y esa producción genial de Bob Ezrin y sus arreglos de cuerda. Amigos, un álbum que posee un tema como este sólo puede definirse de una manera: es una puta obra de arte. Halo of flies es mi preferida con Yeah, yeah, yeah, Dead babies y Killer. Pero antes llega la preciosa Desperado, que viene a apaciguar los excesos del tema anterior y es –sin duda– uno de los momentos álgidos del álbum. 


You drive me nervous da inicio a la cara B con un sonido de hard rock setentero potente. Lástima que sea el tema más corto del disco. Yeah, yeah, yeah es otra de esas canciones que se prodigan poco en recopilatorios y Best of..., pero que tiene un estupendo trabajo instrumental, armónica incluida. Escuchándola, creo que Kiss no pueden negar que este disco estaba entre sus favoritos. Dead babies es el segundo tema más largo de Killer y, al igual que Halo of flies, otro en el que –al menos oficialmente– toda la banda contribuyó. Es mi segundo preferido, con una letra fantástica a la par que polémica y unos arreglos estupendos que enlazan al final con la alucinante Killer, otra genialidad de esta banda que en ese momento estaba lanzada hacia el estellato y que tendría su continuación en los míticos School’s out y Billion dollar babies. Pero eso es otra historia. 






Como bonus, os adjunto un retrato de Calico, digna hija de su padre. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Discazo. Yo creo que el mejor de Alice, aunque por poco, je, je. Además, de este disco salió mucho de lo que KISS fueron después, incluyendo la imagen teatral de la Alice Cooper Band, el sonido de guitarras, la influencia de Bob Ezrin y hasta las colaboraciones de Rick Derringer. Ahora mismo me lo pongo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Genial disco, como casi todo lo que hizo Alice en los 70s. Gracias por la foto de Calico, aunque no venga al caso, enriquece la entrada.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...