Ir al contenido principal

Magnum - Escape from the shadow garden (SPV 2014)



Reconozco que me cuesta mucho emocionarme con un álbum de un grupo viejo, más si ha sido (o sigue siendo) de mis preferidos o tengo alguno de sus discos entre mis favoritos. Pero cuando ocurre, me desboco, me entrego al placer de recuperar sabores añejos (como buen güisqui). Escape from the shadow garden de Magnum lo ha conseguido. Parece increíble que tras casi 40 años de carrera y 17 discos oficiales, Magnum se destapen con esta colección de canciones: absolutamente maravilloso. Las composiciones de Tony Clarkin, su guitarra, los impresionantes arreglos, la producción cristalina, bien mezclados todos los instrumentos y la guinda de la tremenda voz de Bob Catley.


El comienzo de violines y teclados no es más que un adelanto del protagonismo que estos instrumentos tienen en un tema roquero como Live 'Til you die, excelente guitarra y arreglos orquestales, buen estribillo y gran final, pero sobre todo gran trabajo de teclados a cargo de Mark StanwayUnwritten sacrifice también abre con piano y sintetizador creando ambiente para otro memorable tema. Falling for the big plan evoluciona hasta un estribillo de lo mejor que he escuchado últimamente, pegadizo, con garra, melódico; el tema abre suave, sobre un piano, desarrolla un puente que te prepara y luego boom, se te escurre en las orejas y ya no te abandona.

En Crying in the rain comenzamos a roquear al estilo Magnum eighties y suena jodidamente bien, como también Too many clowns y Burning river, puro hard&roll. En ambas la guitarra se come a los demás instrumentos, cobra protagonismo y se agradece. Tony Clarkin demostrando a qué juega. El bajista Al Barrow y el batera Harry James por fin se desmelenan un poco; mantienen un buen nivel aunque siempre en segundo plano.


A estas alturas queda claro que Bob Catley sigue manteniendo, al menos en estudio, su magia, un vocalista al que nunca se le hace justicia pero que mantiene su feeling genuino y una capacidad para mantener la melodía sensacional (aunque en ocasiones se notan los años, sobre todo en los agudos, pero no desmerece en ningún momento). Y en los más de siete minutos de Midnight angel demuestra cómo hacer grande una canción sin recurrir a excesos, ideal para escuchar viajando en tren sobre un inmenso campo helado, te pone el vello de punta la melancolía heroica que destila. Sigue la emoción con piano y voz en The art of compromise (¡qué buena letra!), la guitarra nos lleva poco a poco al crescendo del fantástico estribillo y a uno de los mejores solos del álbum.

Don't fall asleep y The valley of tears coronan un álbum inspiradísimo, donde todo ha encajado a la perfección, donde no hay tema malo, donde cualquier amante del género saldrá satisfecho y quien nunca se ha parado a escuchar a Magnum tendrá que sentarse un rato y disfrutar. 



El vinilo, además, es una preciosidad. Con una portada y un artwork a cargo de Rodney Mathews (Asia, Nazareth), todo bien envuelto, un estupendo regalo. Vinilo doble de azul translúcido. Fundas interiores con las letras y los créditos. Ilustraciones y fotos de la banda. Incluye una copia del álbum en cedé (nada de descargas digitales cutres). En fin, un buen paquete para un buen envoltorio.

Pasad buen fin de semana.







Comentarios

  1. Qué bonita edición, en ese azul. Voy a escucharlo un rato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los vinilos son espectaculares y la edición muy chula. El contenido ya va en gustos, pero lo explico muy clarito, jeje. Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...