Ir al contenido principal

Accept – Breaker (1981)


Así es, amigos del vinilo, hoy –con permiso del amigo Nortwinds @MotelBourbon- os traigo la que fue tercera obra musical de los alemanes Accept –la cuarta que adquirí de ellos- y la primera de los mismos en la que participó el –entonces- ingeniero de sonido Michael Wagener, que llegó a convertirse el el reputado productor al que todos los amantes del hard’n heavy conocemos y respetamos. En ese momento componían la banda de Solingen –localidad en la que, por cierto, también nació una de mis dos sobrinas alemanas- el vocalista Udo Dirkschneider, los guitarristas Wolf Hoffmann y Jörg Fischer, el bajista Peter Baltes –que también ejercía de voz solista en un tema, algo que ya había hecho en álbumes anteriores- y el batería Stefan Kaufmann. Yo había descubierto al grupo en un cálido verano de adolescencia con Balls to the wall. Rápidamente me hice con el Restless and wild y luego con su primer álbum, el de la rubia con la sierra. En los tiempos preinternet en los que para estar informados los jebis teníamos que leer revistas y escuchar con suerte algún programa de radio en el que comentasen novedades de la música que nos gustaba, el 75% de lo que nos hacía decidir a la hora de comprar discos eran las portadas, por lo que no es de extrañar que en lugar de comprarme el I’m a rebel –un álbum que no es precisamente mi favorito de la banda, aunque a la hora de escribir estas líneas estoy escuchándolo de nuevo y acabé adquiriéndolo años después de su edición, úniamente para no tener un agujero en mi discografía del grupo- me lanzase sobre este Breaker gracias a la llamativa portada de Stefan Bohle, diseñador gráfico y fotógrafo famoso por la que se lió con su diseño de la carátula del Virgin Killer de Scorpions


Si bien este Breaker no es de los que más me gustan de la banda –adoro mucho más su sonido a partir del Balls to the wall que el que impregna la mayor parte de este, muy centrado en la Gibson Flying V y más cercano a los Scorpions de Lovedrive o al primero de MSG que a lo que harían en el mencionado Balls, el grandioso Metal Heart o Russian Roulette-, lo cierto es que supone una consolidación después de sus primerizos álbumes y tiene temas inolvidables. Producido por Dirk Steffens, tiene un inicio extraordinario con Starlight, la misma Breaker y ese Run if you can con el estupendo solo compartido por Fischer y Hoffmann. Completan la obra Midnight highway y ese himno a la rabia que es Son of a bitch. Por otro lado, Breaking up again me parece simplona y rompe –en mi opinión- con el resto del álbum haciéndose totalmente innecesaria ya que –para balada- ya teníamos a la superior Can’t stand the night

El track list completo era el siguiente: 

A 
Starlight 
Breaker 
Run if you can 
Can’t stand the night 
Son of a bitch 

B 
Burning 
Feelings 
Midnight highway 
Breaking up again 
Down and out 

En resumen, una nueva muestra de vinilo mítico para los que amamos el heavy metal que cuanto más escucho más me gusta. De hecho, como ayer dijo el amigo Rockologia @RockologiaTwit , eso es lo bueno de colaborar en este blog, que te hace recuperar vinilos que tenías semiolvidados en la estantería y que –al escuchar de nuevo para encontrar inspiración- descubres lo que disfrutabas de ellos hace años. 

Ilustro la entrada con una selección de temas que se inicia con Starlight y Run if you can, prosigue con la medio popera Midnight highway y finaliza con el himno Son of a bitch





Feliz viernes. 

@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. ¡Qué forma tan sencilla y justa de comentar los primeros años de Accept! Para mí, unos infravalorados. Voy a ponérmelos otro rato...

    ResponderEliminar
  2. Potente sonido el de los alemanes. Pues yo me enganche con la remezcla patatera de Hungry Years, y a partir de ahí fui recopilando su discografía. Sin duda me quedo también con las guitarras y los coros del Metal Heart, pero ese lo dejamos para otro día ;D. Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...