Ir al contenido principal

Stryper – Soldiers under command (1985)


Amigos del vinilo, hoy os presento a Stryper y su Soldiers under command, un discazo con sonido e imagen típicamente eighties que ya tiene veintisiete añitos a sus espaldas. Cierto es que –aún vendiendo más de un millón de copias- no obtuvo el éxito de su sucesor, pero este me gusta mucho más en conjunto y además es su álbum de debut –si no contamos su EP de presentación- con el mago Michael Wagener en los controles de producción, algo que indudablemente se nota. El grupo californiano estaba formado por los hermanos Michael y Robert Sweet –voz y guitarra y batería respectivamente-, Oz Fox a la guitarra solista y Tim Gaines al bajo, tenían una imagen edulcorada a fuerza de tinte y laca y –glups- hablaban de Dios y el amor universal en sus letras, definiendo su estilo como metal cristiano. Sí amigos, soldados bajo el mando del Señor, vamos, unos guerrilleros de Cristo Rey del metal. Y seguramente pensaréis ¿en los 80 se podía ser seguidor de W.A.S.P. a la vez que de Stryper? La respuesta es clara: sí, y tanto. La diferencia entre las diferentes bandas que escuchábamos –además del estilo propio de cada una y sus valores instrumentistas- era la imagen que llevaban. Sin embargo, todos hacían lo mismo: hard rock, heavy metal, heavy rock... ¡música que nos encantaba! Y de la misma manera que uno podía disfrutar con Blackie pero no salía a la calle a violar tías buenas y beber su sangre, también podía escuchar a Stryper sin sentir la necesidad de ingresar en el seminario. De hecho sólo hay que ver la portada. Mucho amor y mucho cristianismo, pero dan más miedo que Ted Nugent en una reunión de espaldas mojadas. Claro que defender la fe por las armas es un concepto muy norteamericano (extremista). Pero es que estos tipos dan miedo: pistolas, ametralladoras, misiles... ¡pero si salen más armados que Rambo en las rebajas del Gun-Mart


Total, que entre temas de hard rock con una melodiosa y potente voz –algo chillona en ocasiones, es verdad- la banda y el mencionado Wagener parieron un álbum que quedaba muy resultón y suponía la presentación a nivel masivo de Stryper. Entre todas las canciones destacaban –en mi humilde opinión- The Rock That Makes Me Roll, (Waiting For) A Love That's Real, Soldiers Under Command, Surrender, Makes Me Wanna Sing y el último tema. Sí amigos, porque el colofón a este vinilo lo ponía una versión guitarrera de The Battle Hymn of the Republic, una marcha que desde la Guerra Civil se considera el súmmum de las canciones patrióticas norteamericanas de tal manera que se usa tanto por Demócratas como por Republicanos en sus actos públicos, algo que –sumado a las numerosas referencias bíblicas del texto- resultaba perfecta para ser versioneada por los chicos buenos del condado de Orange. A mi me gustaba ponerla al final de las recopilaciones –en cintas cromo de 90 minutos- que me pedían los colegas. 

Luego llegó el To hell with the devil –disco de platino, poca broma- y en el 88 el In God we trust, disco de oro como el Soldiers y el último que me compré del grupo –en formato picture disc, eso sí- antes de que abandonasen su imagen glam cristiana disfrazados de abejas e intentasen parecer chicos malos (hasta se dejaron barba y todo). Patético. 

Adjunto el song list y –por este orden- los temas Soldiers Under Command –que da título al álbum-, (Waiting For) A Love That's Real, Surrender –extraído de su Live in Japan- y, cómo no, el Battle hymn of the Republic

A 
Soldiers Under Command 
Makes Me Wanna Sing 
Together Forever 
First Love 
The Rock That Makes Me Roll 

B 
Reach Out 
(Waiting For) A Love That's Real 
Together as One 
Surrender 
Battle Hymn of the Republic 






Feliz viernes. 

@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Yo hice el viaje de otro modo: comencé con el To hell with the devil, que quemé, y después me compré la casete de Soldiers under command (¡y The yellow and black attack también!). En otra entrada pondré el vinilo de In God we trust para darles un merecido homenaje a estos "siervos" roqueros de Cristo.

    ResponderEliminar
  2. King es un lujo leer tus entradas cada viernes.

    Yo al principio tenía reticencias con eso del rock cristiano, pero me enganche a Stryper (mi viaje comenzó ;))con la versión LP del 86 de The Yellow and Black Attack, que se publicó con dos canciones adicionales al EP: "Reason for the Season" y una nueva versión "My Love I'll Always Show". Igual que me enganché me desenganché ... de los cardados, pero eso es otra historia. Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  3. mmmm rock cristiano, no me va nada. Para mi utilizar el heavy metal como difusión del cristianismo siendo este primero de origen satanista, pagano y contracultural no se yo.. Creo que se equivocan de sitio para predicar xDD otra cosa es que trate la temática bíblica sin posicionarse o hacer apología de ello.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. además que tanto por el nombre de la banda como por la portada parece más bien una ironía no?? Parece más bien una crítica.

      Eliminar
    2. Bueno el nombre hace referencia al Isaías 53:5 (que también está escrito en el logo) así que no confundir con otras palabras...

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

a-ha – “Hunting High And Low” (Warner Bros Records, 1985)

Hay dos canciones cuyas diez primeras notas de sintetizador tienen un sabor inequívoco y 'auténtico' a años 80. Una es “ Just Can’t Get Enough ” de Depeche Mode (‘p a-pa-pa-pa-pa-pa-pam ’…) y la otra es “ Take On Me ” de a-ha (‘ ta-na-na-na-nanana ’…), el grupo protagonista de este #FFVinilo, titulado “ Hunting High And Low ”, donde venía incluida.   Me hace ilusión traerlo, además, porque es un disco especial para mí. Fue el primero que me regalaron, corría el año 1988 y en mi clase del colegio se hizo el típico “amigo invisible” al final del curso, como despedida, pues al año siguiente empezábamos el instituto y nos separábamos después de muchos años juntos en la educación general básica. En aquel momento yo era fan acérrima de estos noruegos, como solo puede serlo una adolescente en plena edad del pavo. Y mi “amiga invisible” me regaló este disco, cosa que yo le agradecí eternamente porque, como digo, era seguidora incondicional del grupo, y también porque, como ya he ...

Stevie Wonder - In square circle (1985, Tamla Records)

    Voy a compartir con vosotros uno de los LPs de mi colección con una portada más vistosa o curiosa. No es que sea, musicalmente hablando, uno de mis favoritos. Pero bueno, esa portada en 3D y el libreto en plan CD pero a tamaño de vinilo, son fantásticos. A sus 35 años, en 1985, Stevie Wonder publicó este disco. Todos conocéis más o menos su historia: éxitos en los años 60 siendo un niño prodigio. Lo rompió en los 70 editando varios clásicos. Y a principio de los 80 tuvo su época dorada en ventas: “ I just called to say I love you ” de la película La mujer de rojo fue todo un éxito, como su colaboración en el “ We are the world ”. Con este disco ganó en los Grammys del 86 la categoría de Best Male R&B Vocal Performance vendiendo más de 4 millones de copias a nivel mundial, la mitad de ellas en USA. En este disco, Mr. Wonder , reservó la cara A para las canciones de amor y la cara B para las que tenían un contenido más político o social.   “ Part-time lo...

Warlock - Burning the witches (Mausoleum records – 1984)

Amigos del vinilo, metidos ya en plena canícula –cómo me gusta utilizar palabras raras y eso que soy de ciencias– voy a dedicar mi entrada de hoy al debut del grupo de Doro Pesch . Porque sí, aunque evidentemente Warlock nació como banda y la la diminuta vocalista de Düsseldorf era principalmente su frontwoman , lo cierto es que su carisma y su fuerza –además de su continuidad en el tiempo al frente del proyecto– la acabaron convirtiendo su parte más visible e identificable. De hecho, Doro ha construido su carrera con esos cimientos y el recuerdo de sus compañeros se ha ido difuminando entre la bruma del tiempo. Total, que tras pasar por numerosas bandas underground , el batería Michael Eurich , el bajista Frank Rittel , los guitarristas Peter Szigeti y Rudy Graf y la pequeña Dorothee –que por entonces contaba 18 años– fundan oficialmente Warlock y consiguen su primer contrato con el sello Mausoleum , que pone en las tiendas este sem...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Dare - Out of the silence (A&M, 1988)

  Darren Wharton era un mocoso cuando tocó los teclados en el Chinatown de Thin Lizzy, allá por 1980. Acababa de cumplir 18 años. Se mantuvo en la banda los dos siguientes álbumes, Renegade (1981) y Thunder & Lighting (1983) curtiéndose en los escenarios con Scott Gorham, John Sykes, Brian Downey, Snowy White y, por supuesto, Phil Lynott, en cuyo álbum en solitario de 1982 también tocó. Años después del final de Thin Lizzy formó su propia banda, a la que llamó Dare por consejo de Lemmy Kilmister; en algún lugar de Alemania, en medio de la última gira de "los Lizzy" le sugirió el nombre. El grupo sufrió numerosos cambios hasta llegar a este debut de 1988.  La voz de Darren Wharton y la guitarra de Vinny Burns comandan este álbum sin relleno que juega entre los sonidos AOR de la época, el hard rock melódico y cierto aroma celta en algunos pasajes, con protagonismo absoluto de sintes y teclas en la mezcla final. Junto a ellos, Brian Cox a los teclados (labor que compa...

The Replacements - Let it be (1984, Twin/Tone Records)

..."Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente... Por Jorge García . En 1984  The Replacements  lanzan  "Let it be" , su tercer disco y como ha demostrado el paso del tiempo, el más popular que publicase nunca la banda de Minnesota. Con "Let it be" el grupo afronta nuevos retos sónicos y estilísticos, encaminan sus pasos hacia un sonido menos rugoso y pesado, buscan más matices y pierden en fiereza, o tal vez lo que hacen es encauzarla dentro de unos parámetros más amplios . Con todo ello, "Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente y con una importante progresión en lo referente a los textos, que se muestran más afilados y trascendentes. Cierto que pierde en fiereza y aceleración, pero aquí descubrimos una capacidad milagrosa para la composición de melodías por parte de  Paul Westerberg , que también parece encontrar...