viernes, 30 de mayo de 2014

The Rolling Stones - "Some Girls", 1978.


Que no se preocupe nadie, no me voy a poner pesado alargándome sobre los problemas que azotaron a la banda en el año 1977 y que todos o casi todos conocemos sobrádamente.
Pero para poder colocar la razón de ser de este álbum creo que es indispensable tener claro que aquellos acontecimientos fueron definitivos para la gestación de "Some Girls" y para la forma en como se desarrollaría el futuro comportamiento musical y social del grupo.
Los problemas de drogas de Keith que alcanzaron cotas insoportables en aquel 77 y le llevaron a la cárcel tras ser detectado un buen montón de caballo en su habitación de hotel en Canadá, la rehabilitación final y forzada por las autoridades de aquel país del inefable guitarrista, el juicio...a esto hay que sumar un presunto lió de Ronnie con la esposa de algún político de alta gama canadiense, la reacción de Mick, las movilizaciones de otras bandas en pos de ayudar a Richards...un año para no olvidar, un año que lo cambia todo de forma total y sin vuelta atrás.


Una vez que todo se fue solucionando la banda se encerró en los estudios de Pathé Marconi en París para grabar el disco que yo siempre he pensado que ellos sabían que sería el último de una época, de la edad de oro de la banda, un disco que siempre me ha sabido y sonado a despedida, despedida de una actividad vital casada con otra de creación musical que discurrían bajo el dictado del hedonismo y el gamberrismo juvenil, dicato que una vez que descarrilaró nunca mas tendría lugar en sus vidas de aquella forma, de forma salvaje e innata.
Así que en "Some Girls" se dan cita todas las pasiones que hicieron grandes sus momentos artísticos y desbocadas sus juergas nocturnas, el rock, el blues, el soul y el country conviven juntos, pero a su vez mas separados, mas diferenciados que en ningún otro disco anterior, se suman a ellos dos de los estilos predominantes en las modas musiqueras del momento: la música disco y el punk.


Nunca se mostraron ni se volvieron a mostrar tan anárquicos en una grabación como en esta, nunca tan sucios ni tan desordenados, tan gloriosamente desordenados, obviando todo tipo de sutilezas sónicas o de producción, graban en bruto, como si estuviesen en su primer local, con acné en los rostros intentando cambiar el mundo a golpe de redoble o de rasgada guitarrera, como si quisiesen volver al principio para desde allí despedirse de la juventud y lanzarse a la piscina de la madurez, al agua clorada donde todo cambia, no a peor, tampoco a mejor, pero si a menos divertido y menos loco, adjetivos que marcaron su rock and roll y que ahora terminan con este disco que hace de frontera entre ambas épocas, un disco que es el trampolín desde el que se produce la fatal zambullida.
La calidad de los diez cortes que conforman el disco es indiscutible y diseccionar cada uno se me antoja un ejercicio de redundancia un tanto absurdo, únicamente dejar algún apunte de cosecha propia sobre la naturaleza de alguno de los temas.


Abrimos "Some Girls" con "Miss You", la forma que tienen en aquel 1978 sus satánicas majestades de ver la música disco que se impone en las FM y discotecas de todo el planeta, tema de Mick claramente, siempre mas cercano a los ritmos bailables y amables sónicamente que Keith, fue un éxito total en entornos rock y en pistas de baile del mundo, una gozada de principio a fin, ácida e histriónica.Tras la estupenda e intrépida "When The Whip Come's Down", el soul llega con "Just My Imagination", rotunda versión del éxito que grabasen en 1971 The Temptations, que los Stones contaminan debidamente con sus guitarras, tres, sucias y farragosas que no hacen que se pierda ni se oculte su latido soul.
El escandalo llega con el tema que da titulo al disco "Some Girls" es un temazo de tomo y lomo con una letra que a muchas resulto ofensiva debido a frases como "Las chicas negras quieren follar toda la noche" o "Niñas chinas son tan suaves...", reviviendo el enfrentamiento que con las feministas ya sostuvieron tras temas como "Under My Thumb" o "Star Star".





Fin de la cara A con "Lies", vertiginoso tema de rock voraginoso y sin frenos caracterizado nuevamente por el uso y abuso de tres guitarras y la falta de recursos de producción ajenos a las distorsiones, falta casi total de teclas o vientos.
El country entra en escena nada mas comenzar la cara B con la deliciosa "Far Away Eyes", junto a "Sweet Virginia" y "Dead Flowers" los tres mejores countries que jamas grabaron, todos ellos al dictado de las enseñanzas de su viejo y ya desaparecido amigo Gram Parsons.
Continua esta segunda pista del vinilo con el rock que nació balada: "Respectable", influenciado por el punk arrastrado y violento que se gestaba en las islas Británicas fue el tercer y exitoso single del disco, un tema granítico e indestructible sónicamente.
Tras el tema de Richards "Before You Make Me Run" en el que se queda a gusto el guitarrista, llega la balada de éxito "Beast of Burden", tema típico de escritura conjunta Richards-Jagger.
Despedida y cierre con el punk "Shatered", tema de agónica y machacona reiteración en los riff de Keith que dan soporte a unos versos que narran y critican el estilo de vida de la década de los setenta, un gran tema también de éxito, (cuarto single del LP) que cierra brillántemente un disco brillante.







Justo es puntualizar su portada, una de las mas famosas de la banda, con ese frontal troquelado, que recorta los contornos de unas cabezas, todas ellas femeninas, distinguiendose entre diferentes tipos de mujeres, un catalogo de estilos y peinados, razas e incluso clases sociales, y diferentes fotos de los chicos en la funda del vinilo, adaptándose a los agujeros, dando rostro stone a las cabezas, fantástica y divertida, y que decir de esa contra-portada con dibujos de sugerentes señoras en sujetador para dar carne y sensualidad a los títulos de las canciones, a mi personálmente la portada que mas me gusta del grupo, y que tengo la suerte de poseer en una versión original troquelada y no la posterior que es una foto lisa y fija.
Ultima obra maestra de la banda, uno de los discos que mas me penetra del grupo por motivos musicales y también emotivos, por ese sentimiento de adiós, de punto final, de hasta aquí hemos llegado.
Y hasta aquí he llegado yo también, un viernes mas me siento encantado de poder compartir uno de mis discos con todos vosotros, hasta la próxima, pasar un genial fin de semana por favor.

4 comentarios:

  1. Siempre he querido hacer alguna entrada de los Stones pero, como se ha escrito y comentado tanto sobre ellos, se me presenta como una tarea muy complicada. Viendo tu magnífica entrada veo que, por mucho que se haya escrito sobre ellos, siempre hay algo que aportar. Buena entrada y uno de los mejores discos de los Stones.

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    1. A mi me pasa igual, de hecho estuve pensando en centrar el articulo en la portada y la contraportada, pero me dije -que coño, es un disco alucinante, algo hay que decir- Me alegro que te haya gustado.
      Saludos.

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  2. La verdad, este es el álbum que menos he escuchado de aquella "época" de la que hablas (y los siguientes a este los he escuchado menos aún). Y no sé porqué. La portada me encanta. A pinchar el disco y ponerle remedio a mi "dejadez".

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    1. No me lo puedo creer, un master como tu dejando abandonado este pedazo de artefacto sonoro, remedialo ya...
      Saludos.

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